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La decisión de Warner de estrenar a la vez en cines y HBO Max sigue ganándose enemigos: Nolan, Villeneuve y Legendary le plantan cara

La decisión de Warner de estrenar a la vez en cines y HBO Max sigue ganándose enemigos: Nolan, Villeneuve y Legendary le plantan cara
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Las primeras impresiones, inmediatas y principalmente negativas, al anuncio de Warner de que todas sus películas de 2021 se estrenarían simultáneamente en salas y HBO Max, llegaron de los cines. Son los principales afectados por una medida que muchos consideran una estocada de muerte: algunos de los estrenos más esperados del año que viene, como 'The Suicide Squad', 'Mortal Kombat', 'The Conjuring: The Devil Made Me Do It', 'Space Jam: A New Legacy', 'Dune', 'Godzilla vs. Kong' o 'Matrix 4' recibirán este tratamiento.

Pero tras estas primeras impresiones, que van de lo apocalíptico a la asunción definitiva de que las salas han quedado como una fuente de ingresos residual, se suman ahora las impresiones de distintos artistas y compañías asociadas con Warner Bros., y que tampoco ven con buenos ojos este cambio. El primero y más llamativo (y contundente) ha sido Christopher Nolan, director de 'Tenet', una de las películas abanderadas del 2020 de Warner.

Afirma Nolan a 'The Hollywood Reporter' que "algunos de los mayores cineastas y de las más importantes estrellas de cine se fueron a la cama pensando que estaban trabajando para el mejor estudio de cine y se despertaron descubriendo que estaban trabajando para la peor plataforma de streaming". Nolan dice que Warner "está desmantelando" su maquinaria mientras hablamos, y que "su decisión no tiene sentido en lo económico, e incluso el inversor más casual de Wall Street puede ver la diferencia entre disrupción y disfunción".

En ese mismo artículo, el medio afirma que otros directores de estrenos de importancia para Warner en 2021, como Denis Villeneuve ('Dune'), James Gunn ('The Suicide Squad') o Jon M. Chu ('In the Heights') están también muy molestos con esta decisión estratégica de Warner. Y sin embargo, las opiniones de todos estos creadores puede ser solo la punta del iceberg, ya que se anuncian acciones legales por otros frentes.

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A los tribunales contra Warner

Deadline cuenta, por otra parte, que Legendary se está planteando demandar a Warner por esta decisión. La compañía, de tamaño medio, ha coproducido 'Godzilla vs Kong' con Warner, y aportado el 75% del presupuesto del muy abultado presupuesto de 'Dune'. Legendary confirma algo que hasta el momento solo se había movido en el terreno de la especulación: Netflix habló con Warner para estrenar en exclusiva 'Kong Vs. Godzilla' por 250 millones de dólares, y la major desestimó la propuesta.

Al parecer, tanto ha molestado esta decisión de no contar con el concurso de plataformas de streaming adicionales (está claro que el movimiento de Warner obedece tanto a "salvar" las películas como a promocionar HBO Max) como el hecho de que sea una decisión tomada a espaldas de creadores y socios de producción. Se trata de un desplante que pasa por encima del cuidadoso juego de equilibrios de poder que sostiene la industria del entretenimiento.

Y que también pone en evidencia cuáles son los auténticos poderes detrás de la decisión: se trata de un movimiento que deja claro que** en Warner no hay tanto una productora de cine, es decir, una generadora de caudal creativo, sino una empresa** con intereses que van algo más allá. Warner Bros. es propiedad de WarnerMedia, que a su vez forma parte de AT&T, la compañía de telecomunicaciones más grande del mundo y, desde junio de 2018, con la compra de Warnermedia por 80.000 millones de dólares, es la mayor compañía dedicada al entretenimiento en términos de ingresos.

HBO Max (y de ahí su distinción del negocio tradicional de HBO) no es solo una plataforma de streaming, sino una pieza esencial de los paquetes de entretenimiento que AT&T usa para conseguir contratos para telefonía e internet. Ese es el negocio (el que le proporciona 71.000 millones de dólares al año, el doble que Warnermedia) que AT&T quiere promover: que la gente acuda o no al cine es secundario.

AT&T está inmersa en una guerra de precios con Verizon y T-Mobile, sus competidoras en Estados Unidos. Desde esa perspectiva, cualquier ayuda para que los clientes permanezcan fieles a sus contratos es bienvenida, y HBO Max y sus explosivos 17 estrenos de primera categoría para 2021 es una baza comercial nada despreciable. Por eso le da igual que su número de suscriptores (algo más de 12 millones en seis meses de vida) sea incomparable a los más de 200 de Netflix a nivel global. Esa no es la clave de la operación.

Y por eso, también, las cuentas se efectuarán de manera distinta a los tradicionales ingresos en taquilla (que sin duda serán mucho menores de lo que se preveía con un estreno convencional). The New York Times calculaba unos 900 millones de dólares para estos estrenos de 2021, pérdidas que se verían compensadas si HBO Max consigue cinco millones de suscriptores extra gracias a este movimiento. La duda es si el "pan para hoy, hambre para mañana" que supone esta decisión entra también dentro de los cálculos de AT&T.

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