En 2022, un vecino de Casabermeja, en Málaga, adquirió una finca de 3.127 metros cuadrados clasificada como suelo rústico común. Poco después colocó en ella una casa móvil de segunda mano. Ahora la Fiscalía de Málaga le pide 15 meses de prisión por un delito contra la ordenación del territorio, según adelantó Málaga Hoy y han recogido medios como HuffPost. Es una petición del Ministerio Fiscal, no una condena, pero el caso está pendiente de juicio.
La versión del acusado. Su abogado, Miguel Ángel Escalante, sostiene que lo instalado es un bien mueble y no una construcción: está apoyado sobre ruedas, no tiene cimentación y, según un informe del proveedor, puede retirarse “en cuestión de minutos”. Añade que su cliente nunca ha vivido allí ni está empadronado, que ni la Guardia Civil ni el técnico municipal encontraron a nadie dentro y que pretendía guardar aperos y cultivar un pequeño huerto.
Según afirma, los dos depósitos, el contenedor y el vallado ya estaban cuando compró la finca. Hay vídeos que lo prueban, al parecer. Hubo además una orden de busca y captura tras fallar una notificación en la finca; lo localizaron poco después en su domicilio habitual, un dato que la defensa usa a su favor.
Da igual que tenga ruedas. Pero el argumento tiene un problema: la jurisprudencia reciente va en sentido contrario. En diciembre de 2024, el Supremo ya dejó fijado en la sentencia 1917/2024 que una casa móvil se asimila a una casa prefabricada y no a un remolque, de modo que instalarla exige licencia urbanística, aunque conserve cierta aptitud para moverse.
En abril de este año, en la vía penal, recordó a propósito de un caso de Cártama, también en Málaga, que una vivienda prefabricada no escapa a la norma por ser desmontable. Y en El Molar (Madrid), la Audiencia confirmó ocho meses de prisión, multa y demolición para dos propietarios por instalar otra en suelo protegido (que sí vivían allí, no como el hombre de Casabermeja).
La casa en discordia, con enganche de remolque y ruedas visibles.
No siempre fue así. La tesis del bien mueble también cuenta con antecedentes. En 2011, la Audiencia Provincial de Barcelona absolvió a un hombre que montó una casa de madera desmontable, sin cimentación, en suelo no urbanizable: no la consideró “construcción” a efectos del Código Penal.
En el caso de Casabermeja, el delito básico prevé, según Sierra Abogados, de uno a tres años de prisión, multa e inhabilitación profesional. Así que los 15 meses se quedan en la línea del mínimo. Con menos de dos años y sin antecedentes, la pena podría suspenderse. WATmag apunta que lo más probable, de haber condena, sería tener que retirar la instalación pagando él las costas. Y ya.
¿Y si quiero montarme una? En Amazon hay casas contenedor expandibles con baño y cocina por menos de 7.000 euros, y en Xataka también las hemos recogido en alguna oferta por menos de 6.200. Algunas se transportan plegadas y se despliegan en pocas horas con un mecanismo hidráulico y anclajes, según la ficha que recogimos: están pensadas para quedarse.
UN VISTAZO A...
Y eso es justo lo que pesa ante un tribunal, porque el Supremo no razona sobre si puede moverse o no, sino sobre si se puede vivir en ella. Lo que está claro es que la estructura es lo más barato del proyecto. Lo que decide todo es el suelo, y en suelo urbano manda el plan general de cada municipio, con sus alturas, superficies y retranqueos. En suelo rústico, una casa prefabricada sigue siendo una vivienda: se puede, pero como excepción y con papeles.
En Andalucía, la ley del suelo (LISTA) permite la vivienda unifamiliar aislada en suelo rústico común como actuación extraordinaria, con proyecto de actuación y licencia, y siempre que no genere un nuevo núcleo de población. En el suelo especialmente protegido, ni hablar. Antes de comprar nada, lo prudente es consultar con el Ayuntamiento qué se puede hacer en esa parcela y consultar a un arquitecto o urbanista. Y no confiar en que sin anclajes ni conexiones se está a salvo: Xataka Home ya advertía de que ese "vacío legal" no ofrece garantías.
Barata con matices. Al precio de esas casas chollo hay que sumar transporte, montaje y acondicionamiento del terreno. Y ojo, con una mobile home en rústico tampoco te puedes empadronar ni acceder a los servicios municipales básicos asociados al municipio. El propio Casabermeja tiene otro frente abierto: en junio, la Junta paralizó el precinto de Finca Colores, donde ocho familias viven de alquiler en casas prefabricadas, al comprobar que eran residencias habituales. El expediente contra el propietario sigue abierto. Las instaló sin licencia en suelo preservado.
¿Cuánto cuesta? Empecemos por el suelo, que en rústico es barato. Las fincas no urbanizables de Casabermeja rondan los 5 euros por metro cuadrado, con anuncios de entre 4 y 9: una parcela como la del acusado, de 3.127 metros, saldría por unos 12.500 a 28.000 euros. Un solar urbanizable de 351 metros se anunciaba por 59.900, unos 170 euros el metro. A eso hay que sumar la casa, de unos 6.200 a 7.400 euros en Amazon. Los extras pueden duplicar o triplicar la inversión inicial, con tasas de obra del 2 al 5 %, aparejador, grúa (y permisos), solera y acometidas y fosa séptica (¿por qué siempre serán tan caras?).
Y en Andalucía hay otra partida: la prestación compensatoria por una vivienda aislada en suelo rústico, que las ordenanzas municipales fijan en el 15 % del presupuesto de ejecución. En total: entre 60.000 y 90.000 euros, sin IVA, para una casa pequeña y legal en Casabermeja. Y ojo: la edificación no puede ocupar más del 1% de la parcela. Otro despacho andaluz dice lo mismo.
Imágenes | Jakub Zerdzicki (en Pexels)
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