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Esta pasta se pliega sola al contactar con el agua y no se amasa, se imprime en 3D

Esta pasta se pliega sola al contactar con el agua y no se amasa, se imprime en 3D
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Los proyectos del MIT son tan avanzados como curiosos y de vez en cuando nos sorprenden alguno que deja a un lado la robótica y la inteligencia artificial para centrarse en la gastronomía. No es que cocina y ciencia no tengan relación (todo lo contrario), pero esta vez un grupo de investigadores se ha puesto el gorro de chef para crear una pasta que adopta su forma predeterminada cuando se moja, pasando de lámina a cannoli o a la forma que corresponda.

La idea surgió en el Tangible Media Group de la institución, en concreto de la mano de los estudiantes Lining Yao, Wen Wang, Chin-Yi Cheng, Teng Zhang y el profesor Hiroshi Ishii que presentaron su trabajo en la "Conferencia sobre factores humanos y sistemas de computación" de este año de la Association for Computing Machinery. Se trata de una pasta laminada que, una vez en contacto eon el agua, cambie su estructura para quedar en una determinada forma y que incluso se pueda crear a la carta.

De la placa de Petri al plato

¿Cómo llegan unos estudiantes del MIT a esta idea? Según explicaba Wang, viendo cómo se distribuye la pasta estándar se pusieron a hacer cálculos sencillos y determinaron que alrededor del 67% del volumen de un paquete de macarrones es aire. Entonces dieron con la idea de que una pasta no plegada podría ser una manera de ahorrar espacio, y por tanto costes, al transportar más en menos espacio.

De hecho lo presentan como una manera de reducir costes de transporte más allá de algo potencialmente creativo a nivel culinario. Porque lo que nos muestran es que pueden crearse estructuras muy variadas, bien al estilo de la pasta rellena (tortellini, ravioli, etc.) como la especie de cannoli que envuelve caviar, o unos spaghetti que se dividen en fideos una vez el agua hierve.

Eso sí, en realidad no se trata (al menos aún) de la pasta de trigo o arroz que cocinamos en la actualidad. Se compone de dos finas capas de gelatina de distinta densidad; la más superficial es más densa y absorbe más agua que la del interior, y esto es el fundamento de que al empaparse se doble, curvándose entorno a este interior.

La clave para lograr una determinada forma son las tiras de celulosa que se imprimen en 3D sobre la gelatina

La clave para lograr una determinada forma son las tiras de celulosa que se imprimen en 3D sobre la gelatina, las cuales como barrera de absorción. Así, según el patrón de tiras de celulosa se controla la cantidad de agua que absorbe la gelatina y sobre todo la zona, predeterminando la forma que adoptará al mojarse.

Pasta 02

Lo que vemos hacia el minuto 1:10 del vídeo es la interfaz de diseño online que permite personalizar la configuración de la pasta auto-plegable, muy al estilo de cuando personalizamos cualquier compra online. Esta interfaz nació a partir de los modelos computacionales que crearon y de la base de datos con todos los patrones de celulosa posibles y las dimensiones de las estructuras de pasta.

Pero entonces, ¿esto se come?

La verdad es que tras conocer los detalles del producto no suena tan apetecible como pintaba, pero esta pasta es comestible, sí. Ya hemos visto en el vídeo algunos de los platos (como la ensalada de pasta de fitoplancton o el confit de yema de huevo con hélices) y, según afirma Yao (jefe del proyecto), la pasta tiene "una excelente textura" y "sabe realmente bien". Además, han contando con el asesoramiento de un chef de un restaurante de alta cocina de Boston, Matthew Delisle de L'Espalier.

Pasta 03 El confit de yema con los fideos, que eran planos, en hélice (tras hidratarse).

Por el momento se trata de una tesis muy original para el doctorado de estos investigadores. A corto plazo no lo veremos en la estantería del supermercado, donde nos encontraremos la pasta ya plegada y sin sorpresas cuando la hirvamos (más allá del aumento de volumen por la hidratación), pero no estaría nada mal poder comprar nuestro propio diseño de pasta si además hay algo de ahorro en la distribución (y menos ratio de aire por paquete).

Imágenes | Michael Indresano
Vía | Popular Science
En Xataka | La hipótesis del "food-bridging" o por qué tiene sentido una receta con fresas, ajo y ternera

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