El ser humano sólo ha logrado doblegar la voluntad de los gatos con atún enlatado. La ciencia ya sabe por qué

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No está del todo claro por qué a los gatos domésticos les gusta el pescado. Hace 10.000 años, cuando evolucionaron en Oriente Medio, no tenían demasiadas opciones de acceder a ese plato. Los mininos tienen una especial predilección por el atún, de hecho, y ahora unos investigadores parecen haber averiguado la razón.

Umami. En un estudio reciente publicado en la revista Chemical Senses, un grupo de investigación ha revelado que las papilas gustativas de los gatos contienen los receptores necesarios para detectar el umami. ¿Qué es el umami? Uno de los sabores básicos ("sabroso") junto al dulce, ácido, amargo y salado.

Ni caso al azúcar. Los gatos tienen un paladar peculiar y no pueden saborear lo dulce: no tienen la proteina clave que percibe ese sabor. Sin embargo, los responsables del estudio indicaban que perciben sabores, y empezaron a trabajar en cómo los percibían.

Biopsia clave. El equipo realizó una biopsia a la lengua de un gato macho de seis años que había sido sacrificado por razones no relacionadas con el estudio. Allí descubrieron que los genes Tas1r1 y Tas1r3 —proteínas que se unen en las papilas gustativas y que forman los receptores que por ejemplo captanel umami— aparecieron en esas secuencias y las compararon con la de los seres humanos.

Diferencias. La comparación les llevó a exponer esas células detectadas a una serie de aminoácidos y nucleótidos y comprobaron los resultados. En las personas, los aminoácidos se unen primero y los nucleótidos amplifican la  respuesta. Pero en los gatos, los nucleótidos activaron el receptor y los  aminoácidos lo potenciaron aún más, justo al contrario de lo que ocurre en las personas.

A beber "agua". A continuación los investigadores pusieron a 25 gatos a probar dos boles de agua, cada uno de los cuales tenía distintas combinaciones de aminoácidos y nucleótidos. Pronto se demostró que los gatos demostraban una fuerte preferencia por los bloles en las que había moléculas frecuentemente presentes en comidas ricas en umami. Es decir: ese sabor era el preferido por los gatos, y era algo así como lo que para los humanos es el sabor dulce.

¿Y el atún? Lo curioso es que más allá del umami, los felinos mostraron una particular preferencia por voles que histidina y monofosfato de inosina -compuestos que se encuentran en niveles especialmente altos en el atún-. "Fue una de las combinaciones preferidas", afirmó Scott McGrane, uno de los responsables del estudio.

Comida para gatos. Este estudio ha permitido ahondar un poco más en la alimentación de los gatos, y una de las aplicaciones está en el desarrollo de futuras comidas más ricas para los mininos. Incluso se podrían usar estos resultados para diseñar formas de que los gatos ingieran medicinas fácilmente mezclándolas con este tipo de compuestos.

Imagen | Abeer Zaki

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