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¿Qué se puede hacer con C.H.I.P., el "ordenador" de nueve dólares?
Ordenadores

¿Qué se puede hacer con C.H.I.P., el "ordenador" de nueve dólares?

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La Raspberry Pi lleva asociada esa frase de "el ordenador de los 35 dólares". Aunque la afirmación no es del todo cierta -necesitas como mínimo una tarjeta MicroSD, alimentación MicroUSB red y, al menos inicialmente, teclado, y ratón- sí que es evidente que lo que se puede conseguir por un precio ligeramente superior es asombroso, sobre todo tras el lanzamiento de la reciente Raspberry Pi 2 Model B.

Ahora aparece un dispositivo con un enfoque similar pero que quiere ir un poco más lejos. Se trata de C.H.I.P., un miniPC que cuesta tan solo 9 dólares -de nuevo, la cifra no es del todo real, sobre todo si tenemos en cuenta que mandarlo a España cuesta 20 dólares- y que cuenta con unas especificaciones prometedoras. Su procesador a 1 GHz y, sus 512 MB de RAM y sus 4GB de capacidad de almacenamiento son interesantes, pero lo es incluso más su conectividad WiFi y Bluetooth integrada de serie.

Así es C.H.I.P. por dentro

El procesador es un Allwinner A13 a 1 GHz, un micro que proviene de una empresa algo polémica teniendo en cuenta que los creadores de este miniPC presumen de un desarrollo Open Source (tanto hardware como software) cuando las acusaciones de que Allwinner ha violado la GPL han sido numerosas. Sin embargo en este caso parece que el fabricante ha trabajado codo con codo con este grupo de emprendedores para garantizar que no habrá ningún tipo de problema en ese sentido, y se liberará la documentación y el código fuente "del SoC y los chips de administración de energía utilizados en el C.H.I.P." estén disponibles para que la comunidad pueda utilizarlos y aprender de ellos.

Ese procesador y esa combinación de RAM y almacenamiento eMMC lo hacen -atención- más potente teóricamente que las Raspberry Pi B+ que aparecieron justo antes de las Raspberry Pi 2, y también que las BeagleBone Black, pero es que esa integración de conectividad WiFi y Bluetooth es toda una ventaja para el uso casi totalmente inalámbrico de este pequeño dispositivo. Los creadores no hablan del consumo del micro, pero desde luego será reducido.

Este miniordenador cuenta con una ranura Micro USB (para carga, aunque también se pueden utilizar baterías externas LiPo o NiCd de 3,7V, hay un pack de 19 dólares con una batería de este tipo), un puerto USB y una salida de vídeo compuesto que permitirá conectarlo directamente a televisores o monitores con esa entrada. Pero además podremos optar a "kits" en los que C.H.I.P. lleva integrado un adaptador VGA (19 dólares) o bien HDMI (24 dólares) para conectarlo a este tipo de monitores.

Las odiosas comparaciones

A esta propuesta hardware se le une PocketC.H.I.P., una versión singular de este miniPC en la que lo encontramos integrado en un dispositivo con un formato que recuerda a la BlackBerry Passport -salvando las distancias, claro- y en el que tendremos una pantalla táctil de 4,3 pulgadas y de 470 x 272 píxeles de resolución, un miniteclado QWERTY, y una batería de 3.000 mAh que indican que ofrece una autonomía de 5 horas.

Pocketchip2

Es inevitable comparar este modelo con otras alternativas en este campo y especialmente con las Raspberry Pi que han sido referentes absolutos desde su aparición en el mercado. Los miniPCs creados por Eben Upton tienen algunas ventajas en su última revisión -como más memoria, más puertos USB, procesador más potente, salida HDMI o ranura Ethernet- pero por ejemplo carecen de esa conectividad WiFi y Bluetooth integrada y no pueden competir en precio/prestaciones, al menos sobre el papel.

El SoC de Allwinner integra una CPU ARM-Cortex-A8 -un solo núcleo a 1 GHz-. Este procesador fue también base por ejemplo de los Apple A4 que fueron integrados en los primeros iPad, los iPhone 4, los iPod Touch de cuarta generación y los Apple TV de segunda generación. Se trata por tanto de un modelo con mucho recorrido y que además viene acompañado por una GPU Mali 400, aunque eso sí, en ambos casos la potencia que podemos esperar es limitada.

¿Qué puedo hacer con una inversión de 9 dólares?

Lo bueno de estos procesadores es que hace tiempo que distribuciones Linux como Debian pueden sacarles partido, y esa es precisamente la idea de los creadores de C.H.I.P., que están animando a los desarrolladores a apostar por esta solución ofreciendo una promoción especial con unidades preliminares para quien ayude a que en la salida final del dispositivo el software esté lo más pulido posible.

Chipsoft

Los creadores del proyecto indican que el miniPC ya viene precargado con Debian y "docenas de aplicaciones útiles", entre las cuales encontramos suites ofimáticas (LibreOffice), navegador (Chromium), reproductores de vídeo (VLC) o editores de imágenes (Gimp), además de herramientas educativas como Scratch, que se ha convertido en referente para que los más pequeños den sus primeros pasos en el mundo de la programación.

Personalmente creo que con ese procesador y esa memoria no será posible trabajar de forma cómoda con un escritorio al uso: ya vimos como un mucho más potente Raspberry Pi 2 ofrecía limitaciones al respecto, y nuestra experiencia con las tradicionales Raspberry Pi Model B -más equiparables a los C.H.I.P.- confirma esa sensación, pero desde luego habrá que ver estos miniPCs en acción para confirmarlo.

Donde sí que hay un claro interés es a la hora de usar este dispositivo como herramienta educativa, de desarrollo y experimentación. No hay ranura MicroSD en la que instalar distintas plataformas -en la Raspberry Pi tenemos diversas imágenes que lo orientan a distintos usos- pero es lógico pensar que en esos 4 GB de capacidad de almacenamiento eMMC podremos instalar nuestras propias imágenes si lo deseamos. La reproducción de medios vía XBMC será probablemente una de las posibilidades, aunque aquí dependemos del chip WiFi -suponemos que será un 802.11n como mucho- y eso podría hacer que contenidos de gran calidad podrían no verse con la fluidez necesaria por el gran caudal de datos que se tiene que mover y que podría hacer que esa conectividad WiFi fuera un cuello de botella.

Aún así, las aplicaciones parecen tan versátiles como las que en su día ofrecían las Raspberry Pi originales, pero a una fracción del coste. Puede que el rendimiento no sea espectacular, pero sin duda será suficiente para poder disfrutar de emuladores, reproducción de contenidos multimedia, puesta en marcha de procesos servidores -un pequeño servidor web, un miniNAS o incluso un pequeño seedbox- y por supuesto todos esos proyectos alternativos tan originales que han hecho que la Raspberry Pi demuestre también su versatilidad. El C.H.I.P. cuenta con 8 pines GPIOs digitales y otros puertos programables, así que los "makers" también tendrán a su disposición un producto capaz de dar salida a esos proyectos en los que la electrónica desarrolla un papel fundamental. Veremos si esta alternativa cumple su promesa cuando llegue al mercado en mayo de 2016.

Vía | La mirada del replicante Más información | C.H.I.P. en Kickstarter En Xataka | La Raspberry Pi 2 como ordenador personal ¿Se puede trabajar con este miniPC?

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