Bilbao va a perforar 45 metros bajo su ría para acabar con el atasco eterno de Rontegi: es un proyecto que lleva más de 30 años en barbecho

  • El túnel subfluvial contará con 3,2 km de longitud

  • La idea es desatascar el puente de Rontegi y cruzar en apenas unos cuatro minutos

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Antonio Vallejo

Editor

Bilbao lleva mucho tiempo prometiendo un túnel subfluvial que transcurra por debajo del Nervión, conectando ambos márgenes para poder cruzarlo en unos pocos minutos. Esto aliviaría uno de los mayores cuellos de botella de Euskadi. La buena noticia es que las obras arrancarán este mismo verano.

Un problema que lleva décadas sin solución. El puente de Rontegi soporta cerca de 175.000 vehículos al día y se ha convertido en el principal cuello de botella viario de Bizkaia. Cruzar de una orilla a otra de la ría del Nervión sin pasar por ese punto obliga a dar un rodeo de más de 13 kilómetros. Esto provoca atascos crónicos, una pérdida de tiempo considerable y se acaban generando más emisiones.

La solución que llevaba décadas sobre la mesa (y que ahora por fin empieza a materializarse) es un túnel subfluvial que perfore el lecho del Nervión y conecte directamente la Margen Derecha con la Margen Izquierda.

Qué se va a construir exactamente. El subfluvial tendrá 3,2 kilómetros de longitud y estará formado por dos tubos independientes (uno por sentido de circulación), cada uno con dos carriles y arcenes de seguridad. Unirá la rotonda de Artaza, entre Leioa y Getxo, con Ballonti, entre Portugalete y Sestao.

Tal y como cuentan desde El Correo, el proyecto incluirá además conexiones con La Avanzada, el corredor de Uribe Kosta y el barrio getxotarra de Zugazarte. La intención con el proyecto es que en un trayecto que hoy puede superar los quince minutos en hora punta, se reduzca a apenas cuatro. La distancia efectiva pasará de unos 13 kilómetros rodeando la ría a apenas cuatro. Los vehículos pesados deberán abonar un peaje por utilizarlo, como ocurre en otras vías de Bizkaia.

Un reto técnico. El tramo más exigente obligará a perforar hasta 45 metros por debajo del lecho fluvial, atravesando materiales bastante sensibles a nivel geológico. La zona de Lamiako, con sus terrenos arenosos, es uno de los puntos más delicados de todo el trazado. El proyecto tirará de la técnica cut and cover, que se trata de excavar desde la superficie, instalar muros laterales de contención y cubrir después la infraestructura para generar un falso túnel soterrado.

Según El Correo, las obras comenzarán por Artaza, el acceso de la Margen Derecha y también el entorno más delicado del proyecto, pues se compone de zonas con una alta densidad residencial, y un colegio e instituto cerca. Se utilizarán más de 80 microvoladuras controladas y se espera que se vacíe parcialmente el parque de Artaza. Para minimizar el impacto y molestar lo mínimo a los vecinos, los trabajos a cielo abierto se limitarán al horario diurno y laboral. Eso sí, dentro de las galerías, se perforará en turnos continuos, las 24 horas.

Cifras. La obra cuenta con una magnitud bastante importante, la verdad. Según los datos de la Diputación Foral de Bizkaia, la ejecución del subfluvial implicará excavar 1,8 millones de metros cúbicos de tierra y utilizar más de 21.000 toneladas de acero. Cada día circularán unos 170 camiones para retirar el material extraído (90 por la boca de Artaza y 80 por Ballonti), cuyo destino serán las instalaciones del Puerto de Bilbao, donde la tierra servirá para el relleno de diques.

Cómo avanza el proyecto y cuánto costará. La Diputación ya ha adjudicado dos de los cuatro grandes contratos en que se divide la obra. Según comparten desde El Correo, el emboquille de Artaza lo ejecutará la UTE formada por Ferrovial, Construcciones Mariezcurrena y Cycasa, mientras que el tramo hasta la vega de Lamiako lo asumirán Nortúnel, Geotunel y Tunelan. Ambos contratos suman 277 millones de euros (sin IVA) y tienen una duración prevista de 60 meses.

Los contratos de la Margen Izquierda (el acceso de Ballonti y la perforación del lecho fluvial) se adjudicarán más adelante. Se espera que la inversión total del proyecto ronde los 540 millones de euros, con vistas a acabar la obra para 2032.

Emisiones y controversia vecinal. La Diputación defiende que el subfluvial reducirá las emisiones contaminantes gracias a trayectos más cortos y fluidos, con un ahorro anual estimado de 6.000 toneladas de CO₂ y dos millones de litros de combustible. Sin embargo, el proyecto ha generado bastante discusión entre los vecinos. Y es que diversas plataformas vecinales y medioambientales critican que se priorice el tráfico rodado en plena transición climática.

También recuerdan que el proyecto inicial contemplaba una conexión ferroviaria con estaciones de Metro Bilbao como Areeta y Sestao, algo que ha acabado desapareciendo en el proyecto final. Ese tren era, precisamente, uno de los principales argumentos del Ayuntamiento en términos de sostenibilidad. Los vecinos de Artaza también expresan preocupación por el ruido, las vibraciones de las voladuras y el tráfico de camiones durante años de obras. La Diputación ha prometido controles permanentes, inspecciones técnicas previas en los edificios próximos y una oficina de atención ciudadana durante toda la ejecución.

Imagen de portada | Minube y Bizkaia.eus

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