Hisense OLED 4K A85H, análisis: la prueba de que en China también saben hacer teles prémium
Análisis

Hisense OLED 4K A85H, análisis: la prueba de que en China también saben hacer teles prémium

Hisense se está abriendo paso en el mercado europeo blandiendo la calidad global de sus televisores. Y no cabe duda de que es la estrategia más eficaz. Durante los últimos años he tenido la ocasión de analizar a fondo varias propuestas de esta marca, pero entre todas ellas recuerdo con claridad lo mucho que me gustó su modelo OLED O8B por su excepcional relación precio/prestaciones.

El televisor con panel orgánico que protagoniza este análisis es un dispositivo con una vocación prémium muy evidente. De hecho, por sus prestaciones globales y su precio se atreve a competir con dos series tan apreciadas por los entusiastas como lo son las familias C de LG y A75 de Sony. No va a tenerlo nada fácil, aunque os anticipamos que este A85H tiene bazas que merece la pena que no pasemos por alto. Así se las gasta lo último de Hisense.

Hisense OLED 4K A85H: especificaciones técnicas

65A85H

características

panel

OLED 4K UHD de 65 pulgadas, 10 bits, 120 Hz y relación de aspecto 16:9

resolución

3840 x 2160 puntos

hdr

Dolby Vision IQ, HDR10+, HDR10 y HLG

contraste nativo

150 000:1

brillo típico

135 nits

brillo máximo

800 nits

tiempo de respuesta

3 ms

ángulo de visión

178º

procesador

MediaTek MT9900 de cuatro núcleos

sonido

4 x 10 vatios y 2 x 10 vatios

Procesado Dolby Atmos y DTS Virtual X

sistema operativo

VIDAA U6.0

conectividad

2 x HDMI 2.1, 2 x HDMI 2.0, 1 x CI+ ECP, 1 x USB 3.0, 1 x USB 2.0, 1 x S/PDIF, 1 x entrada audio, 1 x minijack de 3,5 mm, 2 x RF, 1 x AV y 1 x RJ-45

conectividad inalámbrica

Wi-Fi 6

Bluetooth 5.0

consumo típico

110 vatios

etiqueta energética

Clase G

dimensiones

1449 × 291 × 871 mm (con la peana)

peso

29 kg (con la peana)

precio

1899 euros

Tanto su diseño como su acabado son decididamente prémium

Hisense se ha esmerado durante la puesta a punto de este televisor. Su diseño está a la altura del que nos proponen otras marcas que también incluyen en su porfolio dispositivos equipados con un panel OLED. De hecho, la naturaleza autoemisiva de las matrices orgánicas permite a los fabricantes de televisores entregarnos propuestas más estilizadas que aquellas que recurren a los paneles LCD, que inevitablemente deben trabajar codo con codo con una matriz de retroiluminación LED o mini-LED.

En la siguiente fotografía podemos ver que los marcos de este televisor son lo suficientemente finos para no desentonar en una propuesta de última generación. En la calidad de su peana central indagaremos en unos minutos, pero vaya por delante que su diseño es inusualmente estilizado y su moderado tamaño la hace muy poco intrusiva. Además, instalarla es pan comido, por lo que ni siquiera los usuarios menos experimentados tendrán problemas para fijarla correctamente en su lugar.

Hisensediseno1

La matriz orgánica que nos entrega este televisor es un panel W-OLED (White-OLED) fabricado por LG, aunque estoy razonablemente seguro de que no se trata de una unidad de tercera generación perteneciente a la serie 'evo'. Si lo fuese su capacidad de entrega de brillo máxima debería rozar los 900, o, incluso, los 1000 nits. Y, según Hisense, este televisor nos entrega 800 nits, una cifra que, por otro lado, no está pero que nada mal. Más adelante, en la sección en la que pondremos a prueba su calidad de imagen, veremos cómo rinde al lidiar con los contenidos HDR.

Hisensediseno2

La siguiente fotografía de detalle refleja con claridad lo estilizada que es la peana central de este televisor. Es completamente metálica y está impecablemente mecanizada, así que en este ámbito no tengo nada que objetar. En cualquier caso, lo más importante es que confiera al panel la estabilidad estructural que requiere un televisor que mide casi un metro y medio de anchura. Y sí, definitivamente esta base cumple su cometido con buena nota. De hecho, por su diseño y lo bien que resuelve su propósito es la peana que más me gusta de todas las que he puesto a prueba en lo que va de año.

Hisensediseno3

La parte trasera de este televisor es muy similar a la que nos proponen algunos modelos OLED de LG. La mitad superior es muy fina debido a que el panel queda esencialmente expuesto, de manera que la lógica de procesado y los conectores residen en el recinto de policarbonato alojado en la mitad inferior.

