La semana laboral de cuatro días sigue ganando adeptos en Europa. En Lituania, eso sí, sólo para funcionarios

La semana laboral de cuatro días sigue ganando adeptos en Europa. En Lituania, eso sí, sólo para funcionarios
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Lituania acaba de regular la semana laboral de cuatro días y 32 horas sin disminución de sueldo. Eso sí, lo ha hecho para un colectivo muy concreto: los funcionarios con hijos menores de tres años. La medida ha sido aprobada recientemente por el parlamento del país báltico y entrará en vigor a partir de 2023, según informa Europa Press.

Esta política tiene una doble finalidad: por una parte, la más obvia, mejorar la conciliación de los funcionarios con su vida personal y con la crianza de sus hijos pequeños; por otra, atraer a profesionales a la Administración lituana, ya que al parecer el trabajo público en el país báltico no es muy atractivo debido a que los empleos en el sector privado están mucho mejor remunerados.

La lista crece. De esta forma, Lituania se ha sumado a la lista, bastante corta de momento, de países que han regulado, de una forma u otra, una semana laboral de cuatro días. Bélgica hizo lo propio hace unos meses, aunque en su caso sin reducir el número de horas trabajadas: los belgas ofrecen la posibilidad a sus trabajadores de agrupar las 40 horas de su jornada en cuatro días, a razón de diez horas por día. La medida, no obstante, aún tiene que ser aprobada por su parlamento.

Francia, por su parte, llevó a cabo una iniciativa similar hace casi 25 años que actualmente sigue en vigor, aunque totalmente desvirtuada. En 1998, los galos aprobaron la Ley Aubry, que redujo a 35 horas la semana laboral por iniciativa del partido socialista francés, en aquel momento en el poder. Fue una norma muy polémica que, como señala la Agencia EFE, dividió enormemente a la sociedad del país vecino y que los gobiernos posteriores, de diferente signo político, fueron diluyendo paulatinamente hasta dejar en papel mojado.

Como sigue en vigor, los franceses siguen teniendo la opción de trabajar cuatro días a la semana o acumular las horas que trabajen de más por encima de las 35 para tener más días de vacaciones, aunque la mayoría elige trabajar 40 horas y cobrar un poco más.

Pruebas públicas y privadas. En el resto de estados la semana laboral de cuatro días se está probando para conocer si realmente es efectiva o no, con iniciativas tanto públicas como privadas, pero todavía no se ha planteado incluirla en la legislación laboral.

Islandia hizo dos experimentos, en 2015 y 2019, para probar la semana laboral de 32 horas sin reducir el sueldo tanto en trabajadores públicos como privados. Los resultados de aquellas pruebas fueron satisfactorios y el informe resultante es uno de los textos de referencia para los defensores de este modelo. Sin embargo, el país nórdico aún no ha incluido la jornada de cuatro días en su legislación.

En España, la Comunidad Valenciana ya tiene en marcha un proyecto piloto, el Gobierno central planea hacer lo propio en breve y varias empresas ya la han implantado por su cuenta. Escocia ha impulsado una iniciativa parecida a la valenciana, dotada con una cantidad similar para financiarla: 10 millones de libras. Además, en el Reino Unido en su conjunto comenzará en pocos meses una prueba a gran escala en la que se incluirán más de 60 empresas y 3.000 trabajadores impulsada por varias universidades e instituciones privadas. Y en Nueva Zelanda y Países Bajos varias compañías privadas la han implantado por iniciativa propia.

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