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MSI GP62MVR 7RFX Leopard Pro, análisis: un portátil equilibrado para jugones por 999 euros, si te vale jugar a 1080p
Análisis

MSI GP62MVR 7RFX Leopard Pro, análisis: un portátil equilibrado para jugones por 999 euros, si te vale jugar a 1080p

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Las reglas del juego son las mismas para todos: a mayores resolución, calidad gráfica y cadencia de imágenes por segundo, más satisfactoria suele ser nuestra experiencia. Aun siendo conscientes de que hay títulos que podemos disfrutar mucho, especialmente los juegos indie, sin necesidad de realizar ningún alarde técnico.

Es probable que casi todos los jugones estemos de acuerdo en que la jugabilidad y su capacidad de divertir son las características más importantes de un videojuego. Pero si, además, podemos disfrutarlo a 4K y con una cadencia de imágenes sostenida superior a 60 FPS, mejor que mejor. Nadie rechaza una pera en dulce. Sin embargo, el hardware que necesitamos actualmente para jugar en estas condiciones es aún caro. Afortunadamente, si nos conformamos con disfrutar nuestros títulos a 1080p tenemos acceso a un abanico amplio de máquinas a precios interesantes. Precisamente es en este escenario en el que aspira a sentirse cómodo el portátil de MSI que vamos a analizar.

Cuando se trata de apostar por una alta relación coste/prestaciones no es viable decantarse por los componentes más sofisticados

Diseñar un ordenador portátil equilibrado, que nos ofrezca una experiencia satisfactoria cuando lo utilizamos para jugar, pero que, a la par, tenga un precio comedido, no es sencillo. De hecho, estoy convencido de que es más complejo mantener el coste bien atado en una propuesta potente, pero accesible, que poner a punto un equipo diseñado para ofrecernos la máxima potencia sin ningún tipo de restricción en lo que tiene que ver con su precio.

Para implementar un ordenador de alta gama, sea portátil o de sobremesa, sin apenas hacer concesiones a su precio los fabricantes suelen optar por integrar los componentes más avanzados del mercado en lo que concierne a su CPU, GPU, chipset y almacenamiento SSD. Y, al menos, 16 GB de RAM. Es una receta casi infalible. Sin embargo, cuando el objetivo es ofrecer una buena experiencia con los juegos y un precio lo más competitivo posible, apostar por los componentes más sofisticados no es viable; es imprescindible hilar fino y poner a punto un equipo equilibrado que nos ofrezca el rendimiento apropiado y un precio competitivo.

El objetivo de MSI con este portátil es evidente: ofrecernos una experiencia satisfactoria a 1080p y con la máxima calidad gráfica

Me parece importante comenzar este análisis afianzando bien el escenario en el que vamos a movernos porque, precisamente, este ordenador portátil de MSI para jugones compite en este último terreno de juego. Su objetivo no es permitirnos jugar a 4K UHD por encima de 60 FPS, sino ofrecernos una experiencia satisfactoria en 1080p con un abanico de juegos amplio a cambio de un desembolso que en la configuración con 8 GB de RAM queda ligeramente por debajo de la barrera psicológica de los 1.000 euros. Como propósito no está nada mal, pero tenemos que comprobar si realmente alcanza su objetivo. Así que... vamos allá.

MSI GP62MVR 7RFX Leopard Pro: especificaciones técnicas

Os propongo que empecemos echando un primer vistazo a la configuración de este equipo. Comencemos por la pantalla. Los ingenieros de MSI se han decantado por un panel LCD IPS con cobertura antirreflejos y resolución Full HD, como cabe esperar dado el segmento de precio en el que nos movemos. Pero lo que hace realmente interesante esta pantalla son su refresco nativo de 120 Hz y su tiempo de respuesta de 3 ms, dos características muy apetecibles en un equipo concebido ante todo para «correr» videojuegos.

