Compartir
Publicidad
El fin de las VTC tal y como las conocemos: comunidades y ayuntamientos podrán limitarlas en un plazo de cuatro años
Empresas y economía

El fin de las VTC tal y como las conocemos: comunidades y ayuntamientos podrán limitarlas en un plazo de cuatro años

Publicidad
Publicidad

El Consejo de Ministros, siguiendo lo previsto, ha aprobado este viernes el real decreto ley con el que se busca limitar las conocidas VTC, las licencias de vehículo con conductor, con las que operan plataformas como Uber y Cabify. Como prometió el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, el traspaso competencial a las comunidades se ha producido.

Durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Gobierno, el titular ministerial ha explicado que habrá un "periodo transitorio" en la cesión de las competencias a las autonomías de cuatro años. Esta moratoria, "en concepto de compensación" de acuerdo con Ábalos, se traduce en una convivencia del taxi y las VTC como hasta el momento.

No habrá consecuencias inmediatas en la convivencia del taxi y las VTC: las comunidades tendrán cuatro años para legislar en materia de VTC

Transcurridos los cuatro años, en 2022, cuando lo aprobado hoy sea de obligado cumplimiento, la regulación de las licencias de vehículo turismo con conductor quedará en manos de las comunidades autónoma y, por posible cesión de estas, de los ayuntamientos. Tanto unas como otros podrán establecer las regulaciones que consideren oportunas entonces. Una de las principales demandas del sector del taxi y uno de los peores escenarios para el sector VTC, que ve peligrar su actual situación.

Sin licencias adicionales, solo trayectos interurbanos para Uber y Cabify

Un vehículo con chófer

El documento que ha recibido la luz verde del Ejecutivo establece que como en el caso de los taxistas, a los profesionales con licencias VTC se les podrá exigir otra licencia específica para su actividad urbana, dentro de las ciudades, que deberá ser regulada directamente por las ordenanzas municipales de cada localidad y, a su vez, por las normativas de cada una de las comunidades autónomas.

Cumplido el mencionado plazo de cuatro años, además, las licencias actuales únicamente permitirán operar en al ámbito interurbano y no como hasta ahora, en el que se puede prestar un servicio con inicio y fin dentro de una misma ciudad. En la práctica, los trayectos dentro de las ciudades quedarían circunscritos exclusivamente al taxi, de forma que de facto se eliminaría gran parte del negocio de las VTC, que actualmente mueven a la mayoría de sus clientes en viajes urbanos.

Las actuales licencias de VTC solo permitirán operar en trayectos interurbanos, eliminando 'de facto' la mayoría de servicios que prestan

Los cuatro años son, además de un periodo transitorio para desarrollar la legislación, una forma de evitar el pago de indemnizaciones a los propietarios de licencias VTC por parte del Estado. Con ese periodo de gracia están permitiendo que los titulares de estos permisos amorticen la inversión que hayan podido realizar. Estimaciones del sector cifraban en 3.700 millones de euros las indemnizaciones que podrían reclamar, aunque no se descarta que igualmente se produzcan reclamaciones.

No obstante, José Luis Ábalos ha querido reiterar que el real decreto ley aprobado este mediodía está bien atado. "Todo el decreto está jurídicamente muy bien blindado. Está absolutamente apoyado en la doctrina del constitucional", ha dicho a los periodistas desde la sala de prensa del Palacio de la Moncloa​. Desde Fomento están convencidos que la moratoria de cuatro años les permitirá evitar posibles demandas.

El fin de los VTC tal y como los conocemos

Madrid 2111814 1280

El decreto ley aprobado hoy, en el que no han influido las recientes y notables movilizaciones de los taxistas según el Gobierno, puede suponer el fin de las licencias VTC y su funcionamiento tal y como los conocemos.

En el caso de que determinades comunidades autónomas no quieran asumir las competencias regulatorias, durante los próximos cuatro años los coches de Uber, Cabify y otras empresas podrán continuar funcionando como hasta ahora. Terminado el plazo, como hemos dicho antes, solo podrán realizar trayectos interurbanos. Es decir, no podrán realizar carreras que comiencen y terminan dentro de una misma ciudad. En la práctica, en esos territorios dejarán de funcionar como hasta ahora.

Dependiendo de si las comunidades deciden o no asumir las competencias, en cuatro años los VTC podrían dejar de prestar sus actuales servicios incluso de forma total

Por otro lado, las comunidades que sí decidan regular y asumir estas competencias respecto a las licencias de vehículos turismo con conductor, podrán desarrollar sus propias normativas y ceder capacidad regulatoria a los ayuntamientos. Durante estos cuatro años solamente podrán establecer características de los servicios, como la precontratación de un VTC, sus horarios de trabajo o los recorridos mínimos y máximos permitidos. A partir de 2022, ya sí podrán exigir una segunda licencia.

Esto significa que algunos VTC podrán prestar servicios como los actuales, dentro de las ciudades únicamente, aunque muy probablemente verán reducido su número. Con toda probabilidad, no se les darán tantas segundas licencias urbanas como licencias VTC existen actualmente operando en esas autonomías. En cualquiera de las dos opciones, pasados estos cuatro años, el sector de las VTC operará sobre unas reglas muy distintas a las actuales.

Pese a los detalles que ha comentado el ministro ante la prensa, el real decreto todavía debe ser aprobado en el pleno del Congreso de los Diputados en el plazo de un mes y publicado en el Boletín Oficial del Estados este mismo sábado, cuando conoceremos al detalle su redacción.

Imagen principal | Francisco Anzola (CC BY 2.0)

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio