Rendimiento de ‘flagship’, capacidades de foto callejera y diseño hiperpersonalizable. realme rompe el molde con su GT 8 Pro

Mientras que otros móviles de gama alta se limitan a marcar casillas, realme crea su propia definición de buque insignia

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Basta con echar la vista atrás una década para ver lo mucho que han evolucionado los smartphones de gama alta en todos sus aspectos, siempre manteniendo una cierta constancia. Citius, Altius, Fortius. Tanto es así, que no cuesta mucho dar una definición canónica, que normalmente incorporará el último chipset de Qualcomm, una cámara de muchos megapíxeles y acabados de buena calidad. Destacar no es fácil, y a veces solo se logra como ha hecho realme con su GT 8 Pro: saliéndose por la tangente.

En lugar de conformarse con marcar una “X” en todos los apartados que se esperan en los top de top, realme ha introducido sus propias casillas, como una estética adaptable, su propio hardware de procesamiento de IA, una cámara con una orientación muy concreta y una batería de alta capacidad que no engaña a nadie. Una forma de destacar en lo más alto, pero también de definir mejor su imagen como fabricante.

Con el último chipset de Qualcomm, el realme GT 8 Pro se atreve a llegar más lejos que otros móviles de gama alta con su planteamiento fotográfico urbano y una estética configurable con la que hacerlo genuinamente tuyo. Se ofrece en versiones de 12+256 GB y 16+512 GB.

Materiales cuidados y terminaciones personalizables: un teléfono que hará que la gente te pregunte qué móvil tienes

Realme Gt 8 Pro 8

Sin duda, uno de los aspectos más destacables del realme GT 8 Pro es cómo incide en el hecho de que un móvil de lujo debe contar con unas terminaciones a la altura de lo que estás pagando. Esto implica utilizar materiales de mayor calidad a la media, pero también —y como elemento diferenciador— una estética exterior configurable por el usuario.

Para ello, el realme GT 8 Pro se dota de un módulo de cámara intercambiable que permite sustituir el contorno del módulo trasero utilizando un par de tornillos y dos molduras incluidas con el propio móvil. El diseño definitivo lo escoges tú, igual que sucede con los colores y las texturas.

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En este aspecto, realme también ha querido separarse del resto ofreciendo dos acabados distintos: por un lado, tenemos el modelo de color blanco, cuya parte trasera se cubre con un vidrio esmerilado muy elegante y, por el otro, en el modelo azul, un cuero ecológico de origen reciclado con una curiosísima textura similar a la del papel conseguida mediante grabado fotónico.

Un móvil que, lejos de conformarse con cumplir las expectativas, obliga a subir de nivel a sus rivales.

No basta con tener lo último en hardware: tiene que ser lo mejor

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Esta diferenciación continúa en uno de los aspectos más difíciles de personalizar: el chipset. Queriendo marcar las distancias con categorías inferiores, realme incorpora en su GT 8 Pro el último y más potente procesador de Qualcomm, el Snapdragon 8 Elite 5. Pero lo que es igual o más destacable: se atreve a complementarlo con un procesador de IA exclusivo diseñado para juegos.

Así, mientras que la mayoría de los teléfonos móviles de gama alta utilizan el hardware de Qualcomm tal cual es proporcionado, el realme GT 8 Pro lo complementa con el nuevo Hyper Vision+ AI, un chip específico que aporta algunos beneficios únicos, como el escalado de la resolución de juego a 2K, la tecnología AI Super Frame para jugar a un máximo de 144 FPS y la inclusión de vídeo HDR gestionado mediante inteligencia artificial.

Unidos a su pantalla HyperGlow 2K de 6,79 pulgadas y hasta 7.000 nits de brillo, la suma de estos procesadores orienta al nuevo buque insignia de realme como un teléfono gaming de primer orden, aunque exteriormente cuente con un refinamiento que lo aleja de los móviles para juegos tradicionales.

Con el último chipset de Qualcomm, el realme GT 8 Pro se atreve a llegar más lejos que otros móviles de gama alta con su planteamiento fotográfico urbano y una estética configurable con la que hacerlo genuinamente tuyo. Se ofrece en versiones de 12+256 GB y 16+512 GB.

Una cámara pensada para darlo todo en su entorno natural: la ciudad

Ricoh

La singularidad de la cámara del realme GT 8 Pro, por su parte, va más allá de su estética configurable. Compuesta por dos sensores de 50 megapíxeles para las funciones de uso general y ultrapanorámica, dispone también de un teleobjetivo de 200 MP con capacidad de acercamiento sin pérdida 6x que ya de por sí cumpliría bien su papel. Pero es que para este modelo recibe además un extra de esfuerzo que le añade lo que otras cámaras móviles no tienen: personalidad.

Gracias a la labor de Ricoh, las fotografías capturadas por el realme GT 8 Pro consiguen un tono comparable al de las cámaras compactas del fabricante japonés, aprovechando su óptica de siete elementos con cristal ultraclaro para plasmar con fidelidad el contraste de la película química tradicional y lograr efectos de desaturación realmente impactantes para tomas a contraluz.

Ricoh

También es destacable su potentísimo modo de blanco y negro de gran contraste. En esta configuración, el teléfono no se limita a reducir las fotos a una escala de grises, sino que aumenta la expresividad de los volúmenes en pantalla incrementando el contraste de la escena y generando desenfoques que te dejarán sin habla.

Este cuidado ajuste de la cámara convierte al realme GT 8 Pro en un móvil particularmente orientado a la fotografía urbana —a la postre, el entorno natural de cualquier smartphone—, tornando cualquier momento cotidiano en un auténtico fotón que querrás conservar para siempre en tu galería.

7.000 mAh de batería, sin trampa ni cartón

Bateria

Por último, y frente a otros teléfonos móviles de gama alta que se anuncian en China con baterías de alta capacidad que llegan a Europa drásticamente reducidas por cuestiones económicas y regulatorias, realme ha querido mantener intacta la enorme autonomía de su nuevo abanderado también para su lanzamiento europeo.

De esta forma, el realme GT 8 Pro conserva indemnes una extraordinaria batería de 7.000 mAh con carga rápida de 120 W mediante cable e inalámbrica a 50 W, utilizando dos celdas independientes de 3.500 mAh que hacen posible su envío y transporte por avión sin el menor inconveniente.

Con el último chipset de Qualcomm, el realme GT 8 Pro se atreve a llegar más lejos que otros móviles de gama alta con su planteamiento fotográfico urbano y una estética configurable con la que hacerlo genuinamente tuyo. Se ofrece en versiones de 12+256 GB y 16+512 GB.

Bautizada como Titan, esta batería no solo es rápida —carga de 0 % a 50 % en 15 minutos—, sino también muy resistente, pudiendo soportar temperaturas de -25 ºC y brindando una durabilidad fuera de lo normal al paso del tiempo gracias a la estabilidad que brinda el uso de un 16 % de sílice en su construcción.

Aún más exclusivo: realme GT 8 Pro Dream Edition

Aston

Esta diferenciación adquiere una trascendencia especial en el caso del realme GT 8 Pro Dream Edition. Diseñado en colaboración con el equipo de carreras Aston Martin Aramco F1, toma toda la potencia, la personalidad y las capacidades de personalización del teléfono estándar y las baña en el característico verde Lime Essence de la escudería, completo con sus acentos en amarillo racing.

Disponible exclusivamente con 16+512 GB, el realme GT 8 Pro Dream Edition combina toda la potencia y las posibilidades de personalización del modelo base con un exterior único inspirado en los bólidos de la escudería Aston Martin Aramco F1.

Esta edición exclusiva, asimismo, integra dos módulos de cámara exclusivos con una terminación que recuerda a la fibra de carbono utilizada en los bólidos de competición, así como una interfaz específica para hacer las delicias de los amantes de la Fórmula 1. Un flagship en todos los sentidos imaginables.

Imágenes | realme

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