Los componentes más atractivos de este portátil son su pantalla LCD IPS de 120 Hz y su GPU GeForce GTX 1060 de NVIDIA

El siguiente componente en el que merece la pena que nos detengamos es la CPU. Es evidente que aquí tenemos una de las limitaciones impuestas por el coste del equipo debido a que cuenta con un microprocesador Core i5-7300HQ, y no con un Intel Core i7. Aun así, sobre el papel este chip debería ofrecer un rendimiento interesante con juegos porque en este ámbito suele ser más importante la frecuencia de reloj máxima, que en este Core i5 asciende a 3,5 GHz, que el grado de paralelismo, que se reduce a unos «modestos» 4 núcleos y 4 hilos de ejecución (threads).

La elección de la GPU también es la que cabe esperar en un portátil para juegos que orbita en torno a los 1.000 euros: una GeForce GTX 1060 de NVIDIA respaldada por 3 GB de memoria de tipo GDDR5. En lo que concierne a la RAM el punto de partida de este modelo son 8 GB DDR4, aunque la versión que hemos analizado incorpora 16 GB. Y de los demás componentes del equipo me parece interesante destacar la unidad SSD de 256 GB fabricada por Kingston y el disco duro mecánico de Seagate con una capacidad de 1 TB. En cualquier caso, aquí tenéis sus especificaciones detalladas:

MSI GP62MVR 7RFX Leopard Pro
Pantalla LCD IPS de 15,6 pulgadas antirreflejos Full HD (1.920 x 1.080 puntos) 120 Hz / Tiempo de respuesta: 3 ms
Tamaño 383 x 260 x 22~29 mm
Peso 2,2 Kg
Procesador Intel Core i5-7300HQ de séptima generación (14 nm, 4 núcleos/4 hilos de ejecución, 6 MB caché L3, frecuencia base de 2,5 GHz/frecuencia máxima de 3,5 GHz)
Gráficos NVIDIA GeForce GTX 1060 (3 GB GDDR5)
RAM 16 GB DDR4 (2.400 MHz) / 2 x 8 GB SDRAM
Almacenamiento SSD Kingston 256 GB NVMe M.2 + 1 TB Seagate SATA600 HDD 5.400 rpm
Sistema operativo Windows 10 Home
Conectividad inalámbrica WiFi 802.11ac y Bluetooth 4.2
Batería Ion-litio de 6 celdas / 41 Wh
Puertos 1 x RJ-45, 2 x USB 3.0, 1 x HDMI (4K @ 30 Hz), 1 x USB-C Gen 2, 1 x USB 2.0, 1 x mini-Display Port, 1 x jack micrófono, 1 x jack auriculares y 1 x lector SD
Precio Desde 999 euros (modelo con 8 GB de RAM)

Diseño y construcción: apto para jugones

El acabado de este equipo de MSI no es lujoso. Su precio condiciona, como es lógico, el material utilizado en la fabricación del chasis, que en este PC combina policarbonato y aleación de aluminio. El primero de estos materiales lo tenemos en la base y los perfiles laterales del equipo, mientras que la cubierta que da soporte al teclado y al touchpad es de una aleación de aluminio de muy buena calidad, y con un tacto agradable.

La cubierta posterior de la pantalla, que es la responsable en cierta medida de dar rigidez estructural al portátil, y también de proteger el delicado panel de golpes fortuitos, es de aluminio. De aleación de aluminio cepillado, con más precisión. Como veis, MSI ha utilizado este último material en las partes más expuestas al desgaste, algo de agradecer en un equipo de precio comedido.

Msitapa

Fijémonos ahora en las bisagras que mantienen unida la pantalla al chasis principal del ordenador portátil. En la imagen que tenéis debajo de estas líneas podéis ver que su tamaño no es especialmente generoso, pero tienen la suficiente robustez para asegurar un uso libre de problemas durante mucho tiempo, por lo que, en principio, no me preocuparía por este componente, al que con frecuencia prestamos menos atención de la que merece.

