La Policía española ya está probando su nuevo sistema de reconocimiento facial con cinco millones de rostros

La Policía española ya está probando su nuevo sistema de reconocimiento facial con cinco millones de rostros
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El reconocimiento facial empieza a implementarse en España. La Policía Nacional, la Guardia Civil y el resto de cuerpos policiales (salvo la Ertzaintza, cuya base de datos no está conectada con el resto) ya están en pruebas para implementar esta herramienta de identificación biométrica.

Con varios años de retraso debido a la pandemia, la policía española ya ha iniciado los trámites para poder identificar a sospechosos en segundos. Un despliegue al que todavía le quedan unos meses, según describe El País, pero que ya ha establecido los primeros equipos.

Con tecnología francesa. Para el nuevo sistema ABIS ('Automated biometric identification system') se ha decidido contar con la tecnología francesa de la empresa Thales. Se trata del algoritmo Cogent, que permite entre otros usos el control de embarque de pasajeros, investigación forense, verificación de identidad a partir de vídeo y envío de alertas en tiempo real.

Según describe la empresa francesa, Cogent admite múltiples rostros por fotograma, capta de 5 a 50 fotogramas por segundo y en una resolución que va de 720p a 4K.

Una base de datos con más de 5 millones de rostros. Según datos del informe oficial de Telefi, el reconocimiento facial se basará en una base de datos con 5,6 millones de imágenes, basadas en 3,9 millones de personas arrestadas. Según explica Interior a El País, la base de datos constará de unos cinco millones de rostros de detenidos y sospechosos que ya estaban fichados.

Actualmente se está trabajando para armonizar estos rostros y que la herramienta pueda procesar todos estos datos correctamente. La idea es que los nuevos arrestados sean registrados y su rostro se añada al sistema. Estas imágenes suelen ser tomadas con una resolución mínima de 300 ppi, desde el frente y desde los laterales.

La promesa: ni bases de datos civiles ni delitos menores. La iniciativa se enmarca dentro del proyecto Prüm II, el plan europeo para modernizar el sistema policial. Sin embargo, los sistemas de reconocimiento facial están en el punto de mira por sus delicadas implicaciones en materia de privacidad.

La legislación europea prohíbe el uso del reconocimiento facial retrospectivo y en directo en zonas públicas. El nuevo sistema ABIS de la Policía española seguirá estas pautas, como debe ser legalmente. Explican que únicamente se utilizará en delitos graves y para la base de datos no se usarán fotografías de bases de datos civiles como las del DNI.

"Menos invasivo que el ADN y las huellas dactilares". Es la justificación de los cuerpos policiales. Actualmente para perseguir sospechosos se utiliza el análisis del ADN o de las huellas dactilares. El reconocimiento facial será una tercera vía, donde no hará falta tener ningún elemento físico del sujeto. Simplemente con una descripción o alguna imagen será posible iniciar una vía de investigación.

Conectado con Europa. Parecía que el reconocimiento facial no iba a calar en Europa, pero nada más lejos de la realidad. "Es la infraestructura de vigilancia biométrica más grande que creo que jamás hayamos visto en el mundo", explicaba Ella Jakubowska, abogada de la organización European Digital Rights (EDRi). En comparación, la base de datos de EEUU reúne unas 74 millones de personas.

Prüm II tiene un presupuesto estimado de unos 93 millones de euros y su alcance podría ir más allá del reconocimiento facial para la policía. Se podría extender hasta para comprar un coche.

La base de datos española estará conectada con los sistemas equivalentes de las policías europeas, así como los sistemas de identificación previos como Eurodac o EU-Lisa.

¿Cumplir con el Reglamento es suficiente? Thales explica que su sistema de reconocimiento facial cumple con el Reglamento General de Protección de Datos europeo. Cogent también ha pasado varios tests independientes.

Aún así, desde organizaciones en defensa de los derechos digitales como EDRi apuntan que este sistema es peligroso por su potencial mal uso. Por ello promueven "establecer límites a la proporcionalidad de estos datos y reforzar las garantías en protección de datos en línea con las normativas actuales".

El reconocimiento facial ya está incorporándose a los cuerpos policiales de España. Un paso más hacia la seguridad mediante herramientas digitales y un paso atrás en la protección de nuestra privacidad personal. El que ese paso atrás sea más o menos relevante dependerá de lo cuidadosos que sean desde la Policía.

Imagen | Thales

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