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Repensando la carrera informática: hablan las empresas

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Repensar la carrera informática nos ha llevado en Xataka hablar y entrevistarnos con profesionales del sector, además de contar con la opinión de los profesores. Una reflexión larga que nos hace ver cuál es el papel actual de todos los agentes: lo que debe cambiar, lo que está bien y los desaciertos.

En esta tercera y última entrega nos toca ver la visión de las empresas. Hemos querido salirnos de las compañías informáticas convencionales para buscar un enfoque diferentes. Compañías que trabajan en este sector, pero con aportaciones que van más allá del software en sí.

Las empresas: The Cocktail, Iron Hack y Fjord

Para esta visión de nuestro especial repensando, hemos querido contar con la opinión de tres empresas. Por un lado The Cocktail, una consultora informática que ha desarrollado proyectos con muchas empresas españolas. Desde rediseños de web a cambios más profundos.

Repensando, empresas

Iron Hack es una empresa joven que se dedica a ofrecer formación online sobre diferentes ramas de la informática. Poco a poco han logrado hacerse un hueco y convertirse en una empresa de referencia. Por último tenemos Fjord, quien ha decidido contestar sólo a la última pregunta pero aportando una visión muy completa sobre esa cuestión. Hechas las presentaciones, vamos con las preguntas.

En representación de Iron Hack la respuesta es conjunta. Tal y como nos explica Xavier Leal, los viernes se reúne el equipo para discutir cuestiones de todo tipo, entre ellas las preguntas que les planteamos para este repensando. En Fjord, nos contesta Manuel González Noriega, responsable de desarrollo técnico.

¿Está bien ajustado el tiempo en que la universidad incorpora a la enseñanza las tecnologías y tendencias que funcionan en el mercado?

The Cocktail: En su mayoría, las universidades no cuentan con la agilidad necesaria para cambiar materias y planes de estudio en base a las tecnologías que estén funcionando mejor en el mercado en ese momento. Dicho esto, tampoco es necesario que lo hagan; su rol es el de proveer un cuerpo teórico fuerte que permita a los estudiantes aprender por sí mismos cualquier tecnología en un futuro. No se puede pretender, en un mundo profesional que evoluciona tan rápido como éste, sobrevivir sólo con los conocimientos adquiridos en la carrera.

Iron Hack: No, para nada. La universidad tiene una desconexión brutal con las empresas y con el mercado laboral. En España, la burocracia e inmovilismo, entre otros factores, hacen de las universidades instituciones muy poco ágiles y flexibles que están tardando demasiado en ajustarse a la rápida evolución de la tecnología.  

¿Qué valor le dais al "background" que proporciona el estudiar toda la teoría y fundamentos de la tecnología?, ¿Es una ventaja competitiva aunque no se salga programando en el lenguaje que más demanda tiene en el mercado?

The Cocktail: Es importante, pero no fundamental. Buscamos principalmente experiencia y talento, y eso puede venir o no de una carrera, especialmente en el ámbito tecnológico. Ayuda, pero no lo es todo.

La universidad tiene una desconexión brutal con las empresas y con el mercado laboral.

Iron Hack: Una base teórica tiene un gran valor tanto para ser admitido en Ironhack como para trabajar con nuestros partners y cualquier empresa tecnológica puntera. Sin embargo, lo más importante para cualquier empresa es que el candidato tenga la capacidad de construir (productos digitales), independientemente del lenguaje en el que lo haga.  

Actualmente las carreras y masters tienen una carga eminentemente teórica por lo que la verdadera ventaja competitiva la tienen los alumnos con iniciativa, que han aprendido la parte práctica por su cuenta, tienen perfil en Github y han programado para startups o han lanzado sus propias empresas tecnológicas.  

¿Hay una lectura equivocada de que el ingeniero va a salir de la carrera siendo analista y gestor en lugar de ser un programador y eso hace que las materias troncales de la carrera estén desenfocadas?

The Cocktail: Las materias troncales de una carrera de Ingenieria Informática suelen tender más, por un lado, a la parte ingenieril y, por otro, a conocimientos de informática pura. Posteriormente, con materias optativas, es cuando puedes elegir sobre qué quieres especializarte. Depende de la universidad, claro, pero por lo general pensamos que no predomina la gestión. Otra cosa ya son las expectativas que tenga cada uno cuando inicia una carrera universitaria; pero nosotros pensamos que no puedes ser un buen analista o gestor de proyectos si no tienes una base técnica potente.

El saber programar es de las habilidades más demandadas por el mercado laboral tanto en Europa como en EEUU y Latam.

Iron Hack: En las universidades españolas existe una falta de visibilidad tremenda sobre las numerosas oportunidades laborales que hay para trabajar producto. Las grandes consultoras IT son las que mantienen una relación estrecha con los centros educativos, dando la impresión a muchos estudiantes y a profesores que la salida óptima para un recién graduado es la de ser analista o gestor directamente.

El saber programar es de las habilidades más demandadas por el mercado laboral tanto en Europa como en EEUU y Latam. Cualquier ingeniero recién graduado, con pasión por el desarrollo web y conocimientos sólidos de Ruby on Rails, por ejemplo, podría ir a trabajar a Londres ganando 40.000 libras al año por lo que no se entiende que en las universidades no profundicen el conocimiento de herramientas tan valiosas en el mercado laboral.   