Msibisagra

Una decisión estricta de diseño que delata la condición de portátil para juegos de este equipo es la presencia de dos toberas en el perfil posterior cuya función es evacuar del interior del chasis el aire caliente disipado, sobre todo, por los dos componentes que más se calientan: la CPU y la GPU. Más adelante, en el apartado que dedicamos a nuestro banco de pruebas, profundizaremos en la temperatura a la que trabajan estos componentes cuando son sometidos a un estrés intenso, pero puedo adelantaros que estas dos toberas cumplen con bastante eficacia su función.

Msitoberas

Diseño interior y refrigeración

La imagen que tenéis debajo de estas líneas es una de las más interesantes de este análisis. Y lo es porque desvela con claridad cómo es el sistema de refrigeración que han ideado los ingenieros de MSI para garantizar que los componentes que más se calientan en el equipo (la CPU, la GPU y el northbridge) trabajan siempre por debajo de su umbral máximo de temperatura. Incluso cuando los sometemos a un estrés intenso.

El material utilizado en los conductos (heatpipe) que se encargan de transportar la energía en forma de calor disipada por los chips que he mencionado en el párrafo anterior hacia los ventiladores es el cobre. Sin duda, es una decisión acertada porque este elemento tiene un índice de termoconductividad más alto que el aluminio, que es el otro material que suele utilizarse en estos conductos.

Msiinterior 1

Además, la presencia de dos ventiladores de un tamaño respetable contribuye a que la transferencia del calor desde los conductos de cobre al aire mediante el fenómeno de convección se lleve a cabo con eficacia, impidiendo, de esta forma, que los componentes que disipan más energía en forma de calor alcancen su umbral máximo de temperatura.

Un último apunte interesante: las dos fotografías que ilustran este apartado del análisis revelan que el interior del equipo está bastante «limpio». Y es que, como podéis ver, apenas hay buses de datos y otros cables desperdigados por el PCB (placa de circuito impreso). Los usuarios no somos conscientes de esto a menos que abramos nuestro ordenador, pero, aun así, se agradece porque demuestra que los responsables del diseño del equipo han sido meticulosos.

Msiinterior 2

Teclado y touchpad: a la altura

Si tenemos la oportunidad de elegir, la mayor parte de los jugones preferimos los teclados mecánicos. Un buen teclado de este tipo suele ofrecernos el tacto, la resistencia y el recorrido idóneos no solo para jugar, sino también para escribir o llevar a cabo cualquier otra actividad. Este portátil incorpora un teclado de tipo chiclet, y no uno puramente mecánico, pero, aun así, me ha sorprendido gratamente su calidad.

Las teclas prácticamente no tienen ningún tipo de oscilación transversal, y su tacto está casi a la altura del que nos ofrecen los mejores teclados mecánicos. Además, su recorrido es de 1,9 mm, una distancia que, en mi opinión, favorece ese tacto que nos gusta a tantos jugones. Y, por supuesto, cuenta con retroiluminación RGB programable por el usuario, por lo que no puedo ponerle ninguna pega.

Msiteclado

Vamos ahora con el touchpad. Su tamaño es generoso y está ligeramente desviado hacia el extremo izquierdo del equipo, lo que lo mantiene centrado si tomamos como referencia el bloque central del teclado. Bien hasta aquí. La única pequeña pega que puedo ponerle es que en ocasiones me he visto obligado a repetir algunos toques porque el cursor no reflejaba con precisión el movimiento que necesitaba realizar. Aun así, esta ligera falta de sensibilidad en momentos puntuales es solo una molestia pequeña que no llega a enturbiar la experiencia de uso.

Software y conectividad

Uno de los inconvenientes con los que tropezamos los usuarios cuando compramos un nuevo PC con Windows es el crapware. Todos los fabricantes, sin excepción, incluyen muchas aplicaciones preinstaladas que los usuarios no pedimos, y, lo que es peor, que apenas aportan valor. Además, algunas de ellas inician procesos que se ejecutan en segundo plano, y que, por tanto, acaparan recursos, a menos que nos demos cuenta de que están ahí y nos molestemos en impedir su ejecución automática. O, incluso, en desinstalarlas.

