La impresionante carga tecnológica que atesoran los coches modernos, particularmente desde su electrificación, ha servido en cierto modo para desmitificarlos. Ya no se venden emociones (a veces simples alegatos para compensar otras cosas), sino unas prestaciones cuantificables en términos numéricos. Esto, a su vez, ha tenido un efecto de segundo orden, y es que mucha gente compara las fichas de los coches eléctricos casi como quien está buscando un nuevo teléfono móvil.
Sin embargo, las cifras de aceleración y autonomía, críticas como pueden ser, no lo dicen todo. A veces datos un tanto más teóricos, como el voltaje de la arquitectura o el software de gestión de la batería pueden proporcionar una ventaja decisiva en aspectos como la vida útil y el aprovechamiento del espacio; dos aspectos que Volvo quiere revolucionar (está revolucionando, de hecho) con la arquitectura eléctrica del EX60, un SUV eléctrico que supone un punto y aparte en la industria de la automoción europea.
El secreto mejor guardado de Volvo: la misma tecnología que carga tu móvil en minutos hace milagros por la durabilidad de tu coche
Y es que muchos conductores aún no lo saben, pero la tecnología de la propia batería, más que los kWh, los km/h o el tiempo de recarga, puede condicionar aspectos relativamente intangibles del vehículo. Algo que ya sucede con tu teléfono móvil, aunque no seas consciente de ello. Quién sí es consciente es Volvo, que hace años invirtió en la startup Breathe Battery Technologies, una firma poco conocida por el gran público pero cuyos avances están presentes en infinidad de dispositivos electrónicos.
Los algoritmos de Breathe, utilizados en móviles para aumentar el número de ciclos de carga y prolongar su vida útil, han sido aprovechados por Volvo
Los algoritmos de Breathe, utilizados en los móviles y auriculares para aumentar el número de ciclos de carga y prolongar su vida útil, han sido aprovechados por Volvo en la batería del EX60 para proporcionar un rendimiento constante, sea cuales sean las circunstancias ambientales (desde el calor extremo del sur de España al frío gélido del invierno sueco) y la velocidad de carga seleccionada.
De esta forma, igual que tu teléfono móvil con carga rápida, el Volvo EX60 no se carga a una velocidad constante, sino que ajusta la forma en la que la batería recibe energía, manteniendo lo que el fabricante denomina una "zona operativa ideal" en base a la temperatura del acumulador, pero también de las condiciones exteriores, evitando así el uso de perfiles de carga fijos que degradan más rápidamente las celdas de litio. Se carga lo que necesita, como necesita, en cada momento.
Los conductores de un Volvo EX60 solo necesitan 10 minutos de conexión a 400 kW para obtener 340 km de autonomía
El resultado de esta carga optimizada es que los conductores de un Volvo EX60 solo necesitan 10 minutos de conexión a 400 kW para obtener 340 km de autonomía (básicamente la distancia entre Madrid y Zaragoza), a pesar de lo cual la batería está cubierta por una garantía de 10 años. Y eso son palabras mayores.
Por qué la tecnología de 800 V es mejor y hace que tus baterías duren más
La velocidad de carga del Volvo EX60 se debe a su arquitectura eléctrica, que utiliza una tensión muy superior al de tecnologías rivales. Desarrollado desde cero y altamente optimizado mediante algoritmos que monitorizan la salud y el estado de la propia batería para ajustar la energía entregada desde el cargador, utiliza un total de 800 voltios, lo que conlleva mejoras que pueden pasar desapercibidas solo mirando la ficha técnica.
Los 800 voltios utilizados por la batería del Volvo EX60 reducen las pérdidas de energía y pueden funcionar con menos amperios
Una de las más interesantes es el poco conocido detalle de que un coche eléctrico carga la batería de forma más eficiente a mayor tensión utilizada. Frente a los coches eléctricos de tipo convencional, que utilizan sistemas de 400 voltios, los 800 voltios utilizados por la batería del Volvo EX60 reducen las pérdidas de energía y pueden funcionar con menos amperios.
En la práctica, esto significa que es posible realizar cargas más rápidas que nunca, alcanzando los 400 kW, pero sin calentar tanto las baterías, lo que implica una menor degradación a largo plazo y menos esfuerzo a la hora de regular su temperatura.
Esta menor intensidad, a su vez, hace posible utilizar cables de menor diámetro y más ligeros, tanto en las mangueras de las estaciones de carga públicas como en la propia arquitectura interna del coche, que no es una cuestión baladí de cara a la integración en la línea de montaje. Otro aspecto en el que el Volvo EX60 destaca sobre el resto, dado que su sofisticada batería (y las impresionantes prestaciones que plantea) no hubieran sido posibles sin la plataforma SPA3.
La batería como parte de un todo: cómo la plataforma SPA3 supone un antes y un después para Volvo
Si el Volvo EX60 puede proporcionar unas cifras de autonomía, aceleración y velocidad que están entre lo mejor de su segmento no es solo gracias a una extraordinaria batería. Como bien han demostrado otros fabricantes, un eléctrico diseñado sobre una plataforma de origen térmico no rinde ni remotamente tanto como otro con una plataforma específica, en parte porque utilizan bastidores más complejos a los que se une un trabajo de adaptación adicional.
Volvo resolvió hace años que su estrategia de electrificación no podía ir a remolque de tecnologías ya existentes, dando lugar a la plataforma SPA3
Volvo resolvió hace años que su estrategia de electrificación no podía ir a remolque de tecnologías ya existentes, dando lugar a la plataforma SPA3, a su vez una evolución más escalable que la SPA2, pudiendo servir como punto de partida para modelos de menor y mayor tamaño, pero manteniendo una modularidad muy elevada.
Una de las grandes ventajas de la plataforma SPA3 reside en su propio proceso de producción, que adopta el nombre de megacasting. En lugar de utilizar decenas e incluso cientos de piezas para montar una sola sección del esqueleto del coche, Volvo utiliza prensas de un tonelaje colosal para fundir complejos paneles que posteriormente se montan de forma más sencilla.
Volvo reduce drásticamente la cadena de suministro y sus necesidades logísticas, racionalizando tanto la línea de ensamblaje como la logística asociada
Este sistema aporta varios beneficios que afectan al conductor de diferentes formas. A nivel logístico, Volvo reduce drásticamente la cadena de suministro y sus necesidades logísticas, racionalizando tanto la línea de ensamblaje como la logística asociada, lo que a su vez redunda en una reducción de costes que se pasa al consumidor. En lo tecnológico, la precisión y complejidad de la plataforma SPA3 hace posible alojar la propia batería en la propia estructura del coche.
Gracias a su discreta integración se puede aprovechar el espacio interior del coche al máximo, brindando un habitáculo con una amplitud extraordinaria, pero también con una seguridad frente a impactos como solo cabe esperar de la firma sueca. Dos rasgos que no se aprecian bien si únicamente comparas fichas técnicas, pero que a la hora de la verdad cuentan tanto o más como el 0 a 100.
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