Aparcar en días de alta contaminación ya es más caro en Madrid: las ZBE y otras medidas clave en 2022

Aparcar en días de alta contaminación ya es más caro en Madrid: las ZBE y otras medidas clave en 2022
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El Gobierno aspira a que 2022 sea el año en el que un buen número de ciudades españolas cambie sustancialmente su relación con los vehículos de combustión. Al menos, las 149 urbes con más de 50.000 habitantes que tendrán que implantar zonas de bajas emisiones (ZBE) antes de que termine el año. Pero la decisión final queda en manos de los ayuntamientos.

Aunque la orden llega desde el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, en la práctica se ha dado plena libertad a los consistorios municipales para que apliquen las normas que mejor consideren para sus vecinos, siempre que consigan reducir el volumen de emisiones contaminantes actuales, tal y como se reseña en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

El año del cambio queda en manos de los ayuntamientos

Para mejorar las condiciones ambientales de las ciudades, el ministerio publicó un primer borrador denominado "Directrices para la creación de zonas de bajas emisiones (ZBE)". En él se señalaba que los ayuntamientos serán los que tengan que decidir sus propias áreas y estructuras, pero no detallaba a quiénes afectarán las restricciones ni cuáles serán estas.

Hasta ahora, las dos grandes ciudades españolas han sido las encargadas de dar los primeros pasos en la implantación de ZBE en sus calles. Madrid Central dio paso a Madrid 360 y por su espacio no pueden circular los vehículos sin etiqueta y existen algunas complicaciones para quienes cuentan con etiqueta B o C en sus parabrisas. Barcelona, por su parte, no permite la circulación de coches sin etiqueta entre las 7:00 y las 20:00 horas de sus días laborables.

Pero aunque Madrid y Barcelona son las ciudades que más focos acaparan, la DGT asegura que el 77% de las ciudades que tienen que aplicar una ZBE ya cuentan con restricciones a la movilidad en el centro de sus ciudades. Eso sí, también aseguran que apenas siete urbes de las 149 ciudades con más de 50.000 habitantes utilizan este esquema. Además, no hay que olvidar que los consistorios con más de 20.000 habitantes cuyos valores ambientales sean deficientes también tendrán que implantar espacios restringidos a la circulación.

Más allá de las ZBE

Sin duda, las restricciones a la circulación son las más llamativas. En Madrid, además de prohibir el paso a los vehículos sin etiqueta en la almendra central, desde 2022 estos vehículos tampoco pueden circular en el interior de la M-30, a menos que estuvieran empadronados en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica del Ayuntamiento de Madrid antes del 1 de enero de 2022. El proyecto prevé expulsar paulatinamente a los vehículos más contaminantes de la ciudad y en 2025 ya no podrán circular por ninguna vía del municipio, sean o no sean residentes.

No son estas las únicas medidas que está contemplando el Consistorio madrileño. Desde esta semana aparcar en las zonas SER (de estacionamiento regulado) será más caro los días de alta contaminación. El precio subirá un 60 o un 100% cuando se superen los 60 microgramos de dióxido de nitrógeno (NO2) por metro cúbico (tramo I) o los 70 microgramos por metro cúbico (tramo II), respectivamente. Es decir, estacionar en las zonas verde o azul de Madrid podrá llegar a costar el doble en los días que se registren mayores sustancias contaminantes en la atmósfera.

Pero sin afectar al bolsillo de los ciudadanos, también se están aplicando en nuestro país otras políticas medioambientales. En Madrid, los domingos se cierra el Paseo del Prado para peatonalizarlo y en otros cinco distritos madrileños se hace lo propio en los días festivos. Algunos, incluso, extienden los cortes durante todo el fin de semana. Murcia lleva a cabo la misma medida en su Gran Vía y Ciudad Real trabaja en un proyecto para ampliar su número de calles peatonalizadas.

Otras ciudades, como Rivas-Vaciamadrid también están centrando sus esfuerzos en los más pequeños. Esta ciudad situada a unos pocos kilómetros de la capital cierra todas las calles de acceso a los colegios a la entrada y salida de los más pequeños. La medida llega tras el movimiento #RevueltaEscolar que con manifestaciones de padres y niños llevan tiempo reclamando caminos más seguros y libres de humos para los más pequeños. También han conseguido que en Barcelona hayan tomado medidas para pacificar el tráfico junto a los centros escolares y en Valencia se hayan instalado bancos y juegos para los más pequeños en las calles aledañas.

Sin olvidar que el transporte público y las energías que lo mueven están centrando gran parte de los esfuerzos de las ciudades. Una vez más, Madrid y Barcelona son las que mayores renovaciones en la flota han realizado (también cuentan con mayores recursos) pero Bilbao trabaja para electrificar toda su flota de taxis y Badajoz es uno de los ejemplos de transporte público más limpios de España.

Foto | Julio GM

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