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Hybrid Play, los columpios de toda la vida se convierten en mandos para videojuegos

Hybrid Play, los columpios de toda la vida se convierten en mandos para videojuegos
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Con la llega e implantación de los smartphones y los tablets ¿quién no ha visto jugar a un niño pequeño a uno de estos dispositivos? Hay estudios, como uno publicado en Archives of Pediatrics & Adolescence Medicine, que señalan que en algunos sitios más de la mitad de los niños no juegan en la calle en parques y columpios.

Para revitalizar el papel de los lugares públicos al aire libre, un grupo de españoles ha saltado a la palestra con Hybrid Play. Un conjunto de sensores que acoplado a los columpios tradicionales permite registrar sus movimientos y trasladarlos a un videojuego en una combinación entre controles y pantalla única.

Todo empezó en 2003 modificando un columpio

Detrás Hybrid Play están Clara Boj y Diego Díaz, una pareja de artistas que tienen mucho recorrido en la utilización de la tecnología para crear exposiciones interactivas en espacios abiertos con fines estéticos y artísticos. Gente que conoce cómo funciona este hibridación entre ambos mundos y busca cómo aplicar nuevas fórmulas.

Diego nos cuenta cómo empezó:

“En 2003 empezamos modificando un balancín con un ordenador entre Clara y yo. Pusimos unos sensores encima para crear un joystick gigante. Nos gustó la idea de intercambiar equilibrios para jugar de forma física. Hemos hecho muchas cosas pero este ha sido el que más nos gustó. En 2008 decidimos retomarlo con otro formato, este nuevo proyecto interveníamos en el parque. […] Cada vez que jugábamos con ellos (los niños) nos dábamos cuenta de que la idea funcionaba y todo el mundo el mundo nos preguntaba cuándo íbamos a sacarlas. Entonces nos planteamos lanzarnos y sacarlas. Es un buen momento para hacerlo: tenemos teléfonos móviles con tecnología fácil de desarrollar y el éxito del crowdfunding como plataforma.”

Hybrid Play es una combinación de videojuegos y juegos tradicionales al aire libre. La bisagra que une ambos mundos es un pequeño dispositivo que, en forma de pinza, cuenta con una serie de sensores que nos permite registrar los movimientos y convertirlos en controles para manejar un videojuego desde el móvil.

Compuesto por una placa compatible con Arduino, ha sido personalizada para funcionar con los diferentes sensores (acelerómetros y giroscopios) que utiliza el dispositivo. La carcasa hace que sea resistente a las caídas, polvo, golpes y agua.

De momento ya han creado unos cuantos juegos que van desde rompecabezas a plataformas y títulos más enfocados a la habilidad. Son los primeros y es que el futuro pasa por crear una plataforma que permita a los desarrolladores dar forma a ideas de todo tipo.

El objetivo de Hybrid Play pasar por revitalizar los parques como espacios públicos y crear formas atractivas para atraer a los niños. La edad, eso sí, es un factor importante: ”los parques están diseñados para niños de hasta cinco años. Los columpios aguantan algo mejor pero el resto son aburridos. Queremos ampliar el ciclo de uso del parque y que tenga un rango más amplio. Añadimos una capa de imaginación e interactividad para darle una motivación extra. Así hacemos que los padres o compañeros adultos participando en el juego.

“A partir de los seis años, no hay un espacio donde se diviertan y una ilusión a la que ir. No los ves por las calles, siempre están con actividades extraescolares, videojuegos o cada vez más con móviles.”
Hybrid

De momento Hybrid Play está buscando financiación en IndieGogo. Concretamente 140.000 dólares. De momento llevan algo más de 15.000 en 24 horas y esperan conseguir la meta en algo más de treinta días. El precio de cada sensor es de 99 dólares más gastos de envío (en el caso de España 33 dólares).

¿Caro o barato? Diego explica que “hemos intentado ponerlo lo más barato posible, depende de cuántos fabriquemos pero de momento la idea es crear mil unidades con un beneficio muy bajo. Creemos que el precio está en un rango asequible, no queríamos un producto de lujo. Hay que tener en cuenta que no solo va la pinza sino también el SDK y los juegos. La gente está reaccionando bien con la campaña”.

Una cuestión importante es cómo será su implementación ¿cada padre incorporará el sensor para cuando sus hijos vayan a jugar o serán las administraciones quienes inviertan en colocar estos dispositivos? Diego insiste cuando le preguntamos “Estamos buscando al usuario final. No tenemos fuerza para acercarnos a las administraciones y en España ya sabemos cómo están muchos ayuntamientos. Queremos que el usuario se encargue de ella. Queremos llegar a ciertos sitios eso sí, como por ejemplo las ludotecas.

"Todo el mundo el mundo nos preguntaba cuándo íbamos a sacarlas. Entonces nos planteamos lanzarnos y sacarlas. Es un buen momento para hacerlo."

Su futuro más inmediato pasa por lograr la financiación y superar las stretch goals aunque en Hybrid Play nos avisan: “si logramos financiarlo, queremos buscar distribuidores, ponerlo en tienda y aliarlos con instituciones. Lo más difícil es que te crean y que el producto tiene sentido. Queremos buscar nuevas oportunidades y que se desarrolle más contenido.

Más información | Indiegogo

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