La startup francesa de IA que se beneficia del caos geopolítico acaba de levantar 830 millones de dólares. Para centros de datos europeos

  • Mistral consigue financiación para crear centros de datos en Europa

  • Es un pequeño empujón que responde a esa ambición europea de dejar de depender (un poco) de EEUU

Mistral
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Javier Pastor

Editor Senior - Tech
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Javier Pastor

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La startup francesa Mistral ha levantado 830 millones de dólares y lo ha hecho con un objetivo: crear centros de datos de IA en Europa que eso sí, estarán basados en chips y soluciones tecnológicas de NVIDIA. Eso son buenas noticias, pero también tienen un lado inquietante.

Merci, monsieur Trump. Hay una ironía geopolítica en el auge de Mistral. La startup francesa de IA se ha convertido en referencia en Europa, pero lo ha hecho no tanto por sus modelos o tecnología (que también) sino por Donald  Trump. Desde que el presidente estadounidense volviera al poder y empezara a destrozar la era de la globalización, la demanda de alternativas europeas "soberanas" a las grandes plataformas tecnológicas de EEUU se ha disparado. Los gobiernos y empresas que antes acudían sin pensarlo a Microsoft, Amazon o Google ahora tratan de buscar opciones que les libren de esas dependencias. Mistral es precisamente la alternativa clara en materia de IA.

830 millones para tener infraestructura propia. La ronda que ha levantado Mistral no es capital riesgo, sino financiación de deuda concedida principalmente por bancos franceses como Bpifrance, BNP Paribas, HSBC y MUFG. Es un aspecto interesante y demuestra que la empresa ya no necesita convencer a invesores, sino financiar la infaestructura necesaria para escalar su negocio. Esos 830 millones de dólares están destinados a sus futuroes centros de datos europeos, empezando por sus intalaciones en Bruyères-le-Châtel, cercad de París. Dicho centro albergará 13.800 chips GB300 de NVIDIA y empezará a  operar antes de finales de junio. 

Deuda, no capital. Hay una diferencia importante entre las rondas de capital riesgo que han financiado a Mistral hasta ahora y esta nueva ronda de deuda. El capital riesgo no se devuelve: los inversores apuestan por una participación en la empresa y cobran si la empresa crece y se vende o sale a bolsa. La deuda sí se devuelve, y lo hace con intereses, independientemente de cómo vaya el negocio. Que Mistral haya optado por este mecanismo hace pensar que es optimista respecto al futuro, pero también supone una presión añadida para la empresa, que no podrá permitirse trimestres de pérddas consecutivas. Apostar con dinero ajeno tiene sus problemas, pero hacerlo con dinero prestado los tiene también e importantes.

El éxito de los 13.800 chips. Que ese centro de datos francés consiga 13.800 chips GB300, los más avanzados de NVIDIA, no es un detalle menor. Estas aceleradoras de IA están en la lista de espera de muchas empresas, y aquí Mistral compite con hiperescaladores como Microsoft, Google o xAI que compran decenas de miles de unidades y tienen acuerdos prioritarios. Que esta startup europea haya conseguido asegurar esa cantidad parece demostrar que tiene capacidad negociadora o una relación especial con NVIDIA y su CEO, Jensen Huang.  

Ecosistema de IA europeo. Mistral está convirtiéndose poco a poco en ese ecosistema europeo perfecto para empresas que quieren no estar expuestas a dependencias de socios norteamericanos. Tenerlo todo bajo control europeo es lo que cada vez más gobiernos buscan en Europa, y estamos aquí ante un esfuerzo que quiere ofrecer esa cierta independencia...  que por supueso es de todo menos completa. Sea como fuere, Mistral se ha convertido en la gran vendedora europea de la soberanía como producto. 

Pero. Mistral espera conseguir 200 MW de capacidad de cómputo a finales de 2027, incluyendo una instalación de 1.200 millones de euros en Suecia con 23 MW que comenzará a operar el año qeu viene. Son números decentes en una Unión Europea que apenas ha asomado la cabeza en este segmento, pero están muy lejos de los que se manejan en China y sobre todo EEUU. OpenAI y sus socios tienen acuerdos por valor de varios cientos de miles de millones de dólares en infraestructura, y mientras aquí nos movemos en capacidades de megavatios, allí se habla de gigavatios. La distancia sigue siendo enorme.

Y la dependencia sigue existiendo. La paradoja a la que nadie parece querer aludir es importante: la infraestructura "soberana" europea que Mistral está construyendo depende totalmente de chips diseñados por una empresa americana y que se fabrican en Taiwán. Si por cualquier razón Washington decide convertir a Europa en región vetada para su tecnología y prohíbe exportar los chips GB300, la expansión de Mistral quedaría paralizada. La búsqueda de la soberanía digital es interesante, pero la realidad es que Europa seguirá dependiendo de la tecnología de EEUU y la capacidad de fabricación de Taiwán aún en mayor medida de lo que EEUU o China dependen de su rival. El viejo continente ha activado algunas medidas para mitigar el problema, pero eso no impedirá que siga existiendo a largo plazo.

París, capital europea de la IA. La startup francesa ha convertido a Francia en uno de los grandes referentes europeos en materia de IA. Mistral fue valorada en 12.000 millones de dólares tras levantar 1.700 millones de financión liderados por ASML. Además, esperan superar los 1.000 millones de ingresos recurrentes anuales. A esta empresa se le une ahora la recién estrenada startup de Yann LeCun: Advanced Machine Intelligence Labs (AMI Labs) ha logrado levantar ya más de 1.000 millones de dólares y también tendrá sede en París. Hay que destacar otro detalle: Bpifrance, el banco público de inversión francés, lidera la ronda. Eso es significativo, porque eso significa que quien respalda esta iniciativa es el estado francés.

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