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El satélite que SpaceX oscureció para no molestar a los astrónomos sigue brillando en el cielo, aunque tiene explicación

El satélite que SpaceX oscureció para no molestar a los astrónomos sigue brillando en el cielo, aunque tiene explicación
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SpaceX tiene el objetivo de lanzar miles de satélites al espacio para, entre otras cosas, ofrecer internet de banda ancha en entornos rurales a nivel global. Una misión encomiable, pero que plantea un reto importante: no va a haber cielo para tanto satélite. Los astrónomos se quejaron de que los satélites irrumpían en el cielo nocturno, estorbando de alguna forma a la hora de usar los telescopios, así que SpaceX planteó una solución: quitarles brillo.

Para ello, la empresa de Elon Musk añadió a un satélite un recubrimiento oscuro que, teóricamente, debería reducir el brillo del mismo. Sin embargo, su estela puede seguir viéndose en el espacio, tal y como lo ha mostrado Cees Bassa, astrónomo del Netherlands Institute for Radio Astronomy, que afirma que el brillo del satélite oscuro no es mucho más reducido que sus hermanos.

Brilla un poquito menos, pero brilla, y tiene explicación

En la imagen que ha publicado Bassa pueden verse diferentes satélites surcando el cielo andino. Esta imagen, afirma, "muestra el máximo valor de píxel de 18 exposiciones individuales de 10 segundos cada una, tomadas en intervalos de un minuto". Cada exposición muestra un satélite de Starlink, representados en la imagen con una línea blanca junto a una línea negra que muestra el ID NORAD de cada satélite.

La imagen se tomó en los Países Bajos entre las 17:28:25 UTC y las 17:45:25 UTC, es decir, entre las 18:28 y las 18:45 hora española, el 16 de enero. El motivo por el que aparecen los satélites "uno encima de otro" es porque el plano orbital se eleva en el cielo conforme pasa el tiempo. El primero en aparecer fue el 44928, que se encontraba a 1.519 kilómetros de altura, mientras que el último fue el 44925, que estaba a 1.276 kiómetros. Es decir, cuanto más arriba sale el satélite en la imagen, más cerca estaba de la órbita, ergo brilla más.

Lo que nos interesa de la imagen está en la zona inferior, en concreto en el satélite 44932 (Starlink-1130), que es uno de los satélites modificados por SpaceX para ser menos brillantes. De acuerdo a Bassa, el satélite oscuro "era casi tan brillante, tal vez ligeramente más débil, que los otros satélites a distancias comparables (44915 y 44928). Suponiendo que la orientación del satélite es la misma para todos los satélites, ¿el revestimiento no funciona?". No exactamente.

T.S. Kelso, operador de CelesTrak, ha contacto con SpaceX y ha recibido una explicación oficial. "Durante la fase inicial de la misión estamos en una configuración de baja resistencia en la que la parte posterior de la matriz solar (los paneles solares) contribuirá al brillo del satélite". Sigue, afirmando que "debido a que la superficie de la matriz solar es mucho más grande que el chasis, esperamos que el impacto del recubrimiento experimental sea menos notable durante este periodo".

En otras palabras, el satélite oscurecido todavía no se encuentra en su posición final, por lo que el recubrimiento no es completamente efectivo. Por el momento es eso, un proyecto experimental, y solo uno de los 182 satélites que SpaceX tienen el espacio cuenta con el recubrimiento (el conocido como DarkSat). De ellos, 176 están operativos, tres están desconectados de la red, dos son prototipos que volverán a la tierra y uno casi impacta con un satélite meteorológico de la ESA.

Y es que, por el momento, no existen materiales antirreflectantes que no afecten negativamente al rendimiento de los satélites. Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de SpaceX, dijo a finales de 2019 que, mediante "ensayo y error", SpaceX irá mejorando el revestimiento para hacerlo más efectivo.

El objetivo, sea como fuere, sigue siendo lanzar 60 satélites Starlink cada dos semanas. SpaceX tuvo autorización para desplegar 4.425 satélites y, posteriormente, se amplío para enviar 7.518 satélites más, por lo que tiene permiso para lanzar 11.943 satélites a la órbita baja terrestre que quiere ampliar en 30.000 unidades para alcanzar los 42.000 satélites.

Eso ha preocupado a numerosos astrónomos, que opinan que la mejor solución sería instalar los satélites de Starlink en una órbita más lejana. El problema es que eso aumentaría los costes y las exigencias técnicas de la red de SpaceX.

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