Aunque la belleza es una cuestión lo suficientemente amplia como para albergar todo tipo de acalorados debates en cuanto a colores, formas y proporciones, hay poca duda en que un buen diseño industrial cubre las expectativas de uso al tiempo que satisface su misión estética. Cumplir ambas condiciones, sin embargo, no es algo habitual a día de hoy. Pero realme ha querido demostrar que es posible aunar lo práctico con lo elegante a través de su nuevo GT 8 Pro.
Diseñado como un teléfono para inconformistas que se resisten a embutirse en el smartphone de ‘talla única’, el realme GT 8 Pro apuesta por la fotografía urbana e improvisada haciendo gala de un diseño único con cámara intercambiable, transformando un objeto a priori prosaico en algo mucho más personal, bello y al mismo tiempo práctico.
Un móvil que no quiere competir con el resto usando los mismos y manidos atributos, sino destacar por lo que es.
Huyendo del ‘one size fits all’: primer módulo de cámara intercambiable
Sin duda, uno de los aspectos clave del diseño del realme GT 8 Pro es la forma en la que intenta alejarse del actual panorama de la industria, dominada por móviles de aspecto indistinguible, indefinido y sin personalidad; teléfonos que no dicen nada en especial e irreconocibles por sí mismos si no los ves junto a su caja en la tienda. “Los usuarios jóvenes quieren dispositivos que reflejen su personalidad, pero el mercado de los flagships los ha obligado a elegir entre diseños idénticos”, ha afirmado Chase Xu, CMO y vicepresidente de la marca.
Para ello, los diseñadores de realme han dado un giro de tuerca —o de tornillo— al viejo concepto de las carcasas intercambiables, otorgando un mayor protagonismo al módulo de cámara. Pero solo en la medida deseada por el usuario. Solo hace falta un destornillador para sustituir esa moldura, pudiendo montar módulos de diseño redondo y cuadrado con tonalidades en contraste con el resto del móvil.
El propio teléfono viene acompañado de dos módulos a juego con el color escogido. Todas estas piezas se fijan al móvil usando un sistema de tornillo y pinza que evita su pérdida y sirven para definir mejor la estética de un móvil que personaliza la visión de realme de cómo debe redefinirse el diseño flagship. “Diverso, personalizable y auténtico para cada usuario”, en palabras de Xu.
Cuero ecológico con acabado tipo papel, vidrio esmerilado... Un teléfono tan único como tú
Prueba de ello es la cuidadosa selección de materiales realizada durante la fase de diseño, que va más allá de las clásicas combinaciones de acero o plástico. Disponible en España en las tonalidades Diary White y Urban Blue, el realme GT 8 Pro combina un marco metálico mate y una pantalla de bordes suavemente redondeados con materiales más refinados de lo normal.
El cristal esmerilado, presente en la parte trasera del teléfono, aporta a la versión blanca un toque de sofisticación poco habitual, mientras que en el teléfono azul aparece un cuero ecológico fabricado a partir de tejidos reciclados.
Teñido con tintes orgánicos naturales y recubierto con siliconas, no solo es más duradero, sino que posee una cuidada textura tipo papel creada mediante grabado fotónico, única en cada teléfono. Un móvil que invita a ser visto y tocado.
Fotografía callejera con firma: toda la experiencia de Ricoh para conseguir imágenes que transmiten un mensaje
Por supuesto, toda esta personalización quedaría impostada y superflua si la cámara, objetivo de todas las miradas, no estuviera a la altura. Que lo está. Buscando un móvil capaz de sacar auténticas fotazas al primer disparo, incluso si no es el más preciso ni el mejor encuadrado, realme se ha asociado con Ricoh, que ha hecho valer su experiencia en un móvil pensado para la fotografía urbana e improvisada.
La firma japonesa ha participado en los ajustes del sensor principal de 50 megapíxeles, así como con en un espectacular teleobjetivo con acercamiento sin pérdida 6x. También en el software.
Aprovechando la calidad de los sensores y los registros tonales de cada imagen —en lugar de simples filtros de posprocesado— el realme GT 8 Pro incorpora modos fotográficos que imitan el aspecto de la clásica fotografía química, con colores suavemente apagados y un modo monocromo de alto contraste.
Unas fotos que son más que una captura de tu entorno; son imágenes con tu firma y que reflejan tu estilo personal.
Imágenes | realme
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