En 2020, la pandemia vació las oficinas y llenó de portátiles y webcams los salones de los empleados. Mientras algunas empresas descubrían las bondades del teletrabajo, otras veían como sus millonarias inversiones en miles de metros cuadrados de oficinas languidecían sin que nadie tuviera el menor interés en alquilarlas.
Seis años después, el guion ha dado un giro que casi nadie vio venir. Los dueños de esos edificios tienen ahora otro problema que, aunque con matices, se parece mucho a los de la vivienda.
El teletrabajo acabó con la oficina. Con buena parte de las plantillas trabajando desde casa, el sector inmobiliario especializado en el alquiler de oficinas vivió sus peores años con bajadas de precio, abandono de edificios y una caída continuada en el ritmo de construcción.
Según datos del informe de The Office Property Telescope 2023 elaborado por la consultora EY, la tasa de desocupación de oficinas en Madrid o Barcelona rondaba el 10% de media. Un año más tarde, Barcelona registraba un porcentaje de desocupación del 21,3%, y Madrid rondaba valores similares.
La vuelta a la oficina fue su salvavidas. En 2026, el 15% de los ocupados en España teletrabaja, bien de forma ocasional o frecuentemente. Esta cifra que duplica el porcentaje de teletrabajadores que se registraba en 2019. En la UE, el 8,8% trabajó habitualmente desde casa en 2025, frente al 5,4% que registraba Eurostat en 2019.
Tan pronto como comenzaron a relajarse las medidas de alejamiento social, las empresas volvieron a reclamar que sus empleados volvieran a las oficinas. Ese cambio de modelo marcó el inicio de la reactivación del mercado de alquiler de oficinas. Sin embargo, años de sequía en la inversión y reforma de estos espacios generó un problema mayor: la escasez de oficinas para una demanda creciente.
Del infierno al cielo en dos años. Con tanta gente de vuelta, los buenos edificios se llenaron. Según calcula un informe de la consultora JLL, la renta de oficinas "prime" de Madrid ronda los 44 euros por metro y mes en 2026. Eso supone un incremento del 7,3% con respecto al precio de hace un año.
UN VISTAZO A...
En Barcelona, la subida de precio llega al 23%, según apunta el informe del segundo trimestre de 2026 de BNP Paribas Real Estate. Allí, ahora la tasa de desocupación de las oficinas del centro es de apenas un 1%. Un descenso de más de 20 puntos en solo dos años. Javier Fernández, director de Office Capital Markets de JLL España asegura que nos encontramos ante un claro cambio de tendencia en el que "el mercado de oficinas prime de Madrid encadena 21 trimestres de incrementos de rentas y esta tendencia va a continuar".
Nadie construyó mientras tanto. Este incremento en el precio del alquiler de las oficinas se explica por alto tan sencillo como la ley de la oferta y la demanda. Entre 2020 y 2024, la inversión en construcción y reformas de oficinas se desplomó.
Hoy la obra nueva sigue siendo muy limitada y buena parte de lo que se está construyendo ya está comprometido. Fernández declaraba a El Economista que "todavía estamos con una oferta futura muy limitada, menor en proporción que la media europea". En cualquier caso, el incremento en la construcción de nuevas oficinas no llegaría a tiempo para cubrir las necesidades actuales debido a los largos periodos de tramitación y construcción debido a la escasez de suelo para construir.
Las oficinas que ya hay construidas, además, necesita reformas tras años de abandono y desocupación. JLL cifra en 5.800 millones de euros la inversión necesaria para modernizar las oficinas prime de Madrid y Barcelona con un incremento de la inversión del 37% en una año. Y apunta a que más del 40% del parque de oficinas actual, unos 10,8 millones de metros cuadrados, podría quedar obsoleto en 2030.
Pisos donde antes había mesas. Otro de los motivos de la escasez que está disparando los precios en el alquiler de las oficinas es que, buena parte de los edificios de oficinas que ya estaban construidos en el centro de ciudades como Madrid o Barcelona, se convirtieron en viviendas.
CBRE estima que cerca de un millón de metros cuadrados de oficinas cambiaron de uso en tres años. Se invirtieron más de 1.700 millones de euros en convertir aquellas oficinas en viviendas y hoteles.
En Madrid se prorrogó dos años la ley que convierte oficinas en pisos de alquiler asequible, pero el propio Fernández aclara que esas operaciones de transformación de oficinas a uso residencial afectan "principalmente a inmuebles que han perdido atractivo para las empresas".
Imagen | Unsplash (Clay LeConey)
Ver 2 comentarios