Animales en la calzada, obras y accidentes a ciegas: el Volvo EX60 estrena cuatro alertas para avisarte del peligro antes de verlo

Volvo ha comprendido que el futuro de la seguridad vial no pasa únicamente por fabricar vehículos más robustos o con mejores sensores, sino por su capacidad de tejer redes invisibles de colaboración digital.

Volvo EX60
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La primera parte del título de este artículo bien podría haberse escrito hace diez, veinte o cincuenta años. Resulta revelador que, a pesar de lo mucho que ha mejorado la seguridad vial, muchos de los peligros que se encontraban nuestros padres y abuelos siguen ahí presentes ante nosotros: obstáculos en la vía, frenazos repentinos, otros vehículos averiados… Por no hablar de las cada vez peores condiciones meteorológicas y lo que perjudican a la visibilidad. Y en verdad resulta fascinante cómo la industria del automóvil se ha ido enfrentando a estos retos a lo largo de las décadas, en una constante carrera de mejora que ha supuesto un poderoso motor para el progreso tecnológico.

Y es que, teniendo en cuenta la importancia capital de la seguridad vial para la sociedad, los automakers han sido pioneros e incluso visionarios a la hora de desarrollar sistemas de seguridad. Y en este punto, parece inevitable hablar de Volvo, que siempre se ha mostrado comprometido de forma casi obsesiva con la seguridad, y periódicamente nos regala sorprendentes novedades al respecto. La última ha sido la llegada de nuevas alertas de peligros en la vía, y que se estrenan con el también recién llegado Volvo EX60. El nuevo SUV mediano de la marca sueca promete así marcar un nuevo hito en la historia de la automoción.

Más allá de los límites físicos: cuando el coche empieza a 'ver' el futuro

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Para comprender la magnitud de este nuevo hito, hay que entender primero cómo ha evolucionado la asistencia al conductor en los últimos años. Ya sabemos del gran salto que ha supuesto pasar de la seguridad pasiva, destinada a minimizar los efectos de un accidente, a la seguridad activa, la diseñada para evitar los accidentes. Para ello, nos valemos de cámaras perimetrales, radares de ultrasonidos y sensores LiDAR en nuestros vehículos para monitorizar el entorno frente a nosotros; y si el sistema detecta un peligro, actúa sobre los frenos o el volante para evitar la colisión.

Este planteamiento de la seguridad activa, tremendamente eficaz, tiene un problema de base: es por propia naturaleza individualista o user-centric, es decir, está centrado en el vehículo en sí mismo y en su entorno inmediato, lo que plantea además una serie de limitaciones físicas: las condiciones de visibilidad de las cámaras, el rango de alcance de los sensores, la orografía del terreno… Poco pueden hacer estos sistemas si el peligro llega repentinamente y se esconde tras una curva o cambio de rasante.

Volvo lleva desde los años 70 recopilando datos sobre accidentes y peligros en la carretera, y fue en 2016 cuando empezó a compartirlos entre sus vehículos

Aunque parezca un problema complejo, realmente lleva resuelto desde hace al menos diez años. En su afán por descifrar los enigmas de la seguridad vial, Volvo lleva desde los años 70 recopilando datos sobre accidentes y peligros en la carretera, y fue en 2016 cuando empezó a compartirlos entre sus vehículos. Nace así la "seguridad conectada", en la que cada vehículo Volvo forma parte de un hub digital y actúa como un nodo sensor que recopila, procesa y distribuye información vial en tiempo real, ampliando la capacidad de reacción más allá de lo que alcanzan los ojos del conductor o los sensores del vehículo.

Cuatro nuevas alertas para predecir lo imprevisto: animales, obras, peatones y accidentes

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Hasta ahora, la seguridad conectada de Volvo, ya con más de un millón de vehículos conectados, incluía las dos alertas on-board que ya conocíamos: la de "firme deslizante" y "luces de emergencia". Estas alertas no se activan porque nuestro vehículo las detecte en el horizonte, sino porque ha recibido la señal, de forma totalmente anónima, de otro vehículo que nos precede en la ruta. Ahora, con la nueva actualización, el Volvo EX60 introduce cuatro categorías específicas de advertencia diseñadas para cubrir los escenarios más críticos y complejos de la circulación diaria. Cada una de ellas aborda un riesgo concreto donde el factor sorpresa suele ser el denominador común:

