La tecnología Wi-Fi lleva con nosotros, oficialmente, desde el año 1997, cuando se presentó el estándar 802.11 por parte del IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers), una institución que tiene como misión desarrollar tecnologías que beneficien a la humanidad.
Sus orígenes se remontan bastante tiempo atrás, cuando Hedy Lamar y George Antheil (una actriz y un compositor) patentaron un sistema de salto de frecuencia que serviría como cimiento a las comunicaciones inalámbricas que conocemos hoy en día. La primera red inalámbrica se puso en marcha en 1971, para seguir luego con diferentes implementaciones tecnológicas, hasta que llegó el mencionado estándar oficial en 1997, el IEEE 802.11.
La velocidad ya no es la prioridad
El cuello de botella actual no es el ancho de banda, sino la eficiencia con la que los routers gestionan entornos congestionados. Wi-Fi 8 se ha diseñado para que esa velocidad máxima se mantenga estable, predecible y libre de fluctuaciones
En los 29 años que la tecnología Wi-Fi lleva desarrollándose, la velocidad de transmisión de datos ha aumentado de manera exponencial, tal y como podemos ver en la gráfica que ilustra esta evolución. Con Wi-Fi 6 y Wi-Fi 6E, las velocidades “en bruto” llegan a 9,6 Gbps y con Wi-Fi 7 llegan a 46 Gbps.
Decimos “en bruto”, porque esa es la velocidad a la que se transmiten los datos entre el router y los dispositivos conectados a la red Wi-Fi, pero los datos útiles son muchos menos, ya que una gran parte de ellos se destinan a tareas de control, sincronización o comprobación de errores, con la variable añadida de la distancia, que también impacta negativamente en la cantidad de datos útiles que podemos transmitir sin cables.
Las sucesivas generaciones de tecnologias Wi-Fi han ido aumentando la velocidad de manera exponencial hasta el punto de que, con Wi-Fi 8, ya no se necesita aumentarla, sino de mejorar otros apartados que influyen en cómo se aprovecha dicha velocidad de un modo estable, fiable y predecible.
Con Wi-Fi 7, el estándar actual, la velocidad “bruta” aumentó hasta los 46 Gbps. El salto es extraordinario, con velocidades “reales” de transmisión de entre 3 Gbps y 5 Gbps, frente a los 0,8 Gbps – 1,5 Gbps de Wi-Fi 6/6E. Si tenemos en cuenta que la velocidad de la fibra que llega a los hogares es de 1 Gbps como máximo en la mayoría de los contratos comerciales, nos damos cuenta de que un aumento de la velocidad ya no es una prioridad.
TP-Link ha sido la primera compañía en mostrar a través de pruebas de la vida real los beneficios del estándar IEEE 802.11bn
El aumento de la velocidad se debe a la llegada de los canales de 320 MHz y la modulación 4.096 QAM de la tecnología Wi-Fi 7, que se mantiene en Wi-Fi 8. Tal vez en la siguiente revisión, si la red de fibra óptica generaliza las modalidades de conexión de 10 Gbps, se necesite un nuevo salto de velocidad, pero ahora mismo, “la pelota de la mejora tecnológica” está “en otros tejados”.
Las bajadas de velocidad ocurren cuando las condiciones de transmisión empeoran: aumenta la distancia o hay múltiples redes Wi-Fi dentro del radio de acción de nuestros equipos, lo cual hace que, por ejemplo, sea inviable mantener las modulaciones más capaces, como 4.096 o 1.024 QAM, lo que produce que la velocidad baje de forma drástica.
