El culebrón del megayate de Jeff Bezos al fin tiene solución (y no implica desmontar un puente histórico)

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Jeff Bezos ha encargado el yate de vela más grande del mundo. Un capricho de estas características, además de costar una fortuna, ha sido el eje de unos cuantos dolores de cabeza. Debido a que había que desmontar un puente histórico para que la enorme embarcación pudiera llegar al Mar del Norte, Oceanco, la firma neerlandesa encargada de construirlo, se vio involucrada en una polémica entre el Ayuntamiento de Róterdam y los residentes de la ciudad.

Tras las amenazas de vandalismo, Oceanco había decidido retirar su propuesta para desmontar momentáneamente el puente de Koningshaven, también conocido como "De Hef". Pues se trata de un monumento histórico que, tras sufrir  daños durante la Segunda Guerra Mundial, y después de su restauración, el ayuntamiento había prometido no volver a tocarlo. Entonces, la pregunta que quedaba en el aire era: ¿cómo llegaría el yate de Bezos al mar sin tocar el puente?

Oceanco ha tomado una decisión y la ha ejecutado en completo silencio. Según Dutch Yachting, un conocido canal de YouTube enfocado en el mundo de las embarcaciones, antes del amanecer y sin hacer algún tipo de anuncio público, Oceanco trasladó el yate desde su astillero en Alblasserdam hasta otro situado en Greenport, a unos 28 kilómetros en menos de tres horas. "Nunca vimos un transporte tan rápido", señalan los responsables del canal en la descripción del vídeo.

Llévate el barco sin agitar el avispero

Según Der Spiegel, y como podemos ver en las imágenes, el yate se movió entre un astillero y otro sin los mástiles, tres elementos de más de 120 metros de altura cada uno que impedían su paso por los 40 metros de espacio libre del De Hef. Entonces, si emprendió su viaje sin los mástiles, ¿por qué no atravesó el puente? Esta es una pregunta difícil de responder, aunque se cree que, de haber elegido esa alternativa, la compañía debería haber pedido autorización al ayuntamiento.

Asimismo, exponía el yate de Jeff Bezos a pasar por una parte central de la ciudad, lugar donde muchos residentes habían prometido arrojar huevos cuando el barco pasara por allí. Finalmente, Oceanco optó por tomar una ruta más larga y evitar cualquier tipo de conflicto y, como mencionamos arriba, ejecutó todo su plan de madrugada, sin anuncios públicos y en tiempo récord. Esta parte de la polémica parece resulta, pero Bezos todavía no podrá utilizar su último capricho.

La idea original era terminar la construcción de la embarcación en el astillero de Alblasserdam, pero como eso no fue posible, las tareas continuarán en Greenport. Allí se instalarán los tres mástiles que lo convertirán en el yate de vela más grande el mundo, aunque se desconoce cuánto tiempo más necesitará lo que queda el proceso. Por consecuencia, no se conoce una fecha de entrega del yate.

De acuerdo a Adayacht, el yate de Jeff Bezos, llamado Y721, está inspirado en el Black Pearl de Oceanco. Tiene 127 metros de eslora, tres niveles de cubierta, una piscina y un helipuerto. Navegará en compañía de otra embarcación más pequeña. Podrá recibir hasta 18 pasajeros y funcionará con una tripulación de otras 40 personas. ¿Y cuánto costará este ambicioso proyecto? 500 millones de dólares, una fracción de los 171.000 millones que componen la fortuna del empresario, según la última lista de Forbes.

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