MSI también preinstala su propio software, pero al menos varias de esas aplicaciones aportan valor

MSI también implanta en sus equipos muchas aplicaciones de su propia cosecha, por lo que no es una excepción a esta regla. Pero, eso sí, aunque prefiero que cuando compro un PC con Windows el sistema operativo esté completamente limpio (ya me encargaré yo de instalar el software que realmente me interesa), no tengo ningún reparo en reconocer que algunas de estas herramientas sí son útiles.

Las aplicaciones Afterburner, Dragon Center y Battery Calibration son de las que aportan valor. De hecho, sirven para monitorizar con precisión las condiciones de trabajo de la CPU y la GPU, para programar el teclado y para recalibrar la batería, entre otras funciones. Así que no solo no molestan, sino que su presencia se agradece.

Software

En lo que concierne a la conectividad, MSI ha hecho los deberes. Este equipo incorpora controladoras compatibles con los estándares inalámbricos WiFi 802.11ac y Bluetooth 4.2. Además, en el lateral izquierdo del chasis tenemos una amplia dotación de conectores, entre los que merece la pena destacar dos USB 3.0, uno USB de tipo C, uno más mini-Display Port y una salida HDMI capaz de transportar señales 4K UHD con una cadencia de 30 Hz.

Conectividad 1

A diferencia del perfil lateral izquierdo, el derecho solo recoge un puerto USB 2.0, la ranura que nos permite leer el contenido de nuestras tarjetas SD y el necesario conector de alimentación.

Conectividad 2

Nuestro banco de pruebas

Para analizar la calidad del panel LCD IPS de este portátil recurrí a las dos herramientas que suelo utilizar: Nokia Test y DisplayMate. Y en ambas destacó por la uniformidad de la retroiluminación (como cabe esperar en un panel de tamaño comedido), por una colorimetría equiparable a la de un monitor con panel IPS de gama alta (algo que me sorprendió gratamente), y también por un nivel de detalle en regiones oscuras muy convincente.

Nokia Test y DisplayMate lo demuestran: la calidad del panel LCD IPS de este portátil es muy alta

Otra cualidad muy interesante de la pantalla de este portátil es una ausencia casi total de reflejos, lo que permite utilizarlo con bastante comodidad incluso en entornos exteriores con mucha luz ambiental. Y, por supuesto, su frecuencia de refresco nativa de 120 Hz y su tiempo de respuesta de 3 ms delatan que estamos ante un panel diseñado sobre todo para rendir bien con videojuegos. Solo puedo ponerle una pega, y realmente no tiene que ver con el panel, sino con la cobertura de aleación de aluminio que lo protege. Y es que si ejercemos una ligera presión en el centro del marco utilizando un dedo, cede con facilidad, lo que delata una cierta fragilidad.

Vamos ahora con las pruebas de rendimiento. Empezaremos con PCMark 10, un test sintético que combina herramientas ofimáticas, multimedia y aplicaciones de creación de contenidos en las que este equipo ha rendido bastante bien, quedándose apenas 800 puntos por debajo del potente Mountain Steel que pasó hace pocas semanas por nuestro laboratorio, y que estaba gobernado por un muy capaz microprocesador Core i9 de Intel con 10 núcleos y 20 hilos de ejecución.

Pcmark10 (*) Las barras de color verde reflejan puntuaciones de referencia estimadas por Futuremark.

En el escenario Home Conventional de PCMark 8 este equipo de MSI ha quedado a medio camino del Thunderobot GX97 y el Omen X de HP, dos equipos que incorporan otros tantos microprocesadores de la familia Core i7 de Intel. Eso sí, la propuesta de MSI tiene el doble de memoria principal que el Thunderobot y una GPU más capaz, de ahí que haya conseguido batir a este portátil chino en esta prueba.