¿Por qué existe la opinión extendida de que aunque se hable de apostar por la tecnología y de que hay demanda de desarrolladores, la valoración de estos profesionales sigue siendo muy baja en nuestro país en términos de sueldos, carrera profesional y prestigio social?

The Cocktail: Nuestra impresión es que esto no es del todo cierto; en todo caso diríamos que el mercado de trabajo se está polarizando entre aquellos profesionales cuyos conocimientos se limitan a lo imprescindible para ejercer su trabajo en el día a día y aquellos con una mayor inquietud sobre las últimas tendencias en el sector.

Ambas opciones son perfectamente válidas, pero el problema que tienen los del primer grupo es que las empresas son conservadoras en el uso de las tecnologías que escogen, y cuando se impone un cambio de paradigma o tendencia en IT les puede resultar más cómodo contratar gente nueva que reciclar al personal que ya tienen –esto se acentúa cuanto mayor sea la compañía para la que trabajas, sobre todo si el equipo se encuentra externalizado-. Así que si llevas cinco años en el mismo proyecto haciendo lo mismo que el primer día que entraste te puedes topar en cuestión de semanas con un problema de empleabilidad, lo que limitará las opciones que tengas de encontrar empleo y, por tanto, el salario y prestigio social.

Hay que dirigirse no a donde está la pelota sino hacia donde se mueve.

Como dicen, hay que dirigirse no a donde está la pelota sino hacia donde se mueve, así que todo desarrollador debería identificar las tendencias clave de su ámbito de trabajo y tener al menos un conocimiento básico de las mismas, porque las tecnologías que dentro de un par de años serán norma en las empresas hoy son experimentales o sólo las usan startups. Y quien haga esto ya se está encuadrando en el segundo grupo, donde nos consta que la demanda es elevada. Fernando Blat lo ha descrito todo bastante bien en su post “¿Qué le digo a un programador que está en el paro?"

Por desgracia, identificar qué tecnologías que hoy parecen prometedoras se impondrán el día de mañana supone una apuesta a nivel personal y requiere sacudirse prejuicios y mirar las cosas desde una perspectiva global y de negocio, pero esa visión es precisamente la que distingue a un profesional de primera línea de uno del montón. Probablemente no haya otro sector laboral donde este cambio sea tan sistemático y violento, pero esta es la realidad a la que se enfrenta el profesional del desarrollo (y de los sistemas, por cierto).

Iron Hack: Muchos dirigentes no solo de startups tecnológicas sino también de empresas del IBEX35 todavía no se han dado cuenta de que la tecnología es o debería ser una parte central de su negocio ya que es lo que les va a permitir innovar y conseguir seguir siendo competitivas. Hasta que en este país no se empiece a valorar lo que la tecnología puede hacer por una constructora, un estudio de arquitectura y por un ecommerce, como hacen en otros países, los programadores no serán reconocidos en casa como lo son fuera.

Fjord: En cuanto a la relación y percepción del desarrollador software por parte de la sociedad: no hay, ni habrá en décadas, una "cultura digital" que permita que la gente no relacionada con la producción de software interiorice o valore la complejidad o esfuerzo de un proyecto. De hecho, basta una mínima experiencia profesional para entender que la mayoría de la gente relacionada con la producción de software tampoco sabe valorarlo. Esto es, en cierta forma, natural: llevamos miles de años de relación con los productos físicos manufacturados artesanalmente, y cientos con los producidos en masa, pero solo unas décadas relacionándonos con productos digitales. Nuestra relación con lo digital también es muy distinta a nivel sensorial: no hay peso, no hay densidad, no hay volúmenes. Las "affordances" digitales son muy diferentes y esto, que es una obviedad en la experiencia de usuario, también influye en temas adyacentes como la percepción del valor.

La valoración interna del desarrollador por parte de la industria: sueldos y carrera. Creo que a estas alturas es imposible hablar de "proyectos de software" de forma genérica. En general, creo que los sueldos y la oportunidad de carrera van en relación directa con el valor que aporte el desarrollador y el nicho que elija. En un puesto de trabajo que valore el talento individual y en un espacio (lenguaje/plataforma) para el que exista alta demanda de programadores, creo que una persona no debería encontrar grandes problemas para estar razonablemente recompensada, en lo monetario y en otros factores, por su trabajo. 

Llevamos sólo unas décadas relacionándonos con productos digitales.

En general, el gran problema contra el que tiene que luchar el desarrollador software es que la marea de la "comodificación" está subiendo constantemente. Para cada espacio de problema se empieza en la innovación, se continúa por la estandarización y se acaba en la industrialización: patrones, librerías, IDEs, … "¿Cuánto de cerca estoy de que mi trabajo lo pueda realizar un generador automático de código?" es la pregunta que debe hacerse todos los días un desarrollador, y en la respuesta (combinada con otros factores más obvios, como "¿cómo de fácil es encontrar desarrolladores para esta tecnología?") encontrará la magnitud del poder de negociación que podrá esgrimir a la hora de buscar mejoras salariales u oportunidades profesionales.

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