  • Alerta de animales grandes: Gracias a la detección previa de otros vehículos, el sistema nos advierte de la presencia del animal con antelación suficiente para levantar el pie del acelerador y moderar la velocidad para poder actuar con seguridad si finalmente se cruza con nosotros.
  • Alerta de usuarios vulnerables en la carretera: Esta importante alerta (que usaremos más de lo que creemos) avisa de la presencia de ciclistas o peatones en las inmediaciones de la carretera o tramos venideros, permitiéndonos sobrepasarlos con una maniobra suave y segura y sin que tenga que actuar el Frenado de Emergencia.
  • Alerta de tramos en obras: Las modificaciones repentinas en la señalización, la reducción de carriles o la presencia de operarios trabajando en la calzada suelen generar retenciones y frenazos bruscos. El sistema nos avisa de la cercanía de una zona de obras antes de que nos topemos de frente con los conos o la maquinaria.
  • Alerta anticipada de accidentes: Es, probablemente, una de las más críticas. Si un vehículo conectado sufre un siniestro o se detiene bruscamente tras un cambio de rasante o en una retención oculta, la red emite una señal inmediata que avisa a los conductores que se aproximan a esa misma ubicación. Aquí también se utilizan datos procedentes de los servicios de emergencia y tráfico.

Estas nuevas alertas se encuentran totalmente integradas en la interfaz del Volvo EX60, priorizando la ergonomía visual y acústica para que nosotros como conductores recibamos la información justa en el momento preciso sin sufrir distracciones innecesarias.

Automatización total de las alertas frente al aviso manual

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Llegados a este punto, es muy probable que todo esto ya te suene y que te haya surgido una pregunta muy razonable: ¿en qué se diferencia este sistema de alertas del Volvo EX60  de las que ya ofrecen aplicaciones de navegación como Waze o Google Maps? Al fin y al cabo, estas plataformas llevan años permitiendo reportar accidentes, obras o vehículos detenidos en la vía (aunque no la presencia de animales).

La diferencia fundamental radica en cómo se genera el aviso y quién interviene en el proceso. En las aplicaciones móviles tradicionales, la inmensa mayoría de las alertas dependen de la intervención humana manual: los conductores tenemos que desviar la atención de la carretera, desbloquear el teléfono —si no lo tenemos abierto con el navegador— y pulsar la pantalla táctil para reportar la incidencia (o confiar en que otro lo haya hecho). Esto introduce retrasos notables, margen de error humano y, sobre todo, una distracción al volante que contradice el objetivo fundamental del sistema de alertas.

En el caso de Volvo, el proceso está completamente automatizado: es el propio vehículo el que detecta e identifica la anomalía de manera autónoma en milisegundos

En el caso de Volvo, el proceso está completamente automatizado: es el propio vehículo (en el caso del Volvo EX60, a través del HuginCore) el que detecta e identifica la anomalía de manera autónoma en milisegundos, y lanza el aviso a la red sin que el conductor tenga que apartar las manos del volante ni realizar acción alguna. Y lo que es más importante: gracias a la participación de Volvo en el ecosistema europeo Data for Road Safety, sus datos también se comparten de forma abierta con otros fabricantes y centros nacionales de gestión del tráfico, multiplicando la densidad de la red y beneficiando a toda la comunidad de conductores, independientemente del coche que conduzcan.

La seguridad en la era del software: un coche que mejora constantemente

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Las nuevas alertas de seguridad conectada (que también están disponibles para Volvo EX90 y Volvo ES90) se reciben a través de actualizaciones inalámbricas OTA, esto es, no requieren de visita a taller ni de cambiar ningún componente físico. Como Volvo procura montar en sus vehículos el mejor hardware disponible, puede ir dotando a sus vehículos de nuevas capacidades que ni siquiera aún han sido desarrolladas. De este modo, podemos decir que el Volvo EX60 que hoy circula por la carretera es literalmente más inteligente y seguro que el día que salió del concesionario.

Estas novedades ponen de manifiesto cómo ha cambiado el concepto mismo de la seguridad en el automóvil. Tradicionalmente, comprar un coche nuevo significaba detener su desarrollo tecnológico en el mismo instante en que salía de la fábrica; el equipamiento con el que venía era el único con el que ibas a contar durante toda su vida útil. Hoy, con vehículos definidos por software como el Volvo EX60, esa filosofía ha quedado completamente obsoleta.

No en vano, la marca sueca ha sido reconocida recientemente por expertos del sector como S&P Global Mobility por su liderazgo en capacidades de software, demostrando que sus automóviles son, ante todo, plataformas en constante evolución. Y con estas nuevas alertas confirma que el futuro de la seguridad vial no pasa únicamente por fabricar vehículos más robustos o con mejores sensores, sino por su capacidad de tejer redes invisibles de colaboración digital.


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