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El homenaje estelar de la NASA al "hurón de cometas": el catálogo de Messier a todo color y en alta resolución

El homenaje estelar de la NASA al "hurón de cometas": el catálogo de Messier a todo color y en alta resolución
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Aquí nos hemos hecho eco de esos descubrimientos espaciales por parte de astrónomos amateurs gracias a que la NASA y otras instituciones comparten sus medios (cuantos más ojos miren, mejor). Pero no es algo que ocurra ahora con los telescopios espaciales de alta tecnología, ya ocurría hace siglos, y ahora es la NASA quien homenajea a Charles Messier, un joven descubridor de cometas en el siglo XVIII.

Como no podía ser de otra manera, hablando de alguien que a corta edad y los medios tatarabuelos de los actuales ya descubría cuerpos celestes, este homenaje tenía que ser algo visual, observacional. Y el encargado de proporcionar el material es en cierto modo también un viejo conocido: el telescopio Hubble.

Messier, mirando más al cielo que al frente desde 1744

La historia de Messier es un ejemplo claro de que la pasión mueve montañas, en este caso hasta el punto de convertir a un joven que tuvo que abandonar los estudios a los once años en un astrónomo profesional que acabó dejando una buena aportación en dicho campo. La "culpa" la inicialmente la tuvo, según explican en la NASA, el brillo del cometa Klinkenberg-Chéseaux (descubierto en 1743) el cual cautivo a Messier hasta el punto de quedarse ya mirando al cielo en sus posteriores ocupaciones.

Aunque no siguió con su educación académica (tras la muerte de su padre), sus conocimientos le permitieron logran un empleo en la marina francesa como delineante. Un trabajo que le vino ideal para ponerse las botas a nivel observacional, dado que allí disponía de los instrumentos astronómicos que le permitían escrutar el cielo y a su vez convertirse en cada vez mejor observador.

Telescopio Antiguo

Así, aquel brillo del Klinkenberg-Chéseaux fue un gatillo que marcó la vida del aprendiz de astrónomo, que persiguió los cielos hasta ser ascendido posteriormente al puesto de astrónomo jefe en el Observatorio Marino de París. Fue en su labor allí cuando descubrió hasta doce cometas y donde se ganó el apodo de "hurón de cometas", el cual le otorgó el mismo Luis XV, monarca francés en el momento.

La fama de Messier no le vino por los cometas descubiertos, sino por los artefactos que le impedían verlos bien

Pero aunque los cometas marcaron su trayectoria profesional, la fama no le ha quedado precisamente por ellos. La precisión de los instrumentos del siglo XVIII no tiene nada que ver con la de los actuales, y a esa dificultad se le suman artefactos y elementos externos que puedan empeorar la visualización como clústers o nubes de polvo, y esto motivó al astrónomo para crear su gran obra.

La "culpa", en este caso, la tuvo la nebulosa del Cangrejo, aunque en el momento que "molestó" a Messier aún no tenía este nombre (le vino en 1840 de la mano de William Parsons). Ahí aún era una nebulosa catalogada y ya observada en 1731 en la constelación de Tauro, pero el hecho de que causase la distracción al astrónomo hizo que éste decidiese crear un catálogo de "elementos que evitar", encabezado precisamente por dicha nebulosa.

El catálogo ayer y el catálogo hoy

El Catálogo Messier, originalmente conocido con un título no algo menos escueto ("Catálogo de Nebulosas y Cúmulos de Estrellas, que se observan entre las estrellas fijas sobre el horizonte de París", o Catalogue des Nébuleuses et des amas d'Étoiles, que l'on découvre parmi les Étoiles fixes sur l'horizon de Paris) acabó recopilando hasta 110 elementos astronómicos que resultaban ser un problema para las observaciones.

Con la ayuda de Pierre Méchain (otro astrónomo francés), lograron reunir un número de cúmulos de estrellas, galaxias, nebulosas y otras manifestaciones astronómicas visibles desde el hemisferio norte que se fue ampliando con las distintas revisiones y ediciones, primero propias y posteriormente de otros astrónomos pasando de 45 a esos 110 objetos astronómicos. Se numeraron con la letra M (de Messier), teniendo el M1 la nebulosa del Cangrejo.

M102 Galaxia del huso. (Créditos: NASA, ESA y el equipo Hubble Heritage (STScI/AURA); agradecimientos: W. Keel (Universidad de Alabama, Tuscaloosa))

¿Qué ha hecho la NASA con los potentes ojos del Hubble? En agosto observó hasta 93 de estos 110 objetos (desde el M1 hasta el M107) y la NASA ha creado una galería que se correspondería con la versión actual del Catálogo Messier, eso sí, a todo color y alta resolución.

Lo que nos explican es que el Hubble normalmente toma imágenes de sitios concretos del objeto en cuestión debido a su labor: capturar fotografías que supongan una fuente de información para los científicos (y no solamente darnos imágenes cautivadoras). Es decir, cierta región de la galaxia Andrómeda, y que para componer una vista completa se pueden necesitar más de mil tomas y hacer la composición (se usaron unas 7.400 capturas para componer la mitad de Andrómeda, de hecho).

El telescopio de hecho toma fotografías monocromáticas a determinadas direcciones de onda de la luz, las cuales sirven para desvelar ciertas características de lo que se observa, en ocasiones asignando colores a cada una de ellas para ayudar a desvelar qué se esta viendo. Además, también toma imágenes en los espectros ultravioleta e infrarrojo (fuera del espectro visible), que suelen aportar una importante dosis de información extra, como vimos al hablar del reciente descubrimiento del par de agujeros negros supermasivos.

Sin más dilación os dejamos con una selección de estas magníficas imágenes, que podéis encontrar en su totalidad en la galería de Flickr titulada, como no podía ser de otro modo, el "Catálogo Messier del Hubble". Y si os inspiráis para encontrar dichos objetos con vuestros propios medios, podéis animaros a intentar formar parte del Club Messier como recompensa por observar todos los objetos del catálogo.

Objetos fotografiados y crédito de las imágenes:

  • M1: nebulosa del cangrejo / NASA, ESA, J. Hester y A. Loll (Universidad estatal de Arizona)
  • M2: clúster globular / NASA, ESA, STScI y A. Sarajedini (Universitidad Florida)
  • M8: nebulosa de la laguna / NASA, ESA
  • M16: nebulosa del águila / NASA, ESA y equipo Hubble Heritage (STScI/AURA)
  • M20: nebulosa trífida / NASA, ESA y equipo Hubble Heritage (AURA/STScI); agradecimientos a F. Yusef-Zadeh (Universidad de Northwestern)
  • M43: pequeña nebulosa de Orión / NASA, ESA, M. Robberto (Space Telescope Science Institute/ESA) y equipo del proyecto Hubble Space Telescope Orion Treasury
  • M51: galaxia Whirpool / NASA, ESA, S. Beckwith (STScI) y equipo Hubble Heritage (STScI/AURA)
  • M57: nebulosa del anillo / NASA, ESA y equipo Hubble Heritage (STScI/AURA) - colaboración ESA/Hubble
  • M60: galaxia elíptica / NASA, ESA y equipo Hubble Heritage (STScI/AURA) - colaboración ESA/Hubble
  • M82: galaxia del cigarro / NASA, ESA y el equipo Hubble Heritage (STScI/AURA); agradecimientos: J. Gallagher (Universidad de Wisconsin), M. Mountain (STScI) and P. Puxley (National Science Foundation)
  • M102: galaxia del huso / NASA, ESA y el equipo Hubble Heritage (STScI/AURA); agradecimientos: W. Keel (Universidad de Alabama, Tuscaloosa)
  • M104: Galaxia sombrero / NASA y equipo Hubble Heritage (STScI/AURA)

Imagen | NASA, ESA, J. Hester y A. Loll (Universidad estatal de Arizona)
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