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¿Hasta dónde llega hoy en día cada plataforma de relojes inteligentes?

¿Hasta dónde llega hoy en día cada plataforma de relojes inteligentes?
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Hoy es el día en el que hemos conocido más detalles del Apple Watch, el reloj inteligente de Apple del cual ya habíamos avanzado lo que conocíamos hasta hace unas horas. Qué mejor momento, por lo tanto, para hacer un repaso de todo lo que nos ofrece cada una de las principales plataformas en este segmento.

En estos meses parece evidente que las cuatro plataformas que tratarán de competir por este mercado serán Android Wear, Tizen, Pebble, y el sistema operativo de los Apple Watch que por lo que parece se denominará WatchOS. Atrás quedan -parece- algunas otras propuestas como la de Sony que veremos si siguen manteniendo en el futuro, pero entre las ya citadas, ¿cuál ofrece más y mejores opciones?

Relojes camaleónicos en su interfaz

Una de las capacidades que más buscan los usuarios en este tipo de dispositivos es su capacidad de personalización, y aquí estas plataformas está claro que han tratado de ofrecer todo tipo de opciones. Desde que los Pebble aparecieran en el mercado se han hecho famosas las "watch faces", las plantillas que permiten mostrar la hora con distintos aspectos.

Watch Faces 2

Aquí cada plataforma ofrece distintas opciones de personalización -veremos cómo se porta el reloj de Apple en este sentido- pero parece que Android Wear es especialmente prolífica y que los desarrolladores -con guías muy completas al respecto- son capaces de sacar buen provecho de esas pantallas y de esas resoluciones.

Eso permite mostrar la hora en virtualmente cualquier formato imaginable y jugar con ese apartado de forma que ese primer apartado de la interfaz nos diferencie de otro poseedor de este tipo de dispositivo. Hay diseños para todos los gustos, desde los que imitan a los relojes tradicionales -sean digitales o analógicos/mecánicos- a los que innovan o representan casi un reto a nivel de leer la hora.

En este apartado también será clave el funcionamiento de esas pantallas a la hora de mostrar la hora. La mayoría cuentan con sistemas que permiten activar la pantalla solo cuando realmente queramos interactuar con el reloj (o simplemente, consultar la hora), mientras que en casos como el de Pebble, con una tecnología de pantalla algo distinta, la hora aparece de forma permanente gracias al reducido consumo.

Las notificaciones son la clave... por ahora

Si hay una función protagonista en estos relojes inteligentes hoy en día esa es la del acceso a las notificaciones. Los avisos y alertas que aparecen en las pantallas de nuestros relojes inteligentes les sitúan como acompañantes perfectos de un teléfono móvil que ya no tendremos que sacar tanto del bolsillo si no queremos.

Notificaciones 1

Aquí todas las plataformas hacen una apuesta que aún está en plena evolución pero que permite que las aplicaciones móviles para el smartphone "se hablen" con el smartwatch y muestren ciertos contenidos directamente en la pequeña pantalla. En Android Wear podremos verlas, descartarlas e incluso en algunos casos interactuar con algunas de ellas.

El Apple Watch parece especialmente ambicioso en este apartado y además de notificaciones con las que podremos interactuar parece que se ha potenciado especialmente el apartado de comunicarnos con nuestros contactos sin necesidad de usar el teléfono directamente. Como ya vimos en la presentación inicial del reloj, podremos enviarles garabatos de luz, emoticonos animados e incluso nuestras pulsaciones para que las reciban también en sus respectivos relojes.

Los asistentes de voz llegan a nuestras muñecas

Mientras que en Tizen y en Pebble este apartado de momento no está tan presente, tanto Google como Apple han aprovechado la potencia de sus asistentes de voz para ofrecer las prestaciones de Google Now y Siri (respectivamente) en sus dispositivos.

Lg Watch R 1

La interfaz de Google Now se ha adaptado de forma notable a los relojes inteligentes basados en Android Wear que hemos visto hasta ahora, y esa inteligencia que cada vez se nota más en este singular asistente parece ser una de las características más prometedoras de los smartwatches basados en esa plataforma.

En el caso del Apple Watch, Siri también está presente y gracias a esa inclusión podremos por ejemplo contestar a mensajes de texto directamente desde el reloj con algunas respuestas predefinidas. Este es sin duda uno de los apartados que probablemente más acaben definiendo la potencia de unos dispositivos con los que el paradigma táctil que sí funciona en smartphones y tablets no es tan adecuado.

La voz será fundamental como vía para aprovechar esas prestaciones, y aquí hay que destacar que tanto Tizen (con S Voice) y Pebble Time ofrecen prestaciones con las que dictar o ejecutar pequeños comandos. El reconocimiento de esas opciones es a priori más potente en las plataformas de Google y Apple, pero es evidente que todas las plataformas apuestan cada vez más por ese tipo de interacción.

Control en smartwatches: La pantalla táctil no es el único recurso

Al contrario de lo que ocurre con los smartphones, en el segmento de los relojes inteligentes las pantallas táctiles no son el único método que tenemos de interactuar con estos dispositivos. El caso más extremo es Pebble, que no ofrece el soporte táctil en sus dispositivos -ni en los originales, ni en los nuevos Pebble Time- y que basa su funcionamiento en los botones físicos del lateral.

Pebble Time 1

En Android Wear la concepción es más similar a la que tienen los smartphones Android: la pantalla táctil sigue siendo la protagonista de excepción, mientras que el botón físico (si lo hay) permite normalmente actuar como botón de inicio. La voz, como veníamos comentando, se ha convertido en un complemento importante para varias de las funciones de esa interacción. En esa interfaz táctil (por ahora) no hay gestos como los que permiten hacer zoom en un smartphone, y tampoco soporte multitáctil.

En el Apple Watch se ofrece también soporte para la interfaz táctil, pero aquí Apple va un poco más allá con su tecnología Force Touch que permite que el control táctil también permita disponer de algo así como un botón derecho del ratón, y sobre todo con la corona que permite navegar entre las distintas opciones en diversos apartados.

En Tizen el paradigma es bastante similar al de Android, aunque como vimos en el Gear S, lo de tener un teclado en pantalla resulta curioso. De hecho el teclado Fleksy parece ser del gusto de quienes lo han probado en esa pantalla tan pequeña, pero por lo demás nos encontramos con una interfaz muy similar en diversos apartados y en el que la voz también tiene su papel.

Sin embargo, el más original de nuestros protagonistas es probablemente el Pebble Time, con ese concepto que combina los tres botones físicos con escritorios correspondientes al pasado, presente y futuro de nuestra agenda y nuestra actividad con este dispositivo. Aun cuando la interfaz y esa pantalla limitan las opciones -yo no soy muy fan de esos acabados casi de juguete- lo cierto es que el éxito de este proyecto ha sido arrollador en Kickstarter.

Peligro para las pulseras cuantificadoras

Empresas como Fitbit o Jawbone deberían tener muy en cuenta el futuro que les espera si como todo parece los fabricantes de relojes inteligentes ofrecen soluciones que también sirven para la cuantificación personal. Y todos, desde luego, lo han tenido en cuenta.

Apple Watch Fitness

Es el caso de Android Wear, Tizen, Apple Watch o Pebble, con distintas opciones que hacen de esas prestaciones a la hora de realizar ese seguimiento más o menos preciso y completo, pero siempre interesante para los usuarios. Algunos relojes incluso comienzan a integrar receptores GPS -es el caso del Sony Smartwatch 3- mientras que otros prefieren aportar datos como el ritmo cardiaco.

Aquí uno de los grandes esfuerzos proviene sin duda de Apple, que desde hace tiempo viene invirtiendo en el campo de la salud. Esta ambición va más allá de la cuantificación, y en Apple agregan a esa monitorización de la actividad física ciertos elementos que tratan de animarnos a movernos más, pero sobre todo ofrecen una promesa: la de que junto a sus iPhone o sus iPad y al desarrollo de ResearchKit estos relojes podrían convertirse algún día -probablemente no en esta iteración- en dispositivos más completos en este sentido. Por ahora, no obstante, esa cuantificación personal es vistosa, pero básicamente equivalente a la de sus competidores.

Un mundo de aplicaciones

Otro de los apartados que definen el futuro de estos dispositivos es el del catálogo de aplicaciones disponibles. Por el momento el que parece más completo en este sentido es el Apple Watch, que gracias al lanzamiento del WatchKit para desarrolladores saldrá al mercado con una oferta bastante decente.

Apple Watch Apps

Android Wear, aun llevando más tiempo en el mercado, parece tener por el momento unas opciones algo más reducidas, pero lo que es evidente es que muchos desarrolladores de terceras partes están trasladando herramientas que ya existían en Android a Android Wear, y otros se limitan a algo lógico: hacer que sus actuales herramientas funcionen bien a la hora de ofrecer notificacioneso posibilidades extra en los relojes.

Tizen también ha despegado con una oferta decente -muchas de las aplicaciones parecen usar HTML5 y no hay apenas oferta "nativa"-, pero aquí Samsung tiene la desventaja de estar sola ante el peligro: ningún otro fabricante sacará dispositivos basados en un sistema que lo tiene difícil por esta circunstancia.

Más sorprendente es la apuesta de una Pebble que sí, dispone de un buen catálogo de aplicaciones pero que ante la avalancha de los competidores ha querido restarle importancia al concepto tradicional de aplicación. En lugar de eso en sus nuevos Pebble Time esos escritorios virtuales aglutinan información del pasado, presente y futuro recopilándola de nuestro dispositivo móvil para presentarla de una forma atractiva y (teóricamente) útil. Veremos si esa apuesta resulta ser tan versátil en la práctica como sus creadores quieren hacernos ver en los vídeos y sitios web promocionales.

El smartwatch como dispositivo autónomo

En los últimos meses hemos visto cómo algunos fabricantes han tratado de dar un paso adelantándose a su generación: convertir a estos relojes inteligentes en dispositivos autónomos. El mejor ejemplo lo tenemos en el sorprendente Samsung Gear S basado en Tizen, mientras que en la familia Android Wear Sony trató de aportar una característica diferencial con el GPS que lo hacía especialmente adecuado para deportistas.

Sony Smartwatch 3 Gps

En el resto de los casos, eso sí, estos relojes siguen siendo segundas pantallas de nuestro smartphone. Sin más. Ofrecen comodidad a los usuarios que sacan partido de sus prestaciones, ya que evitaremos sacar el móvil en muchas ocasiones y podremos aprovechar también la conveniencia de las notificaciones.

Sin embargo la dependencia del móvil también limita a estos dispositivos, algo que se suma a su otro gran problema: la autonomía de la batería, que sería aún menor (lo es en el Gear S) si además tuviéramos que aprovechar esa conectividad a redes de datos móviles con cierta frecuencia.

En Apple ni siquiera parecen plantear de momento ese futuro -que suponemos llegará tarde o temprano- pero parece lógico pensar que avances en el reconocimiento de voz, en los asistentes como Siri o Google Now y, sobre todo, en componentes eficientes -aquí Pebble gana la partida de largo- y tecnología de baterías podrá ofrecer una independencia que hoy tiene más sombras que luces. Pero no os preocupéis: estamos asistiendo al nacimiento de todo un mercado. Esto promete, y estaremos aquí para ir informandoos de las novedades.

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