600 Mbps o 1 Gbps: cuánto ancho de banda se necesita para teletrabajar, jugar y disfrutar de una 'smart home' sin cortes ni sobresaltos

Cada vez "tiramos" más de Internet, y eso repercute en la experiencia de usuario si no tenemos una conexión que esté a la altura

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Una de las preguntas que se formulan con más frecuencia a la hora de contratar una línea de banda ancha es: "qué velocidad de conexión debería contratar". En la actualidad, menos de 600 Mbps no son recomendables en prácticamente ningún caso, pero el dilema “fibra 600 vs. 1 Gb” surge con frecuencia.

La vida digital ha ido calando en un amplio repertorio de actividades cotidianas. La adopción de tecnologías digitales en el "smart home" hace que sea conveniente aumentar el ancho de banda de nuestras conexiones

La vida digital ha ido calando en un amplio repertorio de actividades cotidianas: desde los dispositivos conectados hasta el ocio digital, pasando por la educación o las telecomunicaciones en forma de videollamadas, mensajes de voz, vídeo o imagen. Y esta adopción de tecnologías digitales en el "smart home" hace que sea conveniente aumentar el ancho de banda de nuestras conexiones.

Precisamente, los “megas” que definen la velocidad de una conexión de fibra se refieren al ancho de banda disponible para el usuario. Como propone la oferta de fibra de Vodafone, 600 megas significan que tenemos 600 megabits por segundo (Mbps) disponibles para streaming, videollamadas, gaming, descargas, teletrabajo, etcétera. 1000 Mbps brindan 1 Gb (“un giga”). A más “megas”, más ancho de banda.

Pongamos un ejemplo: son las 17:30h de un martes cualquiera en casa. Tu pareja está en videollamada con un cliente desde el salón. Tú teletrabajas desde el estudio, compartiendo pantalla con tu equipo. Tu hijo adolescente está en su cuarto jugando online con sus amigos mientras ven en YouTube las guías disponibles para pasar los niveles más difíciles. Y en el televisor del dormitorio, alguien ha dejado corriendo una serie en 4K mientras en el portátil de estudio se está actualizando el sistema operativo. Seis flujos de datos simultáneos, un mismo router, un mismo canal de aire.

Spoiler: no te limita la fibra, es el WiFi

Con todo, puede suceder que tengamos una conexión de banda ancha de 600 Mbps o 1 Gbps y que experimentemos velocidades de navegación lentas, conexiones inestables que van y vienen arbitrariamente en dispositivos online como bombillas o enchufes, “tirones” en las videollamadas, partidas de gaming online o las emisiones en streaming o velocidades de descarga lentas, entre otros síntomas.

La explicación la encontramos en otro componente fundamental del hogar conectado: el router

El eslabón más débil de la cadena

Vodafone Router

La tecnología WiFi es el eslabón más débil en el hogar conectado. Sus señales son sensibles a obstáculos, a la distancia, al número de dispositivos conectados o a las interferencias con otras emisiones de radiofrecuencia

La fibra óptica llega a nuestro hogar, concretamente al ONT (que puede estar integrado en el router o ser un dispositivo externo), que convierte los pulsos de luz en señales eléctricas compatibles para su procesamiento en el router, que se encarga de repartir los datos entre los diferentes dispositivos conectados en nuestro hogar.

En un router encontramos dos tipos de conectividad: cableada e inalámbrica. Es precisamente la tecnología WiFi el eslabón más débil de la cadena en los habituales escenarios de hogar conectado y puede provocar un cuello de botella que hace que la experiencia de conectividad sea "deficiente" a pesar de contar con una conexión de fibra de 600 Mbps o 1 Gbps.

A diferencia de los cables Ethernet, que transmiten una señal estable y sin degradación para las longitudes que se barajan en instalaciones domésticas, las señales de radiofrecuencia que se usan en WiFi son sensibles a obstáculos, a la distancia, al número de dispositivos conectados a una misma red (saturación) o a las interferencias con otras emisiones de radiofrecuencia.

Si el router está alejado de los dispositivos que queremos conectar o hay paredes de por medio (especialmente aquellas que esconden vigas metálicas), o lo tenemos en una planta y los dispositivos en otra, la señal se degradará en mayor o menor medida en su tránsito hacia los dispositivos.

¿Cuántos dispositivