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Alquilar taladros, videoconsolas y hasta el árbol de Navidad: Joymode, la startup que ofrece objetos cotidianos vía suscripción mensual
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Alquilar taladros, videoconsolas y hasta el árbol de Navidad: Joymode, la startup que ofrece objetos cotidianos vía suscripción mensual

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Hace unos años, cuando trabajaba como fotógrafo, un chico se me acercó y me preguntó por la cámara que estaba usando. Empezamos a hablar de fotografía, me contó que siempre le había gustado y acabó confesándome que se había gastado casi 800 euros en una réflex sin tener ni idea de cómo usarla. Un capricho que le costó más de la mitad de su sueldo mensual, que había usado en contadas ocasiones y que en ese momento cogía polvo en un armario. Antes de despedirse intentó vendérmela por mucho menos de lo que le había costado, sin éxito.

Si por aquel entonces hubiese existido Joymode, y la startup californiana hubiese operado en España, mi interlocutor podría haberse ahorrado más de 700 euros. Porque esta compañía con sede en Los Ángeles tiene en alquiler un paquete de iniciación a la fotografía en el que incluye una Canon EOS Rebel T6, objetivo 18-55mm, bolsa de transporte y cargadores sin coste para sus miembros o por 65 dólares semanales para quien no sea suscriptor de sus servicios.

Joymode es una empresa que alquila todo tipo de objetos cotidianos por periodos cortos de tiempo, de entre una y cuatro semanas, bajo la idea de las personas malgastan mucho dinero en comprar bienes a los que les dan poco uso y que eso les impide disfrutar de más experiencias gratificantes por falta de presupuesto.

“Joymode está pensada para cualquier cosa que se use menos de una vez a la semana, productos que deseas pero que no necesitas permanentemente. Así contribuimos también a disminuir el impacto en el medioambiente sin perder ninguna experiencia”, explican en su web.

Según afirman desde la compañía, su catálogo está compuesto por más de 5.000 objetos y en él se pueden encontrar desde videoconsolas hasta equipos de acampada, pasando por maletas, utensilios de cocina, herramientas de bricolaje y hasta árboles de Navidad con todos los adornos.

Esa oferta está dirigida especialmente a las nuevas generaciones, en particular a los centenials -los nacidos entre 1995 y 2005, aproximadamente-, pues desde la empresa californiana creen que estos jóvenes no están tan interesados en poseer objetos como sus padres, sino que dan más valor a disfrutar de experiencias vitales, por lo que van a preferir alquilar a comprar.

Una premisa que coincide con las tendencias de consumo que según Enrique Porta, experto en consumo de KPMG en España, ya se observan entre los jóvenes españoles: “Millennials y centenials son las dos primeras generaciones nativas digitales que, por factores sociodemográficos, económicos y tecnológicos, están modificando su manera de consumir por su incapacidad de ahorrar por la coyuntura económica que vivimos, porque están muy concienciados con el medioambiente y porque para ellos es más importante disfrutar y compartirlo en redes sociales que poseer”.

Untitled 1 Aspecto de la página de inicio de Joymode.

¿Cómo funciona Joymode?

Para unirse a Joymode el interesado debe pagar una suscripción trimestral de 150 dólares. Con ella se convierte en miembro Joypass, con acceso sin costes adicionales a multitud de objetos que se alquilan agrupados en paquetes. La startup californiana también da la posibilidad de arrendar sus packs a personas no suscritas a su plan, a los que denominan invitados, a cambio de un desembolso puntual.

Estos paquetes son temáticos e incluyen todo lo que Joymode considera necesario para la actividad que fueron concebidos. Así, el pack de acampada básico está compuesto por una tienda de campaña para cuatro personas, dos sillas portátiles, una nevera y linternas, mientras que el de ‘Super Mario Party’ contiene una Nintendo Switch, un Joy-Con y dos videojuegos del famoso fontanero digital. Además, el usuario puede añadir complementos extras pagando una pequeña cantidad adicional.

Enrique Porta

Por otra parte, Joymode también tiene paquetes Premium, con productos más selectos y algunos de lujo, que no son gratuitos para sus miembros Joypass pero sí más económicos, como el de kayak portátil -contiene un kayak plegable, palas, chaleco salvavidas y un saco impermeable- con un coste de 50 dólares por 7 días para suscriptores y de 125 dólares para invitados.

El pack de adornos navideños, que contiene árbol, bolas y luces, también está incluido en la categoría Premium y tiene un coste de 50 dólares para miembros y de 125 para usuarios invitados por un periodo de seis semanas.

