James Steinberg es neoyorquino, tiene 35 años y tiene dos profesiones. La primera, cuidador de gatos. La segunda, desarrollar aplicaciones mediante vibecoding, una técnica en la que saber lo que uno quiere e iterar con IA logra sustituir (en parte) al conocimiento profundo de áreas como la arquitectura software o la programación. Steinberg no es la excepción, sino la nueva norma en un fenómeno en el que programadores amateur están saturando el sistema de distribución de software. Que se lo digan a Apple.
Querer es poder. Hubo un tiempo en el que publicar una aplicación en la App Store era todo un rito de iniciación de un ingeniero o un desarrollador de software. Tras meses de pelearse con Swift o con Objective-C, la app estaba lista y solo faltaba la bendición de la App Store y sus estrictos términos de uso. Hoy ese muro ha caído, porque desde que el vibecoding ha aparecido, la creación de software ya no es un poder hacer cosas, sino el querer hacerlas. Sin embargo, esa democratización de la programación tiene un precio: antes el problema era escribir código, pero ahora el cuello de botella es lograr que la App Store lo valide.
El ritmo de crecimiento de apps publicadas en la App Store ha crecido de forma extraordinaria desde finales de 2025. El impacto del vibecoding es evidente. Fuente: BI.
La explosión del software agéntico. Los datos de la consultora Sensor Tower confirman que estamos ante una situación extraordinaria. En enero de 2026, el volumen de nuevas apps lanzadas en la App Store en EEUU creció un 54,8% respecto al año anterior. En diciembre ya se había registrado un dato muy similar: un 56% de incremento respecto al mismo mes de 2024. Aquí no hay de repente una hornada de expertos recién salidos de la universidad programando como si no hubiera mañana, sino un montón de "programadores amateur" que han usado vibecoding para programar sus apps en cuestión de minutos u horas y que las han subido a la App Store.
Apple tiene un problema. Cuando Steinberg o cualquier otro desarrollador tratan de publicar su aplicación en la App Store, se encuentra con un problema: el proceso de validación de Apple se está alargando y el tiempo de espera medio ronda las seis semanas para lograr la deseada "luz verde". Apple consciente de que esta saturación puede dañar su reputación, ha querido salir al paso con cifras para calmar los ánimos del mercado.
Apple dice una cosa, los desarrolladores otra. Según la compañía, el 90% de las propuestas que recibe de todos estos programadores se revisan en menos de 48 horas, y la espera media es según la compañía de 1,5 días. En las doce últimas semanas los empleados de Apple han analizado más de 200.000 envíos semanales, lo que parece dejar claro que al menos según ellos el cuello de botella no lo es tanto. Los desarrolladores no parecen ser de la misma opinión, y en foros y redes sociales se habla de cómo las revisiones de actualizaciones ya existentes tardan hasta una semana y los nuevos lanzamientos entran en una especie de limbo administrativo que exaspera a esta nueva legión de programadores.
¿Apps que son AI Slop? Una potencial razón de esa ralentización de los plazos puede no ser solo la cantidad de apps, sino su calidad. Tanto entre los programadores tradicionales como probablemente en la propia Apple existe el temor de que esta nueva hornada de apps "vibecodeadas" sea en gran medida otra variante más de la "bazofia creada por IA" o "AI Slop" que ya se ha presentado en forma de imágenes o vídeos. Para algunos expertos muchas de estas apps son mediocres, se han generado sin apenas supervisión y simplemente buscan monetizar nichos de búsqueda. Los estrictos términos de la App Store pueden ser criticables, pero son una especie de muro de contención que podría inundar la App Store de apps absolutamente irrelevantes.
La App Store ante el dilema. Dipanjan Chatterjee, analista de Forrester, indicaba en Business Insider que "este no es un problema del que Apple pueda salir rechazando apps. A medida que la IA acelera la creación de aplicaciones, la compañía tendrá que evolucionar e ir de un vigilancia artesanal a una curación a escala". O lo que es lo mismo: o Apple automatiza parte del proceso, o los tiempos de espera seguirán aumentando. La otra opción: endurecer tanto los criterios de entrada para apps cradas con IA que eso penalice de forma desproporcionada a los desarrolladores que utilizan dichas herramientas... que por otro lado cada vez son más.
Se busca vibecoder. Lo que parecía un pasatiempo para aficionados se está convirtiendo en un ecosistema económico cada vez más llamativo. Según Business Insider, plataformas como Lovable ya publican ofertas de trabajo en la que buscan a "vibecoders profesionales", lo que parece validar a este nuevo tipo de programador, por mucho que el mercado tradicional lo critique.
Pero. Esta avalancha de aplicaciones creadas con IA puede ser llamativa, pero los comentarios de desarrolladores profesionales suelen coincidir en lo mismo: estas apps son más difíciles de mantener a largo plazo. Hasta Linus Torvalds, que había caído parcialmente en las redes de la IA, lo avisaba:
"La IA será una herramienta, y hará que la gente sea más productiva. Creo que el vibe coding es genial para lograr que la gente comience a programar. Creo que [el código que genere] va a ser algo horrible de mantener... así que no creo que los programadores desaparezcan. Aún querrás tener a gente que sepa cómo mantener el resultado".
Imagen | James Yarema
En Xataka | El vibe coding quiere ayudar al Open Source. Pero los desarrolladores no quieren chapuzas hechas con IA
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