El mercado del automóvil eléctrico está saturado de promesas, pero pocas veces un modelo logra dar un golpe sobre la mesa de forma tan contundente. El Volvo EX60 aterriza con un objetivo claro: jubilar el concepto de range anxiety.
Gracias a una arquitectura revolucionaria y una gestión energética sobresaliente, este modelo no solo ofrece cifras de autonomía que hace poco parecían ciencia ficción —hasta 810 km—, sino que establece un nuevo estándar de eficiencia que deja atrás a toda su competencia directa.
En este artículo te explicamos lo más significativo de un modelo que marca un punto de inflexión en el mercado del coche eléctrico.
Hasta 810 km de autonomía y carga ultrarrápida en un vehículo familiar: se acabó la range anxiety
La llegada de las primeras motorizaciones eléctricas fue un momento revelador para muchos conductores. De repente, la visita a la gasolinera (tan dolorosa estos días) se convirtió en cosa del pasado, pero las punzadas que sentían en el bolsillo al coger la manguera del surtidor fueron sustituidas por otro tipo de incomodidad: la range anxiety, traducible como ansiedad de autonomía. Ese runrún continuo de emprender la marcha sin saber si te llegará la batería, haciendo necesario planificar la ruta al dedillo.
Gracias a una arquitectura revolucionaria y una gestión energética sobresaliente, este modelo ofrece cifras de autonomía que hace poco parecían inalcanzables: hasta 810 km
Esta sensación, todavía muy asentada, es simplemente intolerable en vehículos de uso eminentemente familiar, que por su concepción deben emprender varias veces al año grandes recorridos por su uso vacacional. Para la inmensa mayoría de los conductores no es factible que un viaje a la playa o a la montaña que antes se hacía en tres horas ahora cueste siete. Atendiendo a esta necesidad, Volvo ha diseñado el EX60 con tres autonomías, brindando hasta 660, 680 y 810 km de alcance en ciclo combinado WLTP para los modelos de 374, 510 y 680 CV de potencia.
En lo técnico, esto supone añadir 200 km más de autonomía frente a otros vehículos eléctricos; en lo práctico, que te puedes ir de vacaciones sin necesidad de hacer una parada si no es para tomar algo o descansar a mitad de viaje. Y si la carga es necesaria, porque saliste con prisas o nuestro destino nos lleva a distancias que ya empiezan a llegar a los límites de un coche térmico con prestaciones semejantes, la arquitectura eléctrica de Volvo (con inversores de Carburo de Silicio que reducen la pérdida habitual de energía por calor) resuelve el trámite con la velocidad de una parada en boxes.
Gracias a su diseño de batería con carga de 800 V, el Volvo EX60 aprovecha los cargadores de mayor potencia disponibles en el territorio nacional de una manera excepcional. ¿Cómo lo hace? Al trabajar con un amperaje menor para la misma potencia, el sistema genera menos estrés térmico lo que permite mantener picos de carga de 400 kW durante mucho más tiempo. El resultado es que con 10 minutos de conexión a un cargador de 400 kW obtiene 340 km de autonomía, haciendo posible cargar la batería y continuar tu viaje en lo que tardas en tomar un café.
Más que un nuevo coche: una nueva arquitectura que marca un punto y aparte para Volvo
La extraordinaria autonomía y la velocidad de carga del Volvo EX60 pueden ser el aliciente que necesitaban algunos conductores para pasarse al enchufe, pero más allá de las cifras, esconden una revolución tecnológica para el propio fabricante. Después de todo, la eficiencia de un coche eléctrico solo se maximiza cuando su plataforma ha sido diseñada desde cero y sin espacio para acomodar otro tipo de mecánicas. En el caso de Volvo, la arquitectura SPA3 supone un antes y un después tanto por las posibilidades que brinda como por su proceso industrial.
Fabricada mediante la innovadora tecnología de megacasting, sus secciones estructurales no se producen de forma separada utilizando numerosas piezas de estampación que luego son soldadas por diversos robots a lo largo de una larga línea de producción. En lugar de ello, Volvo funde casi toda la estructura a alta presión, de forma que el esqueleto del coche se fabrica de una pieza.
