La ola de despidos masivos entre las grandes tecnológicas revela un problema de fondo: habían "sobrecontratado"

La ola de despidos masivos entre las grandes tecnológicas revela un problema de fondo: habían "sobrecontratado"
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El anuncio hecho por Meta, matriz de Facebook, de despedir a 11.000 trabajadores, un 13% de su plantilla, constata que las compañías tecnológicas no están pasando por su mejor momento. En un post publicado en la página web de la compañía, Mark Zuckerberg reconoció haberse equivocado en sus predicciones económicas durante la pandemia.

Además, asumió toda la responsabilidad de esta decisión y apuntó a la mala situación macroeconómica, el aumento de la competencia, las pérdidas por la reducción de los anuncios online y el cambio de tendencia del comercio electrónico (e-commerce) como las principales causas del despido masivo. Este panorama descrito por el fundador de Facebook es el mismo al que se están enfrentando otras empresas tecnológicas.

Demasiados contratos. A principios de noviembre, Stripe, compañía dedicada al desarrollo de software y a los servicios financieros, anunció un recorte de, aproximadamente, el 14% de su plantilla. El CEO de la entidad, Patrick Collison, hizo el mismo ejercicio de autocrítica que Zuckerberg en un mensaje publicado en la página web de la compañía, en el cual, además, señaló a la crisis energética, la inflación y el aumento en los tipos de interés como las causas de los despidos. Además, afirmó que la empresa había contratado demasiado personal para la situación económica real del momento.

Esta “sobrecontratación” parece haber sido llevada a cabo también por Meta y Google durante la pandemia. Es lo que sugirió Elad Gil, exvicepresidente de Twitter e inversor, quien señaló que para que la matriz de Facebook volviera a tener el mismo número de empleados que en 2019, tendría que despedir a la mitad de la plantilla. En el caso de Google, la subsidiaria de Alphabet tendría que echar al 30% de todos sus trabajadores.

Plano general. Lo cierto es que los datos muestran un escenario complicado para las compañías tecnológicas. Los beneficios de Meta, por ejemplo, cayeron un 52% en el tercer trimestre de este año, unos 4.395 millones de dólares, según sus propios cálculos, lo que provocó a su vez un desplome en bolsa cercano al 25% . Cabe destacar, eso sí, que sus beneficios alcanzaron los 27.714 millones de dólares.

Por otra parte, Amazon perdió, en los nueve primeros meses del año, 3.000 millones de dólares que provocaron una caída del 10% de su valor en bolsa. Microsoft, además, obtuvo buenos resultados a nivel de ingresos, sin embargo, también sufrió caídas en bolsa.

La amenaza fantasma. Los despidos no solo se deben a esta compleja situación, también forman parte de una estrategia para combatir una futura recesión económica, según señala Fortune. Desde Netflix a Twitter, muchas empresas tecnológicas están optando por recortar sus plantillas ante el temor de una desaceleración económica, lo que constata el presagio de Bloomberg: en una futura regresión de la economía, los trabajadores de “cuello blanco” se verán especialmente afectados. Se trata, por lo tanto, de un momento en el que la vulnerabilidad de los trabajadores puede aumentar.

No siempre van de cara. Así lo muestran los despidos encubiertos llevados a cabo por Meta y Google. El pasado mes de septiembre, The Wall Street Journal publicó un artículo en el que describía cómo Meta estaba realizando despidos de forma encubierta . El método era el siguiente: ambas compañías tienen una política mediante la cual proporcionan un tiempo determinado a sus trabajadores para que cambien de puesto dentro de la propia empresa. La búsqueda la realizan los propios trabajadores, y si no consiguen un puesto, se van a la calle.

En silencio. Esta práctica, denominada ‘quiet layoff’ (despido silencioso) por el portal The Register en contraposición al quiet quitting, ha sido aplicada también por Google, y fue denunciada en marzo de este año por el sindicato Alphabet Workers Union, ya que proporciona una gran arbitrariedad a las grandes compañías para echar a la gente cuando quieran y sin hacer mucho ruido mediático.

Malos augurios. El temor a la recesión hace temblar a las compañías tecnológicas, las cuales, ante la reducción de sus beneficios millonarios, reaccionan con despidos, reestructuración de departamentos, congelación de contrataciones y reducción de presupuestos. Además, la flexibilidad en términos de horario y de presencialidad otorgada por el teletrabajo parece estar amenazada: Elon Musk ya ha avisado a los empleados con régimen de trabajo a distancia de que volverán a trabajar en la oficina al menos 40 horas semanales. Se avecinan, por lo tanto, malos tiempos para los trabajadores.

Imagen: Google

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