¿Vale la pena montarse una VPN propia o mejor no complicarse y usar una comercial? Esto es lo que hay que tener en cuenta

Te explicamos las funciones de las VPN domésticas y sus diferencias con las comerciales, para que puedas saber hasta qué punto necesitas una.

Vpn
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Yúbal Fernández

Editor - Xataka Basics
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Yúbal Fernández

Editor - Xataka Basics

Vamos a decirte qué conviene tener en cuenta para decidir si montarte una VPN o usar una comercial. Porque en un internet donde el bloqueo de webs y el rastreo de tu navegación son cada vez más comunes, las VPN se han convertido en una herramienta clave para combatirlas. Pero claro, los mejores servicios de VPN como NordVPN son de pago, mientras que las VPN gratis tienen muchas limitaciones.

Por eso, vamos a intentar decirte todos los pros y los contras que supone el montarte tu propia VPN frente a no complicarte y contratar una comercial. Y vamos a intentar explicártelo todo de una manera sencilla y fácil de entender por todos.

La decisión no es tan sencilla como parece, básicamente porque cada alternativa resuelve problemas diferentes. Vamos, que podríamos decir que en cada caso consigues una cosa distinta, y por eso conviene tener en cuenta para qué quieres utilizar la VPN en tu caso.

Qué hace exactamente una VPN

VPN son las siglas de Virtual Private Network, o red privada virtual. Lo que hace esta tecnología, explicado de una manera muy sencilla, es crear un túnel de cifrado entre tu dispositivo y un servidor remoto. 

¿Pero qué significa esto? Imagínate que te conectas desde tu ordenador a una página web. Para hacer esto, creas una especie de tren que va desde un punto a otro, un tren donde aparecen datos como tu IP o tu matrícula personal, de dónde vas, y a dónde vas. Este tren va desde tu ordenador a la aplicación o cliente VPN, de ahí a los servidores de tu operador de Internet, de ahí al servidor de la VPN, y de ahí al servidor de la web que quieras visitar.

En este ejemplo, lo que hace la VPN es cifrar el contenido que va desde tu cliente VPN al servidor VPN. Con esto, ni tu operador ni las redes intermedias podrán ver tus datos, y lo único que sabrá la web que visitas son los datos del servidor VPN. 

Eso sí, aquí recuerda que una web puede seguir rastreándote por otros medios, incluso con la VPN activa. La VPN cambia tu IP y ubicación, pero no evita que te rastreen por cookies, sesiones iniciadas o fingerprint del navegador.

En cuanto a tu ISP, verá que te conectas a un servidor VPN concreto y el volumen de tráfico, pero no puede inspeccionar el contenido cifrado ni saber qué webs visitas si todo va por la VPN. Esto último es importante, porque si si las DNS no van por el túnel del VPN, entonces el operador podrá ver los dominios que resuelves. Además, las redes intermedias o WiFis públicas tampoco podrán acceder a tus datos ni interceptar lo que haces en Internet.

Además de eso, hay proveedores VPN que ofrecen servidores VPN en distintos países. Esto te permite conectarte a una web o servicio 0nline desde el servidor de un país, y que la información sobre tu procedencia que estos tengan sea la del servidor VPN. Vamos, que puedes hacer que una web crea que navegas desde otro país, y así saltarte bloqueos regionales.

Pero entonces llega uno de los punto clave. El servidor VPN ve todo el tráfico que enrutas por él, y sabrá todo lo que le estás ocultando a tu operador de Internet usando la VPN. Por eso es tan importante que si optas por una VPN de pago, el proveedor de la VPN sea fiable y deje claro que tenga políticas donde se comprometa a no revisar tus datos.

Pero también debes saber que una VPN no es una solución mágica para tu seguridad y privacidad. Protege tu tráfico solo mientras la tienes conectada, y no va a evitar que hackers o cibercriminales puedan robar tus cuentas si utilizas contraseñas débiles en ellas. Simplemente sirve para que tu operador no te rastree o la web de destino no sepa desde dónde te conectas.

VPN propia: más control pero con más trabajo

Cuando hablamos de una VPN propia, hablamos de instalar y gestionar nosotros mismos el software del servidor VPN. Tú puedes elegir dónde estarán tus datos, pudiendo ser en un servidor propio, un NAS o un router avanzado. Incluso puedes contratar un servidor remoto VPS en otro país si quieres saltarte bloqueos geográficos.

Por lo tanto, para hacer esto primero debes tener un NAS, un servidor propio, o incluso un mini PC, algo que requerirá una inversión inicial. Luego tendrás que elegir el protocolo que quieres usar, como WireGuard, OpenVPN o IKEv2, esto requerirá algunos conocimientos técnicos y que inviertas cierto tiempo en ello.