|
Características |
wi-fi 5 |
wi-fi 6 |
wi-fi 7 |
wi-fi 8 |
|---|---|---|---|---|
|
IEEE Estándar |
11ac |
11ax |
11be |
11bn |
|
Ancho de banda máximo (MHz) |
160 |
160 |
320 |
320 |
|
bandas de frecuencia (GHz) |
5
|
2,4 / 5 / 6 |
2,4 / 5 / 6 |
2,4 / 5 / 6 |
|
Velocidad Máxima (PHY) |
433 Mbps * 8 ~ 4,3 Gbps |
1200 Mbps * 8 ~ 9,6 Gbps |
2880 Mbps * 8 ~ 23 Gbps |
2880 Mbps * 8 ~ 23 Gbps |
|
MODULAción Máxima |
256 QAM |
1024 QAM |
4096 QAM |
4096 QAM |
|
flujos de datos |
4 |
4 |
8 |
8 |
|
TECNOLOGíA MU-MIMO |
Downlink (DL) |
Downlink (DL) y Uplink (UL) |
Downlink (DL) y Uplink (UL) |
Downlink (DL) y Uplink (UL) |
|
Tiempo de activación OBJETIVO (TWT) |
Individual y broadcast |
Restringido |
Coordinado |
|
|
TEcnología de Transmisión OFDMA |
Sí (uno) |
Sí (múltiples) |
Sí (múltiples) |
|
|
Multi-Link Operation (MLO) |
Sí |
Sí |
||
|
coordinación Multi-AP |
Sí |
|||
|
DSO/NPCA |
Sí |
|||
|
dRU |
Sí |
|||
|
ENFOQUE |
La era del Gigabit inalámbrico: su enfoque fue el streaming en alta definición. Exclusivo de los 5 GHz, introdujo el Beamforming estandarizado y el MU-MIMO (solo de bajada), permitiendo al router enviar datos a varios dispositivos simultáneamente. |
Gestión de entornos hiperdensos (IoT): El paradigma cambió de "velocidad" a "eficiencia". Su mayor hito fue el OFDMA, que permite dividir un canal para atender a decenas de dispositivos a la vez. Sumó BSS Coloring para "ignorar" las redes de los vecinos y MU-MIMO bidireccional. |
El sustituto definitivo del cable (EHT): Duplicó el tamaño del canal (hasta 320 MHz). Su innovación estrella es el MLO, que permite a un dispositivo conectarse y transmitir datos usando múltiples bandas a la vez, reduciendo el jitter a mínimos. |
Ultra Alta Fiabilidad (UHR): No se centra en la velocidad, sino en la estabilidad. Introduce el Reuso Espacial Coordinado (Co-SR) y Beamforming Coordinado (Co-BF) para que múltiples routers colaboren a nivel físico, mitigando interferencias y eliminando los cortes. |
La prioridad con Wi-Fi 8: fiabilidad, estabilidad, alcance y cobertura
Tanto los routers como los dispositivos Mesh y extensores de rango Wi-Fi 8 son compatibles con las tecnologías anteriores, por lo que podremos sacar el máximo partido de los dispositivos Wi-Fi 7 o Wi-Fi 6/6E
Las tecnologías Wi-Fi, hasta Wi-Fi 7, funcionan (muy) bien cuando estamos cerca del router o cuando hay pocos dispositivos conectados. Pero, a medida que nos alejamos del router o aumenta el número de dispositivos que se conectan a éste, la transmisión de datos empieza a degradarse.
La tendencia, por otro lado, es la de añadir más dispositivos conectados a nuestro ecosistema digital, que, además, aumentan la exigencia tecnológica para el router que se encarga de hacer que los dispositivos de nuestro hogar “hablen” entre sí o con los servidores de Internet.
Ya no solo se trata de que la velocidad medida en test de velocidad como los de Oookla o Cloudflare sea la mayor posible, sino de que esa velocidad se acompañe de una latencia baja, un jitter reducido, continuidad en la conexión o un “reparto” equitativo y priorizado de dicha velocidad entre todos los dispositivos conectados.
Con Wi-Fi 8, estos aspectos se tratan desde la propia tecnología, en vez de dejar en manos de los usuarios la optimización de algunos de estos parámetros. No en vano, Wi-Fi 8 también se conoce como UHR, que son las siglas de UHR o Ultra High realibility.
El cuello de botella actual no es el ancho de banda, sino la eficiencia con la que los routers gestionan entornos congestionados. Wi-Fi 8 se ha diseñado para que esa velocidad máxima se mantenga estable, predecible y libre de fluctuaciones, incluso si vivimos en un edificio con decenas de redes compitiendo por el mismo espectro.
TP-Link: pionera en el desarrollo de soluciones Wi-Fi 8
El Archer 8 será el anticipo de una familia completa de dispositivos Wi-Fi 8, que se ampliará, en el primer trimestre de 2027, con el sistema Mesh Deco 8 y, en el segundo, con el router de viaje Roam 8
TP-Link tiene una dilatada experiencia en el desarrollo de soluciones tecnológicas para redes de comunicaciones. Se fundó en 1996, justo un año antes de que se presentara en sociedad el primer estándar Wi-Fi, el IEEE 902.11, aunque en aquella época se centraba en soluciones de conectividad Ethernet.
Sus primeros productos inalámbricos llegaron en 2003, junto con la plataforma Centrino de Intel, que fue la que democratizó la tecnología Wi-Fi en el mercado de los portátiles de consumo y profesionales, entendiendo que las tecnologías inalámbricas serían clave en el sector de las redes de comunicaciones.
Con Wi-Fi 8, TP-Link vuelve a mostrar su compromiso con la innovación tecnológica, al ser la primera compañía que mostró en pruebas de la vida real los beneficios del estándar IEEE 802.11bn. En octubre de 2025, TP-Link ya anunció que había probado con éxito un prototipo de hardware Wi-Fi 8.
Las pruebas preliminares realizadas por TP-Link demuestran que la Tecnología Wi-Fi 8 mejora sustancialmente el comportamiento de las redes frente a la tecnología Wi-Fi 7 en los apartados relacionados con la fiabilidad, la estabilidad o el alcance.
