La DGT paraliza el cambio en las etiquetas medioambientales: las categorías CERO y ECO seguirán sin arreglarse

La DGT paraliza el cambio en las etiquetas medioambientales: las categorías CERO y ECO seguirán sin arreglarse
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Las nuevas etiquetas medioambientales no verán la luz. "No es el momento oportuno", ha explicado Pere Navarro, director general de la Dirección General de Tráfico.

En verano de 2020, el Gobierno confirmó que planeaban para julio de este año un cambio en los distintivos medioambientales, con la inclusión de una nueva etiqueta 'D' para encajar mejor los vehículos 'mild-hybrid', que en ocasiones acaban emitiendo más que algunos modelos catalogados con etiquetas B o C. Sin embargo, esta nueva categorización para clasificar los coches en función de sus emisiones no llegará durante esta legislatura.

La industria automovilística no está para más reformas

La medida llevaba meses de retraso, con gran parte del sector preguntándose qué ocurría con esto. Finalmente, durante un evento] de movilidad organizado por Invertia, el responsable de la DGT ha confirmado que la revisión de las etiquetas medioambientales no llegará en estos momentos.

"El trabajo está hecho", explican desde la DGT, pero no se ha llegado a ningún consenso entre el Gobierno y el sector de la automoción. De fondo se encuentra la crisis de semiconductores que ha afectado notablemente al sector de la automoción.

Mild Hybrid

La motivación principal de estas nuevas etiquetas era encajar mejor los vehículos myld-hybrid, que actualmente cuentan con etiqueta ECO pero que en modelos de gran cilindrada como el Audi RS 6 Avant o el RS Q8 llegan a emitir considerablemente más que muchos vehículos que, al no ser híbridos, están clasificados como más contaminantes.

Cómo iban a ser las nuevas etiquetas medioambientales

El principal cambio propuesto era la eliminación de la etiqueta ECO. En su lugar se añadiría una nueva etiqueta D donde se ubicarían algunos de los vehículos que actualmente encajan en esa categoría.

Otra de las diferencias era la clasificación de los vehículos también en función de las emisiones (WLTP) y no solo del tipo de tecnología. Este cambio afectaría a muchos vehículos híbridos enchufables, que actualmente en ocasiones se ubican como etiqueta CERO cuando sí emiten emisiones.

Propuesta
Imagen: Ecodes

En la propuesta iban a mantenerse cinco etiquetas medioambientales. Una etiqueta A sin distintivo para los coches de gasolina y diésel más contaminantes. Una etiqueta B para los gasolina Euro 3 y los diésel Euro 4 y Euro 5 y una etiqueta C con los gasolina Euro 4 y los diésel Euro 6a, 6b y 6c, con el añadido extra que estos debían cumplir un límite de emisiones de 137 g/km de CO2.

Adicionalmente se iba a incluir una etiqueta D donde se ubicarían la mayoría de los Eco actuales, con algunas incorporaciones de otras etiquetas. Aquí estarían los híbridos, desde los enchufables, mild-hybrid, los de gas y también los gasolina más modernos como los Euro 5, Euro 6 y diésel Euro 6d, siempre que no superen los 95 g/km de CO2.

Como etiqueta más respetuosa seguiría existiendo la etiqueta CERO, pero con cambios de criterio de inclusión para abarcar exclusivamente los coches totalmente eléctricos y los de pila de combustible de hidrógeno. Una etiqueta CERO donde todos los vehículos realmente emitan 0 g/km de CO2.

Coches Enchufables

Más margen para comprar coches que no son 100% CERO

Las etiquetas medioambientales se utilizan como referencia para numerosas normativas, como por ejemplo la entrada a las zonas de bajas emisiones de ciudades como Barcelona.

El hecho de que finalmente no se vaya a cambiar a este nuevo etiquetado permitirá que los consumidores puedan acceder durante este tiempo a coches con etiquetas CERO y ECO de manera más generalizada. En el futuro la etiqueta CERO será más exigente, pero con la decisión de la DGT se amplía el margen que se tendrá para adquirir un vehículo con esta etiqueta. Unos vehículos que en ocasiones son más económicos, pero que tendrán la etiqueta más respetuosa pese a no ser puramente eléctricos.

Tanto la industria como los consumidores tendrán por tanto algo más de margen para vender y adquirir coches con etiquetas más avanzadas. El actual etiquetado se creó en 2016 y parece claro que en el futuro acabará modificándose para representar mejor las emisiones de cada vehículo. Mientras tanto, la industria automovilística y su delicada situación ganan algo más de tiempo para adaptarse a los nuevos tiempos.

En Xataka | Los planes de España y Europa para acabar con los vehículos de gasolina y diésel

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