Ventajas de una VPN propia

Esta es una lista con las principales ventajas de montarte una VPN propia, resumidas para que puedas entenderlas. Como ves, los puntos fuertes tienen que ver con el control absoluto de todo lo que pasa.

  • Acceso remoto a tu red local: La principal ventaja de tener una VPN local es que te permite acceder con seguridad a la red de tu casa o tu empresa. Podrás entrar a tu NAS o servidores internos, también a impresoras o escritorios remotos, todo como si estuvieras físicamente ahí, algo que la mayoría de VPN comerciales estándar no resuelven igual de bien.
  • Control absoluto y configuración al gusto: No dependes de la política de privacidad ni del modelo de negocio de una empresa externa, todos los logs y los datos de lo que haces estarán en tu servidor, y puedes elegir el nivel de cifrado que quieras. Lo puedes configurar como lo necesites.
  • Independencia de otras empresas: Tampoco te afectarán cosas como que tu proveedor VPN cierre o deje de tener IPs en ciertos lugares, o si han sido comprados por una empresa que respeta menos la privacidad. Tú tienes el control.
  • Una IP no compartida: Al navegar no estarás compartiendo la IP del servidor con otros usuarios de todo el mundo como en muchas VPN comerciales, por lo que evitas el riesgo de que por culpa de otra persona se bloquee la IP de uno de los servidores o acabe en alguna lista negra. Eso sí, sigues dependiendo del rango del ISP o del datacenter si usas VPS; muchas IP de datacenter se bloquean precisamente por ser de VPN/hosting. 
  • Control sobre el rendimiento para casos específicos: Como tú puedes elegir el protocolo a usar, tienes el control sobre el buen rendimiento para algunas cosas, tal y como te explicamos en este artículo.

Desventajas de una VPN propia

Sin embargo, tampoco es oro todo lo que reluce. Montarte tu propia VPN también tiene algunos inconvenientes que debes tener en cuenta, y hay riesgos que vas a tener que asumir.

  • No está hecha para cambiar la geolocalización: Tu VPN estará alojada en tu servidor, y tu país será siempre ese donde tengas el servidor. Por lo tanto, no te servirá para saltarte bloqueos geográficos masivos ni para acceder a catálogos de otros países en servicios. Puedes montar tu VPN en una VPS en otro país, pero perderás privacidad cuando lo hagas, y también requerirá pagar una cuota mensual. 
  • Tú eres tu propio servicio técnico: Si algo falla en tu VPN doméstica, serás tú quien tenga que buscar la manera de solucionarlo. Si no tienes muchos conocimientos, esto podría exigir un buen rato mirando tutoriales y buscando información.
  • Sin una privacidad robusta a nivel de red: En una VPN doméstica, estarás teniendo una única IP asociada a tu servidor o tu conexión doméstica o estar ligada a tu nombre si has contratado un VPS. Si buscas navegar anónimamente, no es la opción recomendada.
  • Dependes de la política de IPs de tu operador: Si montas el servidor VPN en casa, muchos operadores asignan IPs dinámicas que cambian con el tiempo. Esto te dará trabajo extra usando un servicio de DNS dinámico o contratando una IP fija, algo que no todos los operadores ofrecen.
  • Si tu operador usa CGNAT no podrás tenerla: El CGNAT es una tecnología que tienen algunos operadores que hace es que varios clientes o usuarios puedan usar una única IP Pública. Si tu operador la tiene activa, no puedes exponer un servidor VPN casero directamente porque no tienes IP pública propia.

VPN comercial: comodidad y anonimato online

Las VPN comerciales priorizan la comodidad y la sencillez. Tú no tienes que hacer casi nada, y todo lo hacen ellos. También son las mejores opciones si lo que quieres es conectarte a servidores de otros países. En cambio, tendrás que pagar cuotas mensuales.

Ventajas de una VPN comercial

Vamos a empezar listándote las principales ventajas que tienes si te decantas por usar una VPN comercial. Más allá del hecho de que no necesitas instalar nada más que la aplicación del proveedor que contrates, casi todas las ventajas están relacionadas con la sencillez y el anonimato a la hora de navegar.

