El año pasado, Martin Scorsese confesó que ya no pisa las salas y que prefiere ver las películas en su casa. Si uno de los directores más grandes de la historia del cine ha encontrado razones de peso para cambiar la butaca por el sofá, el resto de los mortales solo podemos decir sin complejos: “Querido Martin, estamos contigo”.
Los televisores LG OLED evo parten con ventaja, porque ofrecen el único negro puro del mercado: cada píxel se ilumina solo y, cuando toca oscuridad, se apaga por completo
Seguro que sus motivos te suenan: los ruidos, las interrupciones, el móvil que se enciende en la escena clave… A eso se suma que, con el otoño ya aquí, en cuanto aprieta el frío, salir da más pereza (no nos vamos a engañar). Pero no por eso hay que renunciar a una auténtica experiencia de cine.
En casa mandas tú. Eliges la película, la hora, la compañía y hasta el menú, sin que nadie te ilumine la nuca con un vídeo de TikTok. La única condición para no echar de menos la sala es contar con la tecnología adecuada. Con un televisor de gran pulgada LG OLED evo y una barra de sonido a la altura, montar tu propio cinefórum en el salón deja de ser un plan B para convertirse en un superplan.
Blanco y negro: la base del cine (y de tu televisor LG OLED evo)
Un buen cinefórum casero no se entiende sin los clásicos, y muchos de los grandes están en blanco y negro. Para disfrutarlos no hace falta saberse de memoria quién dirigió qué (ni por qué Tarkovski saltaba del color al blanco y negro en El espejo), pero sí verlos como se merecen: con unos negros que sean negros de verdad y no grises apagados.
Al negro absoluto se une el único blanco puro, gracias a su exclusivo subpíxel blanco, con lo que domina los dos extremos entre los que vive cualquier fotograma. El resultado es un contraste infinito
El negro es, literalmente, el punto de partida de cualquier imagen en un televisor. Sobre él se construyen el contraste, la precisión del color y hasta el detalle más fino. Cuando el negro se queda a medias, todo lo que va por encima se desmorona con él.
Los televisores LG OLED evo parten con ventaja, porque ofrecen el único negro puro del mercado: cada píxel se ilumina solo y, cuando toca oscuridad, se apaga por completo. A ese negro absoluto se une ahora el único blanco puro, gracias a su exclusivo subpíxel blanco, con lo que domina los dos extremos entre los que vive cualquier fotograma. El resultado es un contraste infinito que en una película como Nosferatu, la de 1922, se aprecia plano a plano.
Por eso la ha elegido el creador de contenido Samuel Oliver, que continúa con su videoblog “Mi primera vez a los 30…”, de la mano de LG y Xataka. Esta vez se estrena como anfitrión de su propio cinefórum y analiza el film junto a Lourdes de Sensacine.
El negro puro, además, es la base sobre la que cobran vida todos los colores. Con unos colores certificados al 100 % de fidelidad, y una precisión de imagen que trabaja sobre 33 millones de puntos de luz independientes, el panel LG OLED reproduce cada escena tal y como se rodó, del rojo más encendido al azul más profundo. Ves lo que el director quería que vieras, ni un tono de más ni uno de menos.
La pantalla también tiene el menor índice de reflejos del mercado. Es decir, está libre de reflejos molestos sin recurrir al típico acabado mate. Las pantallas mate convencionales reducen los reflejos dispersando o absorbiendo la luz, lo que agrisa los negros y atenúa los colores, mientras que la solución de LG los mantiene intactos incluso con el salón iluminado. Como remate cinéfilo, el modo Filmmaker desactiva los procesados artificiales y te muestra la película tal y como salió del montaje.
La magia del cine se muda a tu salón
Como el sistema webOS que incorporan los LG OLED evo aprende de nuestros gustos y nos sugiere qué ver, solo hay que elegir plan y dar al play, sin perder media noche haciendo scroll entre plataformas
Un buen anfitrión de cinefórum prepara el terreno. Elige un hilo conductor (un ciclo de un director, un género, una época) y manda a los invitados unos días antes un mensaje con cuatro pinceladas de la película que toca, para que todos lleguen con los deberes hechos y ganas de comentar.
Con las luces bajas y el móvil en silencio, ya solo falta un último ingrediente para completar la experiencia: el tamaño de la pantalla.
Un televisor LG OLED evo de 83 o incluso 97 pulgadas te ocupa todo el campo de visión y convierte el sofá en una butaca de primera fila. Además, como el sistema webOS aprende de tus gustos y te sugiere qué ver, eliges plan y le das al play sin perder media noche haciendo scroll entre plataformas.
Con una pantalla así, la mitad del cinefórum está montada. Pero una película no solo se ve, se oye. Dicen que el cine es 50 % imagen y 50 % sonido, así que vamos con la parte que te pone la piel de gallina.
Inmersión total con un sonido de 10
¿Qué sería de las películas sin el sonido? Desde los violines de Psicosis al rugido de arena de Dune: parte Dos, el diseño de sonido, la banda sonora y hasta los silencios son los que te emocionan, te aceleran el pulso o te encogen en el sofá.
La barra de sonido S95AR, la mejor de la historia de LG, consigue que el sonido te envuelva igual que en una sala de cine. Sus 810 W de potencia, sus 9.1.5 canales y el Dolby Atmos reparten el sonido por todo el salón, mientras el audio de alta resolución (24 bits/96 kHz) conserva cada matiz tal y como se grabó.
Gracias a la tecnología WOW Synergy, la barra y el televisor se conectan sin cables (WOW Cast), combinan sus altavoces para un sonido más lleno (WOW Orchestra) y se controlan con un único mando
El resultado es un sonido espacial de triple nivel. La barra integra tres altavoces verticales Dolby Atmos y el sistema se completa con altavoces traseros inalámbricos. Un conjunto muy cómodo de instalar, con cinco altavoces verticales en total que hacen que la lluvia caiga sobre tu cabeza o que la batería de Whiplash inunde toda la estancia.
Imagen y sonido van de la mano. Gracias a la tecnología WOW Synergy, la barra y tu TV LG OLED se conectan sin cables (WOW Cast), combinan sus altavoces para un sonido más lleno (WOW Orchestra) y se controlan con un único mando (WOW Interface). Sin ajustes ni complicaciones, justo lo que necesitas para sentarte a disfrutar de la sesión.
Scorsese decía que “las películas tocan nuestros corazones, despiertan nuestra visión y cambian nuestra forma de ver las cosas”, y no podemos más que darle de nuevo la razón. Si la tecnología nos permite vivir todo esto cómodamente en el salón de casa, es una buena oportunidad para amar el cine todavía más.
Imágenes: LG
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