La reserva de estos paquetes se puede hacer tanto en su página web como a través de su aplicación móvil, con hasta tres meses de antelación para miembros de Joymode. Los usuarios de pago trimestral pueden disfrutar de esos bienes generalmente hasta cuatro semanas, mientras que los invitados tan sólo siete días. Este periodo de arriendo puede variar puntualmente en objetos vinculados a determinadas fiestas, como el árbol de navidad.

¿Merece la pena alquilar en vez de comprar?

Joe Fernandez, CEO y cofundador de Joymode, asegura en la página web de la empresa que sus usuarios gastan de media unos 300 dólares al mes en alquilar productos que, de comprarlos, costarían unos 3.000 dólares.

A modo de ejemplo, el valor aproximado de compra del paquete de acampada básico ronda los 250 dólares, y los miembros de Joymode lo pueden alquilar de forma gratuita gracias a su abono trimestral mientras que los invitados pueden hacer lo propio por 65 dólares a la semana. Algo parecido pasa con el ‘Super Mario Party’, valorado en 540 dólares, gratuito para usuarios Joypass y disponible por 50 dólares para invitados.

Si se siguen comparando paquetes y productos con los precios de venta de esos objetos en algunos de los grandes comercios electrónicos, como Amazon o Ebay, el ahorro en la mayoría de ellos suele ser de importante, de entre el 70 y el 90% para periodos semanales.

¿Sirve este modelo de negocio en España?

Joymode es una empresa californiana que, de momento, sólo opera en Los Ángeles, en Estados Unidos, un país con unas dinámicas económicas y sociales diferentes a las imperantes en España.

“Es verdad que a este lado del Atlántico la forma de consumir es diferente, pero creo que poco a poco esa forma de consumir va calando en todos los países, porque es algo generacional. Esta fórmula, además, da mucha flexibilidad y permite a las personas modificar más fácilmente la forma en que consumen para que se adapte justo a lo que necesitas en cada momento”, señala Porta.

Lo cierto es que en España ya hubo una experiencia parecida a la de Joymode, la de la startup valenciana Relendo. Esta plataforma hacía de intermediaria entre propietarios de objetos cotidianos infrautilizados y personas que necesitasen esos bienes de forma puntual. Cerró en 2018 tras cuatro años de actividad.

La diferencia entre Joymode y Relendo es que la compañía norteamericana es la propietaria de todos los bienes que pone a disposición de los usuarios de la web y, según aseguran, hacen un control de calidad tras cada uso, así como una limpieza. Sin embargo, el fracaso de la startup valenciana puede indicar que el mercado español no está aún preparado para este tipo de iniciativas.

Otros alquileres

Además de Joymode existen otras compañías que también se dedican a alquilar diversos objetos para el hogar que hasta ahora se solían comprar. Sin embargo, la gran particularidad de la startup californiana es que se especializa en el arriendo de todo tipo de bienes cotidianos por periodos de tiempo muy cortos, muchos de ellos relacionados con el ocio, mientras que el resto de empresas se centran sobre todo en muebles, decoración y ropa.

De entre esas empresas de arriendo de muebles destacan las americanas Fernish y Casaone o la británica Hart, que guardan similitudes con Joymode pero también notables diferencias. Así, por ejemplo, estas compañías tienen periodos mínimos de alquiler, una tarifa mínima y cuotas por montaje. Además, no funcionan a través de suscripción, sino por una cifra de alquiler calculada en función de los objetos arrendados.

De esta forma, en Fernish se puede alquilar un sofá de tres plazas valorado en 600 dólares por 26 dólares al mes. También se puede optar por paquetes de habitaciones completas, como el de dormitorio compuesto por somier y colchón doble, mesita de noche, lámpara y aparador, valorado en conjunto en 3.000 dólares y con un precio de arriendo de 129 dólares al mes.

Parecida a Fernish es Casaone, aunque la primera se centra más en muebles de diseño, y por lo tanto más caros, y la segunda en mobiliario más económico. Así, mientras el conjunto de dormitorio más económico de Fernish es el de 129 dólares mensuales, en Casaone se puede obtener uno por 54 dólares al mes, o un paquete de salón con sofá, sillón y mesa baja por 79 dólares al mes.

Ambas compañías estadounidenses explican en sus webs que fueron creadas con la intención de facilitar la movilidad de los trabajadores en Estados Unidos, un país donde lo alquileres suelen ser cortos, las viviendas se arriendan sin amueblar y las distancias entre ciudades pueden ser enormes.

La británica Harth, por su parte, se centra en un público más selecto. Muchos de los productos de su catálogo son objetos de decoración de lujo que no bajan de las 200 libras mensuales, aunque también se pueden encontrar muebles a precios económicos que oscilan entre las 10 y las 50 libras mensuales.

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