  • Red de servidores global: Los servicios VPN tienen cientos o miles de servidores por todo el mundo. Esto te permite conectarte a ellos y que las páginas y servicios que visites crean que estás navegando desde esos países.
  • Perfecto para streaming y geobloqueos: Los proveedores comerciales invierten mucho tiempo y dinero en mantener sus IPs activas frente a bloqueos o los sistemas de detección de plataformas de streaming. Si quieres acceder al contenido de otros países, es la mejor opción.
  • Sin mantenimiento ni instalación: No necesitas tener un NAS o un servidor propio, no necesitas actualizar el programa que uses o añadir parches de seguridad, ni tampoco lidiar con caídas del servidor. La empresa a la que estés pagando se encargará de todo.
  • Lo puedes usar en múltiples dispositivos: La mayoría de planes de las VPN comerciales te permitirán usarlas en varios dispositivos. Podrás usarla tanto en el móvil como el ordenador, y suelen tener aplicaciones nativas para todos los sistemas operativos.
  • Auditorías de seguridad independientes: Los mejores proveedores de VPN, esos que más se suelen centrar en la privacidad, publican auditorías externas de su infraestructura y sus políticas de no registro, para que los usuarios estén seguros de que no se almacenan sus datos y que todo es completamente transparente.

Desventajas de una VPN comercial

No hay alternativas perfectas, por lo que decantarte por una VPN comercial también requiere enfrentarte a varias desventajas frente a las propias que conviene tener en cuenta.

  • Coste económico recurrente: Con una VPN propia haces una inversión inicial en el hardware que necesites y te olvidas. Pero en las comerciales tendrás que pagar una suscripción mensual o anual para siempre. Si dejas de pagar, entonces dejas de poder usarla. El coste de las VPN propias si decides usar VPS suele ser bastante inferior.
  • Confianza ciega en un tercero: Lo peor de este modelo es que necesitarás confiar ciegamente en la otra empresa. Las VPN gratuitas son bastante descartables porque muchas venden datos de navegación para monetizar. Con las comerciales es una desventaja menor porque su negocio depende de tener buena reputación, pero también requiere que confíes en que lo que te prometen es verdad.
  • IP compartida con miles de usuarios: Cuando te conectes a uno de los servidores de una VPN comercial, estarás compartiendo su IP con miles de usuarios. Puede que alguna web haya bloqueado estas IP concretas, o incluso rangos de IPs conocidas de algunas VPN. También pueden ser IPs con reputaciones negativas heredadas por el comportamiento de otros usuarios.
  • Velocidad variable: El proceso de cifrado y enrutamiento de tu tráfico por servidores remotos de otros países pueden ralentizar tu conexión. Dependerás de que tu proveedor VPN tenga protocolos rápidos e infraestructuras potentes para que esto no se note.
  • Riesgo de cierre o cambio de manos: Siempre te estarás exponiendo a que tu VPN favorita cierre o acabe siendo comprada por otra empresa que sí decida cambiar las políticas de privacidad y no sean tan buenas para ti.

VPN Propia vs VPN comercial

VPN Propia

Vpn comercial

Acceso remoto a tu red doméstica

Ideal

No sirve para esto

Privacidad frente al ISP en el extranjero

Solo con VPS externo

Muy buena

Saltarse geobloqueos (Netflix, etc.)

No, habitualmente bloqueada

Sí, están diseñadas para esto

Mejora de privacidad a nivel de red

IP vinculada a ti

Depende del proveedor

Mantenimiento técnico

Tú lo debes gestionar todo

El proveedor se encarga

Coste a largo plazo

Bajo, solo gastas en hardware y quizá VPS

Necesitas mantener una suscripción mensual u anual activa.

Control total sobre los datos

Total

Depende del proveedor

Países de salida

Uno (o muy pocos)

Decenas de ellos

La pregunta clave es para qué quieres usar una VPN, y dependiendo de tu respuesta ya podrás orientarte en una dirección u otra. Como ves, cada una de las opciones tiene ventajas y desventajas muy particulares y que apuntan a usos bastante diferentes.

Si quieres acceder a ti ordenador desde casa, gestionar tu NAS remotamente o tus servidores, entonces lo que necesitas es una VPN propia. Sin embargo, necesitarás unos conocimientos técnicos avanzados para realizar esta tarea de configuración. 

Si quieres protección en WiFis públicas o saltar geobloqueos, entonces tu respuesta son las VPN comerciales. Son auditadas para mantener tu privacidad, tienen capas de cifrado para que los propietarios de las redes WiFi donde te conectas no sepan lo que haces, y puedes conectarte a servidores de otros países para que parezca que navegas desde ellos.

También puedes optar por un enfoque híbrido. Si necesitas cubrir ambas cosas, el acceso remoto a tu ordenador que ofrecen las VPN propias y la protección de navegación de las de pago, entonces puedes hacer las dos cosas. No necesitas elegir entre una u otra, porque sirven para cosas diferentes.

En Xataka Basics | Guía para configurar tu router a fondo: dónde colocarlo, cómo configurarlo y sus principales funciones

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