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Dell XPS M1730, análisis (I)

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Ya está terminado el análisis del portátil que os traíamos a mediados de diciembre, el Dell XPS M1730.

Acompañando al vídeo que podéis ver arriba, en los próximos días podréis encontrar un análisis mucho más extenso que dividiremos en tres partes, comenzando hoy con la Carcasa y el comportamiento general. Ya en las próximas entradas (mañana y pasado) comentaremos el comportamiento del sistema en diversos tests genéricos, y ya para la última entrada veremos el comportamiento en tres videojuegos y las conclusiones que hemos sacado.

Pero antes, comenzaremos resumiendo las características:

  • Intel Core 2 Extreme X7900 Menrom XE @ 2.8 GHz, 65 nm.
  • Placa base Dell con chipset Intel GM965.
  • 2x1GB de memoria RAM DDR2 Samsung a 667 MHz.
  • Dos tarjetas gráficas NVidia GeForce 8700M PCI Express x16 en SLI, compatibles con DirectX 10
  • Pantalla de 17 pulgadas y 1920x1200 píxeles de resolución.
  • Disco duro SATA II de 320 GB.
  • Teclado qwerty completo con retroiluminación, incluido el teclado numérico.
  • Display LCD de Logitech (como el del G15), que muestra información del sistema o de los juegos.
  • Lector de tarjetas multiformato
  • Webcam integrada.
  • Conectividad WiFi 802.11 a/g/n, Bluetooth y HSDPA.
  • Microsoft Windows Vista Ultimate.

Tras este vistazo, comencemos el análisis empezando por la parte exterior: la carcasa.

Carcasa

El Dell XPS M1730 es un enorme portátil de 17 pulgadas con unos 5 centímetros de altura (contando la pantalla). Toda la carcasa está fabricada en plástico y tiene partes que se iluminan: los altavoces, situados en la parte frontal, y los logotipos XPS tras la pantalla. Dispone también de teclado retroiluminado, así como del trackpad que también se ilumina en diferentes colores, que pueden configurarse en el menú de la BIOS (al igual que el color de los altavoces, también personalizable).

El peso del portátil es de alrededor de unos 5 kilogramos, una auténtica barbaridad pensando que estamos hablando de un portátil.

Dell XPS M1730

Las conexiones del portátil están bastante bien distribuidas alrededor suyo. En la parte izquierda encontraremos las salidas de vídeo DVI y S-Video, junto con un puerto USB, un Mini-Firewire, un lector de tarjetas (SD, MMC, MSPro y xD, todas en la misma ranura), la lectora de discos (una grabadora de DVD, nada de HD), una entrada de audio para micrófonos, y dos salidas de audio 2.0.

Dell XPS M1730

En la parte frontal la cosa es bastante simple: botones de acceso directo para control de audio, volumen y demás, junto con los dos altavoces.

Dell XPS M1730

A la derecha, el slot para tarjetas Express Card 34, el enchufe para conectar/desconectar la WiFi (que también activa o desactiva el Bluetooth), y el botón de localizador de redes WiFi, además de otros dos puertos USB y la ranura para cable de seguridad.

Dell XPS M1730

Y ya por detrás, el conector para el adaptador de corriente, otro puerto USB más (en total son 4), y el puerto de red Ethernet.

Dell XPS M1730

Son interesantes todos los puertos USB que el ordenador tiene distribuidos a su alrededor, en total cuatro, haciendo así que aunque los tengamos todos ocupados no tengamos un manojo de cables todos juntos.

Otro punto muy fuerte de este ordenador, y como no podía ser de otra forma, es el sistema de refrigeración que integra. Como se puede ver en la imagen, la parte trasera está llena de huecos de ventilación, igual que el fondo del portátil:

Dell XPS M1730

Todo este fondo está fabricado en metal, que ayuda y mucho a la refrigeración interna.

Comportamiento general

Lo primero que se nos ocurre al pensar en este portátil es: ¿qué tal funcionará en juegos?.

La respuesta rápida es bien, con un pero bastante grave: el sistema operativo ralentiza y mucho la máquina, hasta tal punto que se bloquea totalmente la máquina y no queda otra que resetearla y comenzar de nuevo.

El sistema operativo, Windows Vista Ultimate, come ya de inicio 1 GB de memoria RAM, lo cual es penoso para un sistema actual y obliga al usuario a instalar, como mínimo, 4 GB en su equipo. Nosotros tenemos 2 GB de memoria RAM DDR2 a 667 MHz, que desde luego no es que sea poco, aunque sí lo parece con un sistema operativo así.

Ya fuera de los problemas que ocurren con cierta periodicidad debidos al sistema operativo (y los transtornos motivados por tener que aceptar tres veces diferentes para simplemente cambiar un fichero de extensión, con la perdida de recursos y tiempo que eso significa), el sistema tarda en arrancar unos 58 segundos hasta que se muestra el escritorio del sistema, y otros 70 segundos más en mantener un ritmo de CPU estable (que se carguen todos los programas de inicio, vaya). La cosa es muy parecida si se overclockea la CPU del sistema (esto lo explicaré en la tercera entrada del análisis) a 3.4 GHz, siendo los tiempos de 55 segundos y otros 70 más respectivamente.

El conjunto permite mover Windows Vista con todos los detalles al máximo y con bastante fluidez en la gran mayoría de las ocasiones, exceptuando los momentos en los que el sistema dice no voy a seguir. Y no sigue.

La primera vez que se inicia el ordenador la velocidad como tal es lamentable, cosa que se consigue solucionar tras instalar las actualizaciones que Microsoft ofrece a través de su Windows Update. Es una tarea muy sencilla y que puede automatizarse, y desde luego que funciona: se gana mucha, muchísima fluidez (todo hablando del sistema operativo, claro).

Una vez ya dentro del sistema operativo y con cierta estabilidad, la velocidad de respuesta del equipo al ejecutar determinadas tareas básicas (abrir una nueva ventana del explorador, minimizar, cambiar a otras ventanas en ejecución) es bastante buena, aunque hay veces en las que se nota un pequeño retardo de menos de un segundo, sobretodo cuando se está realizando un número medio de tareas simultáneamente.

Pasando ya al aspecto gráfico, que es lo que interesa de este ordenador, hay que decir que la calidad de la pantalla es excelente. Estamos hablando de una 17 pulgadas con resolución de 1920x1200 píxeles, que permite mover vídeo en HD sin ningún problema. Lo que se echa en falta en el equipo es un lector o grabador de discos HD, como puede ser HD-DVD (bueno, éste ya no) o Blu-Ray, aunque podría pasarse por alto teniendo en cuenta que el equipo es casi exclusivo para jugar. Es una lástima que no se pueda aprovechar la gran calidad de la pantalla para vídeo HD. También hablando de esto, se echa en falta una salida HDMI para aprovechar la gran potencia gráfica del sistema.

Ya mañana en la segunda entrega de este análisis analizaremos el portátil desde un punto de vista más objetivo: los tests genéricos realizados y sus resultados.

ACTUALIZACIÓN: la segunda parte del análisis ya ha sido publicada.

ACTUALIZACIÓN: ya publicada la tercera (y final) entrega del análisis: Dell XPS M1730, análisis (y III).

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