Como resultado de esta novedosa técnica se reducen drásticamente los costes y se aprovecha mucho mejor el espacio. Esto permite a Volvo ofrecer el EX60 a un precio muy competitivo frente a otros SUV eléctricos de lujo de 4,8 metros de largo. También tiene beneficios para el consumidor, y es que el chasis es mucho más rígido y ligero, favoreciendo una conducción más precisa, al tiempo que reduce el esfuerzo de los puntos de unión para proporcionar mayor seguridad y una durabilidad a largo plazo muy superior. Su menor peso hace que el motor necesite menos energía para desplazar el vehículo, lo que se traduce en un extra de autonomía.
En suma, un antes y un después en la producción automovilística. Con el detalle de que esa simplificación no revierte solo en las cuentas del fabricante, sino también en habitabilidad e incluso el disfrute al volante de un EX60 que, tecnológicamente, abre un capítulo en la historia de Volvo.
Cambia todo menos lo fundamental: el confort y la seguridad siguen siendo claves
Pero si hay algo que un conductor espera de un Volvo, por grandes que sean los cambios que plantee, es que sea inequívocamente un Volvo. La firma sueca ha forjado con el paso de sus años una reputación que va más allá de consideraciones pecuniarias, habiéndose convertido en sinónimo de confort, de un equipamiento que atiende a las necesidades reales del conductor y de un nivel de seguridad que sigue definiendo estándares.
El SUV premium de tamaño mediano de Volvo no renuncia a ninguno de estos tres pilares. Su habitabilidad se sitúa en lo más alto, combinando acabados de calidad superior con una simplicidad de líneas acorde con su espíritu nórdico. Destaca, por ejemplo, el uso estratégico de textiles en el salpicadero, así como la utilización de materiales naturales con muy poco procesamiento para reducir su huella de carbono.
Esta capacidad se extiende del habitáculo propiamente dicho al espacio reservado para la carga. En total hay nada más y nada menos que hasta 1.647 litros para transportar bultos si suma el maletero delantero auxiliar.
La tecnología, asimismo, está para asistir al conductor, y no para distraerle. En lugar de entorpecer el uso del sistema con interfaces abigarradas y que requieren un esfuerzo de aprendizaje, Volvo apuesta por la última versión de Android Automotive, que, desnuda de aditamentos innecesarios, se ejecuta sobre un hardware que combina un chipset Qualcomm Snapdragon 8255 con la tecnología de computación de a bordo DRIVE AGX Orin de NVIDIA.
El resultado es una experiencia de uso simplificada, veloz y sencilla. E inteligente, puesto que cuenta con toda la IA de Gemini para resolver cualquier duda que puedas tener sobre la marcha. Pero sobre todo, brinda una conducción segura. Actualizable vía OTA para tener siempre las últimas versiones de software, el sistema gestiona una extensa panoplia de sensores necesarios para el uso de los ADAS más avanzados de la industria.
También de elementos sumamente innovadores como el primer cinturón de seguridad multiadaptativo del mundo, que regula su tensión en función de factores como el tamaño del ocupante, la posición del asiento y las circunstancias del impacto. Otro cambio revolucionario, este tal vez menos aparente, pero que sigue definiendo el ethos de la firma que en 1959 tuvo la audacia de cambiar para siempre la industria automovilística con el primer cinturón de tres puntos.
En definitiva, el Volvo EX60 no es simplemente un paso más en la electrificación; es el coche que supera el último argumento de los defensores del motor de combustión. Al combinar una autonomía de hasta 810 km con una arquitectura de 800V capaz de recuperar media vida en diez minutos, Volvo ha logrado que la tecnología eléctrica sea, por fin, invisible para el usuario: ya no se trata de vigilar porcentajes, sino de disfrutar del trayecto. Con la eficiencia de la plataforma SPA3 y el respaldo de la IA de Gemini, la firma sueca demuestra que se puede ser vanguardista sin perder el alma.
*Ya puedes reservar el nuevo Volvo EX60, que estará disponible durante 2026. Además, si después de probarlo no estás convencido, Volvo te devuelve la señal.
Fotos | Volvo
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