Las imágenes de satélite revisadas por la BBC confirman que la primera carretera de conexión directa entre Moscú y Pyongyang estará operativa en las próximas semanas. Es decir, que en breves existirá un puente que una por carretera a Rusia y a Corea del Norte, materializando una alianza que está reconfigurando el conflicto en Ucrania.
Qué está pasando. El puente Khasan-Tumangang, que cruza el río Tumen en la frontera entre Rusia y Corea del Norte, está a punto terminar sus obras. Las imágenes satelitales que comparte el medio muestran la estructura ya unida en su tramo central, junto con nuevas vías de acceso, un puesto de control fronterizo, infraestructura de apoyo y zonas de aparcamiento. La embajada rusa en Pyongyang confirma que la fecha prevista de apertura es el 19 de junio.
Primera vez en la historia. Hasta ahora, el único vínculo físico entre ambos países era el llamado Puente de la Amistad, un paso ferroviario de la era soviética inaugurado en 1959, y cuyo uso para vehículos de carretera quedaba limitado. El nuevo puente supone, por tanto, el primer enlace por carretera de la historia entre Rusia y Corea del Norte. Mide aproximadamente un kilómetro de longitud, tiene dos carriles y está construido sobre pilares de hormigón con vanos metálicos. Además va en paralelo al viejo puente ferroviario.
Números. Según comparte el medio, el cruce ha sido diseñado para soportar hasta 300 vehículos y cerca de 3.000 personas al día. Su coste total supera los 9.000 millones de rublos, según medios de comunicación estatales rusos, lo que equivale a unos 120 millones de dólares. La construcción ha sido rápida, de aproximadamente un año, un ritmo que los analistas consideran llamativamente rápido. "La velocidad de construcción refleja el volumen de actividad comercial entre ambas partes", contaba Victor Cha, del Center for Strategic and International Studies (CSIS).
De dónde viene este proyecto. El acuerdo para construir el puente se alcanzó durante la visita de Vladimir Putin a Pyongyang en junio de 2024, cuando el presidente ruso se reunió con Kim Jong Un. En ese mismo encuentro, ambos países firmaron un tratado de asociación estratégica integral que incluye una cláusula de defensa mutua: si uno de los dos es atacado, el otro está obligado a responder. El puente, por tanto, nació al amparo de ese pacto y se ha construido en un tiempo récord.
Más que hormigón. Cabe analizar inevitablemente su contexto geopolítico. Según datos de Corea del Sur, Pyongyang ha enviado alrededor de 15.000 soldados para combatir junto a las fuerzas rusas en Ucrania, además de misiles y armamento de largo alcance. Seoul calcula también que unos 2.000 militares norcoreanos han muerto en ese conflicto, aunque ni Moscú ni Pyongyang han confirmado estas cifras.
A cambio, se cree que Corea del Norte ha recibido alimentos, combustible y tecnología militar de Rusia. "Esta es una alianza impulsada en gran medida por el suministro norcoreano de tropas, armas, munición y mano de obra para la guerra de Putin en Ucrania", explicaba Cha al respecto.
Para qué servirá exactamente. Una vez abierto, el puente conectará el asentamiento ruso de Khasan con la localidad norcoreana de Tumangang y enlazará directamente con la red de carreteras rusa, reduciendo la distancia entre Vladivostok y la ciudad fronteriza de Rason a 320 kilómetros. Eso sí, los conductores rusos y norcoreanos tendrán prohibido pasar con sus vehículos en el territorio del otro país. De esta forma, el intercambio de mercancías se realizaría en el propio puesto fronterizo, pasando la carga de un camión a otro.
"Este puente ofrecerá una ruta de gran utilidad para transferir material militar y munición, tanto hacia Corea del Norte como hacia Rusia", contaba al medio el doctor Edward Howell, experto sobre Corea de la Universidad de Oxford.
La otra cara de la moneda. El ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha descrito la apertura del puente como "una etapa verdaderamente histórica en las relaciones ruso-coreanas" cuyo "significado va mucho más allá de una tarea puramente de ingeniería". Moscú lo presenta como un símbolo de cooperación en comercio, economía y relaciones humanitarias. Pero para los analistas occidentales, la lectura es bien distinta: una arteria logística diseñada para sostener una alianza militar que trasciende la guerra de Ucrania.
"La construcción del puente ejemplifica cómo los vínculos de Corea del Norte con Rusia apuntan a continuar más allá de cualquier final del conflicto en Ucrania", señalaba Howell.
China. No es solo Rusia quien busca reforzar su conexión física con Corea del Norte. China retomó el mes pasado el primer servicio de trenes de pasajeros con Pyongyang tras seis años de interrupción. Corea del Norte, que durante décadas ha sido uno de los rincones más aislados del planeta, está siendo progresivamente integrada en las redes de infraestructura de sus dos grandes aliados. "Es justo decir que esta conexión, antes de la guerra en Ucrania, era uno de los vínculos más adormecidos entre Corea del Norte y sus dos vecinos", reconocía Cha. Parece que ese letargo se ha quedado atrás.
Ver 0 comentarios