Ola Källenius, CEO de Mercedes: “no existe una estrategia en la que puedas dejar a China de lado”

  • Las ventas de Mercedes no paran de caer en China, así que se está replanteando su estrategia

  • La firma también espera expandirse en otros mercados en 2027

mercedes
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
antonio-vallejo-taslimi

Antonio Vallejo

Editor

Mercedes-Benz se está replanteando cómo hace negocios en China, pero desde luego no tiene intención de marcharse. Y es que la marca alemana afirma que presentará un plan más amplio para el país en 2027, todo mientras sus ventas allí continúan cayendo.

Por qué es importante. China es donde Mercedes ha construido buena parte de su rentabilidad, y ahora precisamente es donde se concentran sus problemas. Según el último informe financiero de la compañía, en el tercer trimestre, las ventas de vehículos de Mercedes en el país cayeron un 31 % interanual. Los beneficios ajustados en la división principal de automóviles se redujeron a más de la mitad, hasta los 560 millones de euros, y el margen se contrajo del 4,8 % al 2,5 %. Tal y como comparte Bloomberg, las acciones de Mercedes han perdido más de un tercio de su valor este año.

El mensaje del CEO. En declaraciones durante la presentación de resultados, Ola Källenius, CEO de la compañía, dejó claro que dar marcha atrás no es una opción. “No hay ninguna estrategia en la que se pueda dejar de lado a China,” afirmaba. Para Källenius China es uno de los pilares de la estrategia de la compañía y, argumenta, que además de su tamaño, China importa debido a su ecosistema tecnológico de rápido movimiento y al creciente alcance internacional de los proveedores y fabricantes de automóviles chinos.

Qué salió mal. Källenius admitía que las condiciones en China estaban “deteriorándose más de lo que habíamos pensado que ocurriría este año”, según comparte Bloomberg. El daño es mayor en la gama alta del mercado, donde Mercedes tradicionalmente ha obtenido sus mayores márgenes. El medio señala entre las causas una menor demanda de artículos de lujo vinculada a la crisis inmobiliaria en China, una feroz competencia de precios y rivales locales que ahora compiten en software, tecnología eléctrica y, cada vez más, en diseño. Un día antes de la conferencia sobre los resultados, Mercedes ya había rebajado sus previsiones para el año.

El nuevo enfoque. La compañía está revisando su gama de productos, ventas, producción, aprovisionamiento y tecnología en China, según informa Bloomberg. El primer ejemplo es el próximo Clase E eléctrico, del que Källenius dijo que se había desarrollado partiendo prácticamente de “una hoja de papel en blanco” para los compradores chinos. Se construirá casi en su totalidad en China, lo que debería reducir significativamente los costes variables.

Los límites. Källenius descarta seguir a otros competidores rebajando el precio de sus vehículos para ganar cuota de mercado, según explicaba durante la presentación. Esto deja a Mercedes el objetivo de tener que proteger una marca de lujo mientras compite en una de las guerras de precios más agresivas del mundo. El director financiero, Harald Wilhelm, declaraba que la compañía quiere depender menos de los beneficios de China y está trasladando su cadena de suministro hacia un abastecimiento totalmente local, según comparte Reuters.

Entre líneas. Mercedes ahora parece ver a China como un desafío estructural más que como un bache temporal. Y esto es importante porque la estrategia de Källenius se ha centrado en vender menos coches pero más caros, confiando en las gamas Clase S, Maybach, Clase G y AMG. Dicha fórmula es más difícil de mantener cuando el gasto en artículos de lujo en China es débil.

Y Mercedes no es la única que está haciendo frente a este problema, pues BMW y Volkswagen también han advertido de que China está perjudicando sus beneficios, y precisamente el CEO de Volvo Cars, Håkan Samuelsson, declaró hace unas semanas que el mercado de los coches desarrollados en Occidente en China no va a volver.

Las otras apuestas. Mientras piensan que hacer en China, la compañía busca crecimiento en otros lugares, como Estados Unidos. En este país, Källenius afirma que la compañía planea más inversiones y ve margen para elevar las ventas anuales de más de 300.000 vehículos a cerca de 400.000, según comparten desde Reuters. También señalaba que los costes laborales en EEUU, a pesar de los elevados salarios del país, se sitúan en torno al 80 % de los niveles en Alemania. Audi, de hecho, ha dado un paso similar al anunciar una planta de ensamblaje de 4.000 millones de dólares en EEUU, generando 4.500 empleos.

Más cerca de casa. En Alemania, las cosas también apuntan a un cambio pues, según comparten desde Reuters, la marca relanzará un programa de bajas incentivadas para el personal indirecto a partir de diciembre, y se espera que la mayor parte del impacto en los beneficios se produzca en 2027. Källenius también aseguraba que las nuevas inversiones en Alemania dependen de una mejor productividad y de unos costes más bajos, y señala opciones de producción de menor coste en Hungría, Rumanía y Polonia, donde Mercedes ya tiene presencia.

Qué pasa ahora. Mercedes tiene previstos más de 40 modelos nuevos o renovados de aquí a finales de 2027, según compartían desde Bloomberg, incluidos el CLA y el GLC eléctricos, que ya se están desplegando, y las nuevas versiones de las clases C, S, GLE y GLS. La compañía también aspira a conseguir un ahorro en los costes de materiales de alrededor del 8 % en comparación con 2024, con recortes más profundos en China.

Imagen de portada | Wikipedia

En Xataka | Ned Curic, jefe de desarrollo de producto de Stellantis: "Estamos aprendiendo de Leapmotor para crear el Citroën 2 CV en dos años"

Inicio