El envoltorio importa: por qué guardar las cajas de productos tech se ha convertido en toda una moda

El envoltorio importa: por qué guardar las cajas de productos tech se ha convertido en toda una moda
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Hasta no hace mucho nadie prestaba especial atención a las cajas en las que llegaban nuestros productos de tecnología, pero eso ha cambiado radicalmente y ahora el 'packaging' es todo un arte. Los fabricantes presumen de sus cajas y materiales, y los usuarios hemos acabado haciendo algo sorprendente: guardarlas y hasta coleccionarlas.

La caja es parte del producto. En 2014 se lanzaba el OnePlus One, un móvil que destacaba por sí solo pero en el que la atención a los detalles se extendía a la caja en el que llegaba.

Uno de los 'unboxing' de la época mostraba el buen gusto del diseño de la caja en formato "cajón", con el móvil en primer plano y, en un compartimento inferior, con aquel característico cable de carga y con la herramienta para abrir la bandeja SIM, que a su vez tenía un diseño de lo más cuidado. Yo compré aquel producto y guardé la caja hasta que años después acabé vendiéndolo. No fue la primera caja que guardé, y no será la última.

La era de los unboxing. Lo cierto es que esa pasión por las cajas también se ha visto impulsada por los vídeos de los 'unboxing', que muestran a un usuario abriendo la caja de algún producto para mostrar ese primer contacto con algún nuevo móvil, portátil o cualquier otro dispositivo.

Hay canales de YouTube que se han hecho sorprendentemente populares solo por esto —uno de los más conocidos es Unbox Therapy, con más de 18 millones de suscriptores— y este tipo de vídeos suelen formar parte ya de nuestra cultura tech. Esos vídeos, por cierto, suelen ser una ayuda inestimable cuando por ejemplo devolvemos un producto y queremos hacerlo metiendo todo en la caja como estaba originalmente, algo que a veces es más complicado de lo que parece.

Cajas más ecológicas. El cuidado que un fabricante pone al 'packaging' es ya parte de la identidad del producto, y en los últimos años hemos visto cómo muchas empresas, sobre todo en el mundo de los móviles, destacan cómo para las cajas de sus dispositivos utilizan materiales reciclados que respetan el medioambiente. Apple es una de las que más ha impulsado esos movimientos: redujo el grosor de la caja con el iPhone 12 (al no incluir cargador o auriculares), y en el iPhone 13 también quitó el plástico protector (lo indican al final de esa nota de prensa) para evitar gastar toneladas en este pequeño elemento.

Por qué conservar la caja. Hay varias razones para hacerlo, desde luego. La primera y más popular es el hecho de que eso hace que el valor de reventa pueda subir: que ese móvil o portátil se venda de segunda mano con la caja original suele incrementar ese valor de venta.

Hay otras ventajas de guardarla. Por ejemplo, poder estar tranquilos con el periodo de garantía: si surge algún problema y hemos tirado la caja podríamos tener problemas con la devolución. Si además tenemos pensado mudarnos en un futuro, esas cajas pueden ser perfectas para trasladar todo tipo de productos tecnológicos.

De la nostalgia a la decoración. Guardar la caja se ha convertido para muchos en un acto que mezcla nostalgia y coleccionismo, pero que incluso puede acabar siendo parte de la decoración de ciertos espacios. Aquí no solo hablamos de productos tecnológicos: el coleccionismo de cajas se extiende a otros muchos productos como zapatillas, juguetes —los sets de Lego, por ejemplo, o los Funkos— o relojes y joyas.

Hay además fabricantes que han acabado haciendo cosas estupendas con la caja —ASUS creó una que se convertía en un soporte para el portátil que guardaba— y que demuestran que este tipo de elementos pueden tener vida útil más allá de su función de empaquetado de productos.

No siempre tiene sentido guardar las cajas. Para productos baratos guardar la caja no suele tener tanto sentido, y tampoco suele ser especialmente recomendable guardar las cajas de los productos más grandes como una televisión. Es cierto que es conveniente guardarla unos días por si surge cualquier problema técnico y tenemos que devolverla, pero más allá de eso, esas cajas grandes suelen ser una aparatosa molestia que ocupa mucho espacio y no aporta demasiado.

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