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Hemos cartografiado la tierra, pero nos hemos dejado los océanos: este proyecto quiere lograrlo antes de 2030 y ya lleva el 20%

Hemos cartografiado la tierra, pero nos hemos dejado los océanos: este proyecto quiere lograrlo antes de 2030 y ya lleva el 20%
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Hoy es prácticamente imposible encontrar un rincón de la superficie Tierra que no esté cartografiado. La cosa es distinta con los mares y océanos de los que conocemos aún menos de lo que sabemos de la superficie lunar. Eso podría dejar de ser verdad en 2030.

Eso es lo que intenta el proyecto Gebco Seabed2030 Project de la Nippon Foundation. Cuando la iniciativa se puso en marcha en 2017 tan solo se había cartografiado el 6% de la superficie marina. En tres años han logrado que esa cifra llegue al 20%, y esa información podría ser crucial para prepararnos para tusnamis o proteger el hábitat marino.

Los océanos, grandes desconocidos

La Conferencia de los Océanos que Naciones Unidas organizó en 2017 en Nueva York fue el detonante de un esfuerzo singular. A pesar de la importancia de mares y océanos en todo tipo de ámbitos —incluido, por supuesto, el económicono teníamos apenas datos sobre esa superficie marina que se extiende por buena parte de nuestro planeta.

Lo cierto es que cartografiar el mar es mucho más complejo que hacer lo mismo con la superficie terrestre. Los altímetros láser que por ejemplo se usan para analizar cuerpos celestes son inútiles bajo el agua. La cosa cambia cuando hablamos del sonido, que viaja mejor bajo el agua que por el aire.

Eso ha convertido a la sonda náutica en clavve de esa exploración de la superficia marina. Este instrumento se instala en el casco de un barco y envía una serie de ondas de sonido, que gracias a los ordenadores acaban generando un mapa 3D de la superficie marina e incluso de su composición.

Japón, especialmente dependiente del mar, es una de las más interesadas en que este proyecto avance. La ONG Nippon Foundation invierte dos millones de dólares en el proyecto. Aunque eso permitirá por ejemplo preparar a su población ante la amenaza de tsunamis, el esfuerzo es global y en él participan cuatro centros regionales situados en Alemania, Suecia y Reino Unido, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Oceano

Todos esos centros envían sus datos al British Oceanographic Data Centre en Southampton, que compila los datos en el llamado General Bathymetric Chart of the Oceans (de ahí el nombre de la iniciativa, Gebco). Los datos son de dominio público y están al alcance de cualquier usuario que los puede incluso aprovechar con objetivos comerciales.

Contar con esa cartogafía marina es fundamental en muchos ámbitos. Uno de los objetivos es la puesta en marcha de ambiciosos proyectos de minería submarina a gran profundidad. Algunas empresas privadas han hecho sus propios esfuerzos en este ámbito para descubrir aquello que les interesa, pero el proyecto Gebco Seabed2030 podría no solo ayudar a esas empresas, sino también a gestionar y controlar esos proyectos para que no tengan impactos negativos en nuestros océanos y nuestro planeta.

Vía | The Guardian
Más información | Gebco Seabed 2030

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