Muchos coches eléctricos actuales han conseguido dar respuesta a casi todas los requerimientos de los conductores. Consumen poco, tienen pantallas enormes, asistentes de conducción avanzados y autonomías más que suficientes para el día a día. Pero hay algo que a menudo se queda por el camino: la sensación de conducir algo pensado para disfrutar.
Compañías como Leapmotor tienen claro que el mercado se merece un coche que puede ser tecnológico, además de muy eficiente y práctico, sin tener que llevarnos a cambio un electrodoméstico con ruedas. Y ahí es exactamente donde apunta el Leapmotor B05.
En este artículo vamos a conocer en profundidad este nuevo compacto, que, sin duda, será una propuesta rompedora en el floreciente segmento C eléctrico, al contar con un precio de partida desde 19.500€ (incluye 3.375€ del Plan Auto+ y 900€ de CAE).
El placer de conducir el Leapmotor B05
Cuando llega el momento de acelerar, el B05 incorpora Launch Control, algo muy poco habitual en un compacto eléctrico pensado para un público generalista
Durante años parecía que hablar de coches eléctricos implicaba renunciar automáticamente a ciertas sensaciones al volante. Mucha aceleración en línea recta, sí, pero poca personalidad dinámica.
El Leapmotor B05 llega para romper precisamente con esa idea, y lo hace desde varios frentes. El primero es evidente: sus prestaciones. La versión ProMax, la más capaz dentro de la gama, acelera de 0 a 100 km/h en unos 6,7 segundos gracias a un motor eléctrico de 218 CV y tracción trasera.
No es una cifra diseñada solo para titulares, sino una que encaja muy bien con el tipo de coche que pretende ser: rápido cuando hace falta, ágil en adelantamientos y con capacidad para transmitir sensación de ligereza en el día a día.
Pero el dato realmente interesante es que Leapmotor no se ha quedado únicamente en la potencia. Cuando llega el momento de acelerar, el B05 incorpora Launch Control, algo muy poco habitual en un compacto eléctrico pensado para un público generalista. Puede parecer un detalle anecdótico, pero en realidad deja bastante clara la intención del coche: aquí también importa la parte emocional.
La configuración del chasis también va en esa dirección. El reparto de pesos, cercano al 50:50, ayuda a que el coche se sienta más equilibrado en curva, mientras que la suspensión trasera multibrazo independiente —ajustada específicamente para Europa— busca ofrecer un comportamiento más preciso y natural.
Y luego está un detalle importante: es un coche ancho, mucho más de lo habitual en el segmento C. Con 1,88 metros de anchura, el B05 transmite más aplomo en carretera y una sensación de asentamiento que normalmente asociamos a categorías superiores.
La combinación de todos esos elementos termina construyendo algo bastante poco habitual en muchos eléctricos compactos actuales: un coche que parece diseñado pensando en quienes disfrutan enlazando curvas o simplemente aprecian una dirección bien resuelta.
Batería grande, más libertad
Su batería de 67,1 kWh ofrece hasta 482 kilómetros WLTP de autonomía, permitiendo viajar más lejos, pero también cargar menos veces, depender menos de la planificación constante y convertir el coche en algo más natural de usar
La mayoría de conversaciones sobre eléctricos terminan reducidas a una única pregunta: “¿cuántos kilómetros hace?”. Pero la experiencia real de uso va bastante más allá.
En el caso del Leapmotor B05, el foco está especialmente puesto en la versión ProMax con batería de 67,1 kWh. Sobre el papel ofrece hasta 482 kilómetros WLTP de autonomía, pero lo importante es lo que eso cambia en el uso cotidiano.
Porque una batería grande no sirve únicamente para viajar más lejos. También sirve para cargar menos veces, depender menos de la planificación constante y convertir el coche en algo más natural de usar. Es la diferencia entre mirar continuamente el porcentaje restante o simplemente coger el coche y salir.
Además, el B05 acompaña esa autonomía con una carga rápida especialmente competitiva. La versión ProMax admite hasta 168 kW en corriente continua —Leapmotor incluso habla de hasta 174 kW en determinados escenarios—, lo que permite recuperar del 30 al 80% de batería en apenas unos 18 minutos.
Traducido a la vida real: una parada corta durante un viaje puede ser suficiente para seguir conduciendo durante cientos de kilómetros.
También ayuda la presencia de bomba de calor de serie, un elemento cada vez más importante en eléctricos modernos porque mejora la eficiencia energética, especialmente en climas fríos.
Y hay otro detalle relevante: el consumo homologado se mantiene en cifras bastante contenidas para un coche de este tamaño y prestaciones. La versión ProMax declara 15,9 kWh/100 km WLTP, algo que encaja muy bien con la idea de un eléctrico equilibrado y usable más allá de las fichas técnicas.
Ancho, equilibrado y bien resuelto
Hay coches que transmiten buenas sensaciones nada más sentarnos. Y muchas veces eso tiene más que ver con cómo están diseñados que con la potencia pura. Leapmotor parece haber trabajado precisamente esa parte.
La arquitectura Cell to Chassis del B05 no solo mejora el aprovechamiento del espacio interior, también favorece que el coche transmita más solidez en carretera y más precisión en apoyo
La arquitectura Cell to Chassis del B05 es probablemente uno de los mejores ejemplos. Integrar estructuralmente la batería dentro del chasis no solo mejora el aprovechamiento del espacio interior: también aumenta la rigidez del conjunto y reduce ciertas inercias. En la práctica, el coche transmite más solidez en carretera y más precisión en apoyo. Es tecnología, sí, pero aplicada a algo tangible.