Solo dos de las cuatro entradas HDMI que incorpora este A85H implementan la norma 2.1. Y es una lástima

Un apunte importante que nos interesa no pasar por alto: solo dos de las cuatro entradas HDMI que incorpora este A85H implementan la norma 2.1. Y es una lástima. Idealmente debería entregarnos cuatro conectores HDMI 2.1, y sospecho que esta limitación está vinculada al procesador MT9900 de MediaTek por el que ha apostado Hisense. Ya va siendo hora de que todas las marcas nos propongan conectividad HDMI 2.1 en todas las entradas, al menos en sus televisores de las gamas alta y prémium.

Hisensediseno4

VIDAA ha mejorado mucho, aunque lo que nos ha enamorado es su mando a distancia

El sistema operativo que nos propone este televisor es un viejo conocido. Lo he probado en otros modelos de esta marca, y está a la altura de lo que los usuarios podemos exigir a un televisor de última hornada. De hecho, su última revisión, la U6.0, nos entrega una experiencia parecida a la que nos propone la última iteración de la plataforma Google TV. En mi opinión, los sistemas operativos para televisores cada vez se parecen más, y esta tendencia no es necesariamente negativa.

Todas las marcas van incorporando en su software las decisiones de diseño que funcionan bien en los modelos de la competencia, lo que inevitablemente provoca que algunas interfaces tengan un estilo estético similar. Por otro lado, en lo que se refiere a su rendimiento no tengo nada que objetar. Durante mis pruebas se ha producido alguna ralentización puntual al desplazarme por la interfaz o al iniciar la app de algún servicio de vídeo mediante streaming, pero en general VIDAA responde con agilidad.

Hisenseexperiencia1

Vamos ahora con una característica especialmente delicada: la calibración que nos propone Hisense de fábrica. Durante los últimos dos años todas las marcas están cuidando mucho la puesta a punto de sus televisores de gama alta, y este fabricante chino no es una excepción. Este A85H rinde muy bien en la mayor parte de los modos predefinidos, aunque, eso sí, no está tan bien calibrado como los televisores prémium de Sony y Panasonic, que en esta liga siguen siendo intratables.

Rinde muy bien en los modos predefinidos, aunque no está tan bien calibrado como los televisores prémium de Sony y Panasonic

Eso sí, Hisense pone en nuestras manos todos los parámetros que necesitamos manipular para sacar el jugo a la matriz OLED de este televisor, aunque lo ideal si queremos aprovechar las capacidades de su panel al máximo es ajustarlo empleando una sonda y un software de calibración profesional.

Un apunte antes de seguir adelante: uno de los procedimientos que utilizo para revisar la colorimetría que nos proponen los televisores consiste en tomar como referencia la pantalla de un iPhone 13 Pro Max, cuyo panel OLED llega a nuestras manos calibrado con una precisión Delta-E <= 1.

Hisenseexperiencia2

Algunos usuarios lo pasan por alto, pero el mando a distancia de nuestro televisor condiciona de una forma bastante profunda nuestra experiencia. El que nos entrega Hisense junto a este A85H es de policarbonato, como suele ser habitual (pocos televisores de gama alta incorporan mandos metálicos), pero, eso sí, es muy sólido.

No obstante, lo que a mí me ha encantado es que incorpora nada menos que 12 botones de acceso directo a algunas de las apps más utilizadas. Hasta ahora no he probado ningún mando a distancia que rivalice con este dispositivo en este terreno, por lo que me he llevado una sorpresa grata.

Hisenseexperiencia4

Un OLED de pura cepa que rinde (casi) como un OLED a la última

Para poner a prueba la calidad de imagen de este televisor recurrí a algunas de las películas en Blu-ray Disc y Blu-ray 4K que suelo utilizar, entre las que merece la pena destacar 'El renacido', 'La llegada', 'Interstellar', 'Blade Runner 2049' o 'Spider-Man: Lejos de casa', entre otras. También utilicé contenido de Netflix y YouTube que conozco muy bien.

Para reproducir estas películas recurrí a un lector OPPO UDP-205, un dispositivo que ya está descatalogado, pero que sigue destacando por la gran calidad de su mecánica de transporte y su lógica de procesado de audio y vídeo.

La fotografía que podéis ver debajo de estas líneas la tomé utilizando un microscopio digital, y muestra la matriz de subpíxeles WRGB que conforma el panel OLED. A diferencia de los televisores con panel LCD, los dispositivos con diodos orgánicos tienen una alta capacidad de dispersión de la luz, por lo que no necesitan que se coloque encima del panel una lámina de dispersión adicional para ofrecernos unos ángulos de visión muy amplios.