En enero de 2026, TP-Link volvía a dar a conocer un adelanto tangible de lo que será Wi-Fi 8 cuando lleguen los primeros routers compatibles de la marca a finales de este año como parte de un roadmap que contempla lanzar una gama completa de soluciones Wi-Fi 8 desde finales de 2026 a 2028.
Durante la demostración de TP-Link, se mostraron, entre otras, dos tecnologías fundamentales en Wi-Fi 8 alineadas con la mencionada “Ultra Alta Fiabilidad” que caracteriza al estándar 802.11bn: UEQM (Unequal Error/Quality Modulation) y MCS (Modulation and Coding Scheme).
UEQM permite que cada stream espacial se adapte de manera independiente a las condiciones de señal. En tecnologías anteriores, un stream debilitado forzaba a reducir el rendimiento de toda la conexión, Con Wi-Fi 8 se mantienen modulaciones altas (1,024 QAM o 4.096 QAM) en los streams no afectados.
Los nuevos MCS permiten que las caidas de velocidad sucedan de manera gradual en vez de acontecer en forma de saltos bruscos.
Por su parte, los nuevos niveles de MCS (esquemas de modulación y codificación) suponen una degradación gradual del rendimiento cuando la señal disminuye. En vez de experimentar caídas bruscas de velocidad, la conexión se adapta de forma gradual, lo cual se traduce en una experiencia de uso más estable y continua incluso en zonas con menor cobertura.
Otras tecnologías de Wi-Fi 8
Además de UEQM (modulación desigual) y los nuevos MCS, Wi-Fi 8 viene con otras tecnologías “debajo del brazo” que también benefician a la estabilidad, fiabilidad, alcance y continuidad de las conexiones.
ELR (Enhanced Long Range o Alcance Extendido Mejorado) implica una mejor cobertura en los lugares más alejados del router. Es un efecto colateral de tener una estructura de paquetes y una codificación de los datos sobre los canales inalámbricos más robustas.
Con DSO, varios dispositivos pueden usar un mismo canal "repartiendo" el ancho de banda disponible de un modo proporcional a sus necesidades sin tener que usar canales completos para dispositivos que solo usan una fracción de su capacidad.
DSO (Dynamic Sub-band Operation u Operación Dinámica de Subbanda) permite asignar canales de un modo quirúrgico a los dispositivos conectados dependiendo del ancho de banda real de cada uno de ellos. De este modo, los dispositivos que necesiten mover menos datos podrán compartir canales anchos con otros dispositivos, repartiendo el espectro disponible de un modo eficiente en vez de asignarlo por turnos, aunque en algunos de esos “turnos” se desaprovechase gran parte del espectro disponible.
NPCA (Non Primary Channel Access o Acceso a Canal no Primario) permite a los dispositivos usar canales aparte del principal del router para transmitir datos cuando el principal está ocupado.
Multi-AP (coordinación entre múltiples puntos de acceso) o E-SR (Enhanced Spatial Reuse) permiten a los puntos de acceso Wi-Fi 8 (routers, dispositivos Mesh o amplificadores de rango) sincronizar tiempos, dirigir señales o ajustar la potencia para minimizar posibles solapamientos y así reducir las interferencias y mantener velocidades estables.
TP-Link Archer 8, la nueva familia de routers Wi-Fi 8 de TP-Link
El primer router doméstico que pondrá en manos de los usuarios la tecnología Wi-Fi 8 y sus mejoras de conectividad inalámbrica será el router TP-Link Archer 8, que llegará a finales de 2026. Será el anticipo de una familia completa de dispositivos Wi-Fi 8 que se ampliará en el primer trimestre de 2027 con el sistema Mesh Deco 8, para seguir en el segundo trimestre con el router de viaje Roam 8.
Los adaptadores para extender el rango de la cobertura llegarán también en el segundo trimestre de 2027 con los Wi-Fi 8 RE Adapters de TP-Link. Es importante recordar que tanto los router como los dispositivos Mesh y extensores de rango Wi-Fi 8 son compatibles con las tecnologías anteriores, por lo que podremos sacar el máximo partido de los dispositivos que vengan con Wi-Fi 7 o Wi-Fi 6/6E (y anteriores) a la espera de que lleguen al mercado portátiles, móviles y otros periféricos con tecnología Wi-Fi 8 nativa.
El TP-Link Archer 8, además, sigue tendencias actuales, como el minimalismo, tanto en su diseño como en su construcción. La superficie cuenta con texturizado de micro-cresta (micro-ridge texturing) y rejilla de micro trenzado (micro-weave grill), así como una iluminación frontal en forma de resplandor suave que da información sobre el estado del router pero sin llamar la atención. Sin duda, un dispositivo que marca el camino hacia el futuro.
Imágenes: Milos Vucicevic
Ver 0 comentarios