Los 1,88 metros de anchura, inesperados en un compacto, juegan aquí un papel importante tanto en habitabilidad como en comportamiento: consigue una sensación de coche más asentado y genera más de estabilidad en autovía, lo que se traduce en una mayor confianza cuando aparecen curvas rápidas.
Y lo interesante es que esa apuesta dinámica no sacrifica practicidad. Con 4,43 metros de largo y una batalla de 2,73 metros, el interior aprovecha muy bien el espacio disponible. El maletero ofrece 345 litros y puede alcanzar hasta 1.400 litros con los asientos abatidos, así que sigue siendo un compacto perfectamente válido para viajar, cargar equipaje o convivir con el uso familiar diario.
Esa mezcla entre coche emocional y coche práctico será una de las claves para que el Leapmotor B05 triunfe en nuestro mercado.
Un compacto nada convencional
Las puertas sin marco, su silueta afilada y deportiva, las llantas de 19" o la aerodinámica de 0,26 Cx son ejemplos de detalles que normalmente se asocian con categorías más aspiracionales
Hay detalles de diseño que cambian completamente la percepción de un coche. Y el Leapmotor B05 está lleno de ellos. Las puertas sin marco son probablemente el mejor ejemplo. Son poco habituales incluso en segmentos superiores, así que encontrarlas en un compacto eléctrico transmite inmediatamente una sensación más aspiracional.
Pero no es el único elemento que ayuda a diferenciarlo. La silueta del coche apuesta claramente por una estética afilada y deportiva, con una carrocería inclinada hacia delante y proporciones muy marcadas. Las llantas aerodinámicas de 19 pulgadas también contribuyen a reforzar esa presencia visual mucho más seria de lo habitual en el segmento.
Y luego aparece otro de esos detalles que cambian mucho la experiencia cotidiana: el techo solar panorámico del acabado Design. Más allá de la estética, aporta muchísima sensación de amplitud en el habitáculo y ayuda a que el interior se perciba más luminoso y sofisticado.
Incluso elementos como los tiradores enrasados o la aerodinámica trabajada hablan de un coche diseñado pensando tanto en la eficiencia como en la imagen. Porque sí, el Cx de 0,26 mejora consumos y autonomía, pero también ayuda a que el coche tenga una presencia mucho más limpia y moderna.
El resultado es un compacto que no parece diseñado únicamente para encajar dentro de una categoría concreta, sino para destacar dentro de ella.
Un coche con alma de gadget
Parte del atractivo del Leapmotor B05 está en que entiende muy bien cómo se relaciona hoy mucha gente con la tecnología. No se trata solo de poner pantallas grandes. Se trata de conseguir que el coche funcione como una extensión natural del ecosistema digital del usuario.
El Leapmotor B05 convive bien con el usuario digital de hoy. Desde su app, por ejemplo, se puede controlar la climatización, consultar la carga, localizarlo, programar recargas o incluso precalentar la batería antes de llegar a un cargador rápido
Por eso Leapmotor ha construido el B05 alrededor de Leap OS 4.0 Plus, un sistema que incorpora una espectacular pantalla de 14,6 pulgadas con resolución 2,5K, que se ve acompañada por un cuadro digital de 8,8 pulgadas. La interfaz busca parecer más cercana a un dispositivo moderno que a los sistemas tradicionales de infoentretenimiento que todavía arrastran algunos fabricantes.
También están presentes Apple CarPlay y Android Auto, algo ya imprescindible para muchísimos usuarios, junto a funciones como carga inalámbrica para el smartphone, llave digital NFC o actualizaciones OTA, que permiten que el coche siga evolucionando con el tiempo.
Y quizá una de las partes más interesantes sea precisamente esa sensación de “coche conectado de verdad”. Desde la app de Leapmotor se puede controlar la climatización, consultar la carga, localizar el coche, programar recargas o incluso precalentar la batería antes de llegar a un cargador rápido.
Es decir, el B05 no solo quiere ser un coche eficiente. También quiere convivir bien con alguien acostumbrado a vivir rodeado de dispositivos conectados.
Leapmotor B05, para quien quiere sentir algo al conducir
No busca convertirse en un deportivo puro ni sacrificar comodidad o practicidad en nombre de las prestaciones. Lo que propone es encontrar equilibrio entre ambos
El mercado se está llenando de coches eléctricos muy racionales. Y eso tiene sentido. La eficiencia importa, la autonomía importa y la tecnología importa. Pero el Leapmotor B05 parece recordar algo que durante años definió también a muchos compactos europeos: conducir puede seguir siendo divertido.
Y quizá esa sea precisamente la clave más interesante de este coche. Porque el B05 no intenta ser extremo ni radical. No busca convertirse en un deportivo puro ni sacrificar comodidad o practicidad en nombre de las prestaciones. Lo que propone es algo bastante más difícil: encontrar equilibrio.
Combina una puesta a punto claramente orientada al dinamismo con una batería grande y usable, un interior tecnológico, soluciones conectadas y un nivel de practicidad completamente válido para el día a día. Y todo eso dentro de un formato compacto que, además, consigue transmitir personalidad propia en diseño y presencia.
En un momento donde muchos eléctricos terminan pareciéndose demasiado entre sí, el Leapmotor B05 intenta diferenciarse desde un lugar bastante concreto: hacer que la conducción siga formando parte de la experiencia y a un precio muy tentador: desde19.500€ (incluye 3.375€ del Plan Auto+ y 900€ de CAE).
Imágenes: Leapmotor
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