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Si no pagas, tu coche no se recarga: el DRM llega a los eléctricos

Si no pagas, tu coche no se recarga: el DRM llega a los eléctricos
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DRM es una sigla que a vosotros, lectores habituales de Xataka, apasionados de la tecnología, muy probablemente os suena y casi todos conocéis. Pero en el mundo del motor ha llegado por sorpresa, sin hacer apenas ruido y sin que la mayoría de los conductores sepan qué es.

Recordemos primero básicamente qué es DRM. Estas tres letras son las iniciales de un concepto inglés llamado Digital Rights Management, que en castellano venimos traduciendo como gestión de derechos digitales, comúnmente, aunque es un poco más clarificador hablar de gestión digital de derechos de autor.

Hasta ahora teníamos a empresas editoriales de contenidos en formato digital, que recurrían a este concepto para protegerlos ante copia y piratería, y salvaguardar los derechos de autor de las obras (el copyright). Así teníamos a una editorial de libros digitales, a una distribuidora de películas, a una marca de videoconsolas, o a una productora musical, que utilizaban DRM con este fin.

DRM es algo un tanto genérico, y en el fondo más legal, que se traduce en la práctica en un conjunto de tecnologías, por software o por hardware, para controlar el acceso o limitar el uso de ciertos contenidos, medios o dispositivos.

Más allá de entrar a valorar si se deberían aplicar o no estos sistemas, podemos decir que hasta aquí todo es normal. La cuestión es que el DRM llega a los coches, y esto ya no suena tan normal.

Renault ZOE imagen técnica transparente

El Renault ZOE y el DRM

Os lo comentamos hace unos días cuando la noticia saltó a la palestra. El Renault ZOE es un coche eléctrico de la marca francesa, utilitario, de cinco plazas y cinco puertas, con un maletero generoso y una potencia razonable. La cuestión es que quien se compra este coche no se lo compra al completo.

Desde siempre cuando alguien se compra un coche, paga tal cantidad de dinero, al contado, o con un crédito, y el coche es suyo, entero, todas su partes. Desde hace algo menos de tiempo, una persona también puede tener coche sin comprarlo realmente, sin ser realmente suyo, pagando un alquiler a largo plazo, lo que se conoce como leasing. Vale, muy bien.

Pero Renault se inventó una nueva opción, comprar una parte del coche y alquilar otra parte del coche. Es decir, cuando me compro un Renault ZOE pago tal cantidad por el coche sin la batería, y luego pago una cuota mensual, en principio sin fin, por el alquiler de la batería.

Renault ZOE blanco vista trasera

Renault hizo esto por dos motivos:

  • Los coches eléctricos son todavía costosos de fabricar y el precio de compra resulta más caro que un coche similar convencional. Haciendo esto se abarata notablemente el precio de compra del coche (alrededor de unos 6.000 euros aproximadamente).
  • Los compradores y los conductores desconfían de la vida útil de las baterías, y temen que al descargarse y recargarse, durante el uso, las recargas rápidas, etcétera, se deterioren más rápido de lo normal, y pierdan vida útil, perdiendo el coche en consecuencia autonomía real de uso, algo que a día de hoy no sobra en un coche eléctrico normal.

Renault planteó la batería en alquiler como un servicio, no como una propiedad. El cliente no compra la batería, y paga por su uso, teniendo además una garantía permanente, de por vida, que cubre no solo los defectos de fabricación o averías, pase el tiempo que pase, sino que también cubre la pérdida de capacidad a partir de cierto nivel que se considera excesivo (por ejemplo el 75%), y se complementa con un servicio de asistencia en carretera, que incluso cubre el quedarse sin autonomía en mitad de ninguna parte.

Esto del alquiler de la batería no es exclusivo de Renault: Nissan y Smart también lo ofrecen como opción en el Nissan LEAF y en el Smart ForTwo Electric Drive.

Renault ZOE cable de recarga

Si no pagas, se bloquea el poder recargar la batería

Seguro que muchos de vosotros lo estáis pensando ahora (o lo habíais pensado ya antes, la primera vez que oísteis hablar del tema): ¿qué pasa si un propietario de un coche eléctrico de Renault, deja de pagar la cuota mensual del alquiler de la batería, por el motivo que sea?

En fin, incluso se podría plantear que echándole mucha cara, ilegalmente, y con toda la picaresca del mundo, que alguien deja de pagar la cuota, y sigue utilizando el coche (que es suyo, sí), y también sigue utilizando la batería (que no es suya), y aquí no pasa nada.

Pues bien, precisamente para evitar esto Renault se ha guardado un as en la manga, y ha incluido, al menos en su modelo más reciente, el Renault ZOE (según ha trascendido) una cláusula en el contrato de alquiler de las baterías que dice que la marca se reserva el derecho de evitar que se recargue la batería al final del período de alquiler (o cuando se deja de pagar la cuota mensual).

Y sin entrar en más detalles esto sugiere que se ha podido colocar en el coche un sistema DRM para gestionar los derechos de propiedad de ese componente del coche, la batería. De modo que sea un chip, o sea por software, de manera remota se bloquea la posibilidad de recargar la batería. Es decir, que tú sigues teniendo tu coche, pero no vas a poder recargar la batería que no es tuya.

De manera objetiva esto parece razonable y lógico. Si no pagas por algo que no es tuyo y que es un servicio, y a lo que te has comprometido por contrato, te quedas sin el servicio. Es, salvando la distancias, parecido a la electricidad: tu casa es tuya, pero para tener electricidad hay que tener un contrato de suministro del servicio y pagar mes a mes, o cada dos meses, lo que toque. Y si no pagas, te cortan la luz, y si el contador era en alquiler, pues se lo llevan también.

Nissan LEAF 2013 Visia blanco

El coche eléctrico es un coche conectado

¿Se pude tener acceso remoto a ciertas funciones del coche? Sí, se puede, porque el coche eléctrico, y esto pasa en varias marcas y modelos, es un coche conectado. Se incluye un módulo GSM con tarjeta SIM para poder conectar a Internet el coche. El Nissan LEAF, equipado con el sistema de conectividad multimedia Carwings, fue de los primeros.

Así se puede recibir información actualizada, información de tráfico, mapas con los más recientes puntos de recarga públicos, compartir nuestros consumos y compararlos con los de otros usuarios, y acceder desde un smartphone, que tenga la correspondiente aplicación, a ciertas funciones y datos del coche, como por ejemplo consultar el estado de la recarga, ver cuánta autonomía tiene el coche en ese momento, programar o detener la recarga, y encender o apagar la climatización del coche, y alguna otra cosa más.

Así que esa conexión de datos parece que permitiría a la marca acceder y bloquear la recarga de la batería de manera remota. La lógica, y la manera de actuar de las empresas en otros servicios (teléfono, luz, agua, gas, etc), nos hace pensar que no se va a bloquer la recarga de un día para otro y sin avisar.

Lo normal es que se notifique al cliente la falta de pago, por carta y un par de veces por lo menos, advirtiendo de que se le puede cortar el servicio, y si no se soluciona el impago después de cierto plazo, finalmente se le corta, o en este caso se bloquearía la recarga de la batería.

Renault ZOE interior negro

¿Lo 'hackeará' alguien?

Aceptando esta fórmula y todo lo que supone, la última cuestión que se puede plantear es la misma que se ha planteado cientos de veces en el DRM en los ámbitos que conocíamos de películas, libros, música, etcétera. Porque ya se sabe, hay gente para todo.

Así que si hay gente dispuesta a reventar tal o cual sistema de protección o anticopia, y de hecho se encuentra más tarde o más temprano la estrategia para hackear (o customizar) el dispositivo, la mayor parte de las veces, ¿no podrá pasar también con un coche?

Quizás sea más difícil, o si está muy bien hecho incluso puede que no se pueda reventar, pero, una vez se consiga, el sistema DRM deja de tener utilidad y sentido, y seguimos dependiendo de lo mismo, de la honestidad y honradez del que ha contrato un servicio y lo paga puntualmente, o bien del secretario judicial de turno, acompañado de la policía, que ejecutará el correspondiente embargo.

Y como sobre este asunto se puede debatir mucho, ahí tenéis vuestro turno de réplica en los comentarios. ¿Qué opináis?

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