Pcmark8 1

En el test Creative Conventional de PCMark 8 el resultado ha sido idéntico al de la prueba anterior, por lo que, de nuevo, el portátil de MSI ha quedado por encima del Thunderobot GX97 y un paso por debajo del Omen X de HP. Lo que cabía esperar dada la configuración de estos tres ordenadores portátiles. En cualquier caso, lo realmente importante es que el PC de MSI se desenvuelve correctamente tanto en un escenario de uso ofimático como a la hora de enfrentarse a la ejecución de aplicaciones multimedia y de creación de contenidos.

Pcmark8 2

Empezamos con las pruebas gráficas. En el test Fire Strike de 3DMark, diseñado para someter a un estrés importante a las máquinas para gaming, el Leopard Pro ha rebasado ligeramente los 9.000 puntos, una marca muy interesante que ya nos permite intuir su capacidad de manejar con soltura gráficos complejos a una resolución de 1080p. De hecho, es curioso que en esta prueba sintética el equipo de MSI haya superado ligeramente al Omen 15 de HP debido a que este último cuenta con las mismas GPU y memoria principal, pero también con un procesador Core i7 de Intel frente al Core i5 del Leopard Pro que estamos analizando.

3DMark

Si os fijáis en la gráfica que tenéis debajo de estas líneas, la conclusión que podemos extraer es clara: este equipo de MSI nos permite jugar a 1080p con una cadencia media de imágenes por segundo casi siempre superior a los 60 FPS y con la calidad de imagen al máximo. Tan solo en Final Fantasy XV para Windows la tasa media de imágenes se reduce en estas condiciones a unos 41 FPS, una cifra que, por otra parte, permite disfrutar el título sin mayor problema.

Eso sí, si nos fijamos en las cadencias mínimas en algunos títulos, como Rise of the Tomb Raider, Final Fantasy XV y The Witcher 3, podemos ver que se producen caídas importantes. Afortunadamente, esto sucede de forma puntual, por lo que, aunque las caídas se perciben, no son tan molestas como para afectar negativamente a la experiencia de juego. Y no debemos olvidar que estamos ante un equipo que orbita en torno a los 1.000 euros.

Motoresreales (*) El título completo de «Tomb Raider» es «Rise of the Tomb Raider».

En lo que concierne al rendimiento del subsistema de almacenamiento secundario no hay nada especialmente reseñable. La unidad SSD de 256 GB ha alcanzado en CrystalDiskMark unas velocidades de lectura secuencial de 547,5 MB/s y de escritura secuencial de 322,7 MB/s, dos marcas similares a las de otros portátiles que hemos tenido la oportunidad de analizar. Las cifras que describen el rendimiento del disco duro mecánico de Seagate son mucho más modestas, lo que una vez más nos recuerda lo importante que es instalar el sistema operativo y las aplicaciones en la unidad de estado sólido.

Disco1

Por último, la temperatura de trabajo tanto de la CPU como de la GPU cuando son sometidas a un estrés intenso demuestra que el sistema de refrigeración cumple su cometido sin mayor problema. El procesador Intel Core i5 trabaja a unos 39 grados centígrados cuando es sometido a una carga moderada, y alcanza los 51 grados bajo estrés intenso. La GPU, por su parte, en estas últimas circunstancias trabaja a unos 57 grados centígrados, una cifra claramente por debajo de su umbral máximo de temperatura, que es lo deseable.

Para medir el ruido emitido por el equipo utilicé mi habitual sonómetro Velleman DVM805. En un escenario con una carga de trabajo moderada, como es la ejecución de aplicaciones ofimáticas, el ruido oscila en torno a unos muy comedidos 38 dB. Pero cuando pasamos a ejecutar juegos los dos ventiladores del sistema de refrigeración se ven obligados a incrementar su régimen de giro para evitar que la temperatura de la CPU y la GPU se incremente excesivamente, y el ruido se dispara hasta alcanzar picos de 53,9 dB. Si jugamos con auriculares en principio no representa un problema, pero si utilizamos los altavoces integrados en el portátil este ruido puede llegar a ser molesto.

Y concluimos con la autonomía de este equipo, que en un escenario de uso que combina aplicaciones ofimáticas, navegación en Internet, multimedia y creación de contenidos oscila entre 1,5 y 2 horas, una cifra demasiado escasa que nos obligará a buscar una toma de corriente con más frecuencia de la deseable. Sin duda, este es uno de los hándicaps más relevantes de este equipo de MSI.

MSI GP62MVR 7RFX Leopard Pro: la opinión y nota de Xataka

Este ordenador portátil para jugones es, ante todo, un equipo equilibrado. Esta es, en mi opinión, su mayor virtud. Todos sabemos que mantener el coste de un PC como este en torno a la franja de los 1.000 euros conlleva algunos sacrificios, pero las decisiones que ha tomado MSI me parecen las correctas. Y es que el grueso del presupuesto ha ido a parar a un panel LCD IPS de mucha calidad, a una GPU muy eficaz al renderizar gráficos a 1080p y a una CPU que no destaca por su grado de paralelismo, pero que es lo suficientemente rápida.

Además, el chasis, gracias a sus dos cubiertas de aleación de aluminio, tiene la rigidez estructural y la resistencia al desgaste que cabe esperar de un equipo con una construcción cuidada. Y el teclado es realmente estupendo, a pesar de que no es mecánico. Pero lo mejor de todo es que este portátil nos ofrece una experiencia satisfactoria en un abanico de juegos amplio a 1080p y con la máxima calidad de imagen. Es evidente que este era el objetivo de los ingenieros de MSI, así que misión cumplida.

Msinota

En lo que concierne a su rendimiento al «correr» videojuegos el compromiso se manifiesta en esas caídas puntuales por debajo de 30 FPS en algunos juegos muy exigentes, que, eso sí, en principio no tienen por qué afectar negativamente a nuestra experiencia. También me parece importante mencionar que su nivel de emisión de ruido se incrementa hasta alcanzar picos de 53,9 dB bajo estrés intenso, y que su autonomía en un escenario de uso combinado de cierta intensidad oscila entre 1,5 y 2 horas, una cifra que me parece algo escasa.

Aun así, creo que es un ordenador portátil muy interesante para aquellos jugones que buscan un equipo que les permita jugar a 1080p con garantías, y cuentan con un presupuesto de unos 1.000 euros. El ruido que emite el sistema de refrigeración al jugar no es un problema si se utilizan auriculares, y la autonomía tampoco es un hándicap serio si, sobre todo, lo queremos para jugar, porque lo ideal es hacerlo con el PC conectado a la red eléctrica. Como veis, este equipo conlleva algunos compromisos, pero yo lo tendría en cuenta si encaja en vuestro presupuesto.

8

Diseño8
Pantalla8,75
Rendimiento9
Teclado/trackpad8,5
Software8,5
Autonomía5,5

A favor

  • La calidad de imagen global del panel LCD IPS es muy alta
  • Teclado no mecánico, pero de gran calidad, incluso para jugar
  • Su rendimiento global nos ofrece una experiencia satisfactoria a 1080p

En contra

  • En juegos muy exigentes la cadencia de imágenes por segundo puede caer por debajo de 30 FPS en momentos puntuales
  • El nivel de emisión de ruido del equipo se incrementa mucho (53,9 dB) cuando se le somete a un estrés intenso
  • Su autonomía en un escenario de uso combinado es demasiado reducida

El ordenador ha sido cedido para la prueba por parte de MSI. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

Más información | MSI
En Xataka | Así son los portátiles MSI con configuraciones SLI de las gráficas Nvidia GTX 1080 y 1070

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