Hisensecalidad1

Os propongo que empecemos indagando en uno de los puntos fuertes de este televisor: su procesado de imagen. Estos días se está produciendo una discusión muy interesante acerca de lo quizá excesivamente oscuras que son las imágenes de algunos capítulos de 'La casa del dragón', así que no me he resistido a someter este dispositivo OLED a esta prueba. Y la ha superado con buena nota porque su procesado de imagen, y sobre todo, la forma en que administra la entrega de luz, le permiten recuperar mucho detalle en las regiones en sombra.

Hisensecalidad2

Otro punto a su favor: el nivel de ruido de alta frecuencia de este televisor es prácticamente inexistente siempre que, eso sí, le entreguemos una fuente de vídeo de cierta calidad. Además, al igual que otros televisores de Hisense que hemos analizado, es capaz de procesar todos los formatos HDR que tienen relevancia actualmente: Dolby Vision IQ, HDR10+, HDR10 y HLG. Samsung, LG y Sony deberían tomar buena nota y seguir los pasos en este camino no solo de Hisense, sino también de Panasonic, Philips y TCL, que nos proponen una cobertura completa de los principales formatos de alto rango dinámico.

Hisensecalidad3

Unos párrafos más arriba he mencionado que la capacidad máxima de entrega de brillo de este televisor en una región acotada del panel orgánico roza los 800 nits, lo que lo coloca un paso por detrás en este ámbito de los televisores de última hornada que apuestan por una matriz orgánica W-OLED de 3ª generación o QD-OLED.

La capacidad máxima de entrega de brillo de este televisor en una región acotada del panel orgánico roza los 800 nits

¿Limita perceptiblemente esta característica su rendimiento con los contenidos HDR? No, no lo hace. No tiene un nivel de brillo despampanante, pero resuelve las regiones en altas luces (las más iluminadas) con una intensidad y un nivel de detalle muy convincentes.

Hisensecalidad4

Otro punto a favor del panel OLED de este televisor: he dedicado varias horas al análisis de su matriz orgánica y no he percibido la más mínima alteración de la uniformidad. Ni siquiera al reproducir fotogramas en los que predomina el color gris. Además, la lógica que se responsabiliza de ajustar y limitar el nivel de brillo para prevenir el marcado del panel resuelve la transición entre fotogramas con diferente nivel de luminosidad con suavidad, y no de una forma agresiva. En este terreno tampoco tengo nada que objetar.

Hisensecalidad5

La siguiente fotografía la tomé intencionadamente a oscuras para poner a prueba la cobertura antirreflejos de este televisor, y ha salido bien parada. No atenúa los destellos de alta intensidad con tanta eficacia como los modelos C2 de LG o S95B de Samsung, que son dos de los últimos televisores con panel orgánico que he analizado, pero sí lo suficiente para que, cuando se producen, apenas interfieran en nuestra experiencia y no degraden perceptiblemente la calidad de imagen.

Hisensecalidad6

En las especificaciones de este televisor Hisense nos promete un consumo típico de 110 vatios, y sí, esta cifra está alineada con el consumo medio que he medido durante mis pruebas. No obstante, en aquellos momentos en los que el panel debe entregar picos de brillo para responder a las indicaciones de los metadatos entregados por los contenidos de alto rango dinámico el consumo puede incrementarse hasta rozar los 200 vatios.

Hisensecalidad7

No se siente cómodo solo con el cine; también rinde de lujo con los videojuegos

Para evaluar el rendimiento de este televisor con videojuegos recurrí a nuestra Xbox Series X y a varios títulos que son muy sensibles a la latencia, como ‘Mortal Kombat X’, ‘Forza Horizon 4’, ‘Gears 5’ y ‘Ori and the Will of the Wisps’.

Con videojuegos este televisor se ve de lujo. Es un OLED de pura cepa, y no lo disimula

Con videojuegos este televisor se ve de lujo. Como cabía esperar, su panel OLED nos entrega unas imágenes detalladas, con unos negros muy profundos, una colorimetría razonablemente saturada y un nivel de brillo que consigue que los juegos con HDR10 luzcan muy bien.

Eso sí, como he mencionado unos párrafos más arriba, es importante que los jugadores tengamos en cuenta que solo los conectores HDMI 3 y 4 implementan la norma 2.1 completa, por lo que son las únicas entradas que nos permiten transportar señales de vídeo 2160p a 120 Hz, y también las que nos proponen las tecnologías VRR y ALLM.

Hisensejuegos1

Además de ser compatible con el refresco adaptativo vinculado a la norma HDMI 2.1, este televisor implementa la tecnología FreeSync Premium Pro de AMD. Es una lástima que no admita también la sincronización variable mediante G-SYNC de NVIDIA, porque, de haberla tenido, nos habría entregado un soporte de esta prestación insuperable.

Además de ser compatible con el refresco adaptativo vinculado a la norma HDMI 2.1, este televisor implementa la tecnología FreeSync Premium Pro de AMD

Por otro lado, durante mis pruebas la latencia ha oscilado a todas las resoluciones entre 18 y 20 ms, una cifra muy buena, que, no obstante, no iguala las prestaciones de algunos de sus rivales, como, por ejemplo, los modelos C1 y C2 de LG, que nos entregan una latencia de unos 10 a 12 ms. En lo que se refiere al tiempo de respuesta del panel no tengo nada que objetar. Hisense nos promete 3 ms, un valor coherente con la respuesta que suelen entregarnos los paneles OLED.

Hisensejuegos2

Suena como debe sonar una tele prémium. Y no es tan frecuente como debería ser

El sonido de este televisor me ha sorprendido gratamente. De resolverlo se encarga una matriz de seis altavoces excitados por otros tantos amplificadores que trabajan en clase D y que son capaces de entregar una potencia de 10 vatios cada uno de ellos. Además, su lógica de procesado le permite lidiar con contenidos Dolby Atmos y DTS Virtual X, así que no tengo nada que objetar hasta aquí.

Su lógica de procesado le permite lidiar con contenidos Dolby Atmos y DTS Virtual X

En cualquier caso, lo realmente importante es que suena muy bien. De hecho, en este ámbito no tiene nada que envidiar a los modelos del mismo nivel de marcas como LG o Samsung. Su sonido es dinámico, las voces quedan nítidamente separadas del resto del espectro de frecuencias audible y consigue entregarnos un nivel de presión sonora considerable antes de que la distorsión comience a molestarnos, algo que sucede cuando vamos más allá del 75% del volumen máximo.

Su talón de Aquiles es el mismo del que adolece la mayor parte de los televisores actualmente: su extremo grave no está mal, pero no tiene ni la extensión ni la pegada que requieren algunas películas para que nuestra experiencia sea impactante. Eso sí, para mejorar su sonido no basta apostar por una barra básica porque no aportará nada a lo que ya nos entrega este televisor; lo ideal es recurrir a una barra de sonido de gama alta, o, mejor todavía, a un equipo multicanal dedicado.

Hisensesonido

Hisense OLED 4K A85H: la opinión y nota de Xataka

Hay vida más allá de los televisores japoneses, surcoreanos y europeos. Este televisor chino nos ha demostrado que rivaliza sin ningún complejo con las propuestas del mismo segmento de precio de marcas como LG, Samsung, Sony, Panasonic o Philips. Y no se deja nada en el camino. De hecho, su diseño y su acabado son objetivamente de primera división.

Es un televisor muy equilibrado, por lo que merece la pena tenerlo en cuenta si se pone a tiro a un precio atractivo

No obstante, lo más importante es su calidad de imagen, y en este ámbito también sale bien parado. Su colorimetría no flaquea, y tampoco lo hacen su procesado de imagen y su estrategia para resolver la entrega de brillo. Además, es capaz de lidiar con todos los formatos HDR que son relevantes actualmente, y VIDAA, su sistema operativo, tiene una interfaz cuidada y es rápido.

Como hemos visto, su panel no consigue entregar picos de brillo tan altos como los que nos proponen las matrices W-OLED de 3ª generación y QD-OLED, pero sus 800 nits máximos no están nada mal. Eso sí, solo tiene dos entradas HDMI 2.1, y no cuatro, y su latencia con videojuegos, aunque es moderada, no es tan baja como la de algunos televisores de Samsung y LG. En cualquier caso, este A85H es un televisor muy equilibrado, por lo que merece la pena tenerlo en cuenta si se pone a tiro a un precio atractivo.

8,6

Diseño 9,5
Calidad de imagen 9,0
Sonido 8,0
Interfaz y software 8,0

A favor

  • Su diseño y su acabado son decididamente prémium
  • Tiene una calidad de imagen global muy alta
  • Procesa todos los formatos HDR que son relevantes actualmente, incluidos Dolby Vision IQ y HDR10+
  • Su mando a distancia incorpora nada menos que 12 botones de acceso directo a apps
  • El sistema operativo VIDAA nos propone una interfaz muy resultona y es rápido

En contra

  • Su capacidad de entrega de brillo es inferior a la que nos proponen los paneles OLED de 3ª generación y QD-OLED
  • Solo dos de las cuatro salidas HDMI implementan la norma 2.1
  • Su latencia con videojuegos es moderada, pero no rivaliza con la de algunos de sus competidores


Este televisor ha sido cedido para este análisis por Hisense. Puedes consultar nuestra política de relaciones con las empresas.

Más información: Hisense

Temas
Inicio