La ola de calor de mayo va a convertir nuestras casas en un horno: qué remedios tiene la ciencia para mantenerla fresca

La ola de calor de mayo va a convertir nuestras casas en un horno: qué remedios tiene la ciencia para mantenerla fresca
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Sed intensa, dolor de cabeza, vértigo y mareos, irritabilidad, cansancio, hipotensión, fiebre, sudoración e incluso hiperventilación. Las altas temperaturas no es algo que tomarse a la ligera y ahora tenemos una ola de calor a las puertas. Por eso, el objetivo número uno (además de mantenernos alejados de los principales riesgos relacionados con el calor) es mantener las casas frescas.

¿Pero qué significa mantener las casas frescas? No os voy a engañar, hay muchas cosas a tener en cuenta, pero por ir a lo más básico: nuestro reto será mantener la temperatura en torno a los 18,3ºC que, según dicen numerosos estudios, es la temperatura ideal para dormir. En la mayor parte del país no será posible y, a medida que se adentre el verano, las habitaciones se calentarán. la línea roja de los 24 grados es la gran prioridad doméstica en nuestra lucha con el calor, tengamos aire acondicionado o no.

Utilizar la amplitud térmica a nuestro favor

Sobre todo, en estos meses de primavera, la amplitud térmica diaria (es decir, la diferencia entre la temperatura de la noche y la del día) puede llegar a ser de hasta 20 grados. Eso es un elemento clave que hay que utilizar a nuestro favor.

Esto se traduce en dos ideas fundamentales para capturar dentro de la casa aire fresco y renovado: dejar que el aire nocturno entre en las habitaciones y ventilar a prímerísima hora de la mañana. En el primer caso, el principal reto (además de que en algunas zonas del país aún se puede llegar a temperaturas cercanas a cero) es que hay que controlar la entrada de mosquitos. En el segundo, mantener las ventanas abiertas el tiempo suficiente para ventilar, pero no más.

Bajar persianas y estores (térmicos)

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Raisha Nastiti

La consecuencia clara de la práctica anterior es que, de una forma u otra, tenemos que impedir que el calor entre en la casa el resto del día. Para ello, en España contamos con una tecnología revolucionaria: las persianas. Tanto persianas como estores térmicos son herramientas muy interesantes para mantener el confort térmico. En invierno, evitando la entrada del frío procedente del exterior y, en verano, minimizando la incidencia térmica de los rayos solares.

Un factor que no se suele tener en cuenta durante el verano es el aislamiento de las ventanas. Esto es algo sobre lo que hablamos, sobre todo, en invierno, pero que en veranos cada vez más duros, puede ser determinante. A esto hay que sumar que si, la casa está muy expuesta al sol, no es mala opción instalar toldos (o sustituir las cortinas por modelos más aislantes de colores claros).

Utilizar los electrodomésticos con cabeza

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Louis Hansel

En última instancia, la clave es adaptar nuestras prácticas cotidianas al calor. En este sentido, es recomendable cambiar nuestra dieta para minimizar el uso del horno (sobre todo, durante el día). Pero no solo eso. Los extractores son un buen ejemplo. No solo sirven para eliminar el vapor, el humo y los malos olores de la cocina, también pueden ayudarnos a eliminar calor de la cocina. Por ello es muy importante utilizarlos cuando cocinamos: al final, la cocina es uno de los "puntos calientes" del hogar y cuanto menos calor introduzcamos, mejor.

Por otro lado, es recomendable no usar demasiadas luces (pese a tener las persianas bajadas) y revisar todos los equipos para asegurarnos que el 'stand-by' no acabe produciendo cierto calor residual. Además, es crucial jugar con las corrientes de aire a nuestro favor.

Algunas recomendaciones extra

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No todo tiene que ver con la casa. Hay también algunas pautas que nos ayudarán a mantenernos térmicamente confortables. Cosas como usar la ropa adecuada (demasiada ropa puede dificultad la sudoración y hay que recordar que el sudor, como la lengua en los perros, es nuestro principal sistema biológico de refrigeración), no beber alcohol (que puede afectar la capacidad del organismo de regular la temperatura) o estar bien hidratados (el agua puede ser un gran aliado según como la utilicemos).

Imagen | Delaney Van

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