Publicidad

Contraataquemos a los "marcianos" con su propia medicina: un "platillo" volante de la NASA

Contraataquemos a los "marcianos" con su propia medicina: un "platillo" volante de la NASA
10 comentarios

Publicidad

Publicidad

Si en el futuro el hombre llega a Marte (el tema del alojamiento está todavía pendiente), puede que lo haga a bordo de un platillo volante.

Resultará cuanto menos curioso que, después de tantas visitas extraterrestres, lagartos incluidos, seamos nosotros los que conquistemos planetas con este tipo de vehículos espaciales. La apuesta de Elon Musk, con su SpaceX, va más en la línea clásica del cohete.

El sistema LDSD (Low Density Supersonic Decelerator) es un proyecto de la NASA con forma de platillo y destinado a que, en el futuro, pueda ser capaz de transportar tanto carga como pasajeros en una visita a Marte, allá para 2020.

Ya ha sido probado ... casi con éxito

La gran prueba de fuego del LDSD se ha realizado este pasado fin de semana, siguiendo el esquema previsto por la propia NASA:

Esquema de la prueba del platillo volador
Esquema de la prueba. Están en todo estos de la NASA

La nave, con forma de platillo, se lanzó desde Hawai y surcó por unos instantes el cielo a unos 36.000 metros de altura. Pero la primera de las tres pruebas previstas en el desarrollo de esta nave, incluía también comprobar cómo de fiables serían los sistemas para el descenso a tierra.

pia18019-img_6068.jpg
Los ingenieros responsables del platillo con cara de "sí, finalmente decidimos que el platillo era la mejor idea"

Para esa tarea disponían de dos ideas: una especie de flotador con forma de rosquilla, lógico, que amortiguaría el golpe al tocar terreno firme, y otro, un espectacular paracaídas de 30 metros de diámetro.

Al agua patos

La labor de éste último elemento es doble. En primer lugar es el responsable principal de reducir la velocidad del platillo desde 2.5 veces la del sonido hasta una subsónica antes de comenzar el descenso. En esa otra fase, el paracaídas se acaba llenando de aire para realizar una caída controlada.

En la primera prueba, el paracaídas no acabó de llenarse suficientemente de aire y el reposo sobre el agua no fue exactamente lo suave que se había pensado. Las piezas de todas las partes implicadas ya se están recuperando y la NASA dice que cogen mucho aprendizaje de esta primera prueba de campo.

Más información | NASA.

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir