El James Webb acaba de encontrar la galaxia más antigua y lejana jamás vista por el ser humano. Otra vez

El James Webb acaba de encontrar la galaxia más antigua y lejana jamás vista por el ser humano. Otra vez
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Hace apenas dos semanas nos llegaban noticias de la galaxia más antigua y lejana vista por el ser humano, pero puede haber sido un récord efímero: Un equipo internacional liderado por investigadores de la Universidad de Edimburgo ha identificado la que podría ser la galaxia más antigua y distante observada hasta la fecha.

Un récord por confirmar. La nueva candidata a galaxia más antigua observada tiene el nombre de CEERS-93316 y se encuentra a cerca de 35.000 millones de años luz de nosotros. En el momento en que emitió la luz que observamos hoy en día observamos de ella tan solo habían pasado 235 millones de años desde el Big Bang. Es decir, la galaxia tiene más de 13.500 millones de años.

Esta galaxia ha sido detectada gracias a la primera remesa de datos publicada por el equipo del James Webb Space Telescope (JWST), la cual fue puesta a disposición de investigadores de todo el mundo a la par que se dieron a conocer las primeras imágenes captadas por este telescopio.

El equipo ha dado cuenta del descubrimiento a través de un borrador que ha sido publicado en el repositorio ArXiv a la espera de ser revisado por pares y publicado en una revista científica. Entretanto el equipo continúa trabajando para obtener más información sobre la galaxia para confirmar los primeros resultados. Estos análisis incluirán un estudio espectrográfico completo del objeto.

La importancia del color. El análisis espectrográfico resulta importante. La galaxia emitió en su momento luz visible, pero por efeto de su largo viaje a través de espacio y tiempo, viró hacia el infrarrojo hasta hacerse invisible al ojo humano. Pero no al ojo del Webb, un telescopio diseñado precisamente para tomar imágenes en estas longitudes de onda.

Los análisis preliminares nos hablan, eso sí, de una galaxia de un color azul, el color que predomina entre las galaxias jóvenes puesto que en ellas predominan estrellas de este color, que brillan con gran intensidad pero se apagan rápido, dejando sitio a las de tonos rojizos, más longevas.

“[Es] bastante azul, lo que sugiere una población estelar joven. Pero no es suficientemente azul como una galaxia hecha por estrellas libres de metales.” Por estrellas libres de metales, Callum Donnan, investigador cuyo nombre encabeza la publicación del artículo, se refiere a estrellas compuestas principalmente por helio e hidrógeno (y pequeñas cantidades de litio), los primeros elementos que aparecieron tras el Big Bang. El resto de elementos habrían surgido a partir de estas estrellas primigenias.

Descubrimientos encadenados. Hace un par de semanas GLASS-z13 se convirtió en la galaxia más distante y antigua en ser detectada. Fue también la primera remesa de datos del JWST la que permitió identificar esta galaxia como una de las más antiguas y distantes. Situada a unos 35.000 millones de años luz de nosotros su imagen habría sido emitida hace 13.500 millones de años, cuando el Universo tal y como lo conocemos tenía “tan solo” unos 500 millones de años. La acompañó en este descubrimiento GLASS-z11, de unos 13.400 millones de años.

Pocos días después, la Galaxia de Maisie fue identificada, que habría existido unos 280 millones de años después del Big Bang. La lista de galaxias antiguas va ampliándose.

Estos descubrimientos son una gran noticia puesto que para entender los primeros cientos de millones de años de nuestro universo, época en la que empezaron a formarse las galaxias, necesitamos tener una buena muestra de ejemplos. Hemos pasado de tener un solo ejemplo de esto a contar con al menos cinco. Y todo esto a las pocas semanas de que la NASA publicara la primera remesa de datos del famoso telescopio.

Primeras galaxias. Entender estas galaxias nos ayudará a resolver ciertos enigmas que estos mismos descubrimientos han generado. En el caso de GLASS-z13, la sorpresa vino por la intensidad con la que el objeto brillaba, mientras que en este caso lo fascinante puede ser su color menos azul de lo que se esperaría.

En algunos aspectos estas galaxias sí concuerdan con nuestra comprensión de la cosmología. Por ejemplo el hecho de que tengan la apariencia de pequeñas masas informes, es decir, carentes de estructuras complejas que caracterizan a galaxias como la nuestra, formada presumiblemente por miles de millones de años de interacciones entre galaxias más pequeñas y sencillas.

Poca vocación de permanencia. Todo parece indicar que, con diversos equipos analizando los datos del JWST a lo largo y ancho del mundo, este récord tampoco durará mucho. El telescopio es una máquina del tiempo y aún se está analizando tan el primero de los bloques de información que nos dará el Webb, activo desde hace tan solo unos meses

“Estamos usando un telescopio que fie diseñado precisamente para este tipo de cosas, y es fascinante. Nos está permitiendo mirar atrás hacia la formación de las primeras estrellas y galaxias hace más de 13.500 millones de años. Sin lugar a dudas, este es solo el principio de micas observaciones importantes que serán hechas con este increíble instrumento en las siguientes semanas, meses y años” explicó Donnan

Imagen | Universida de Edimburgo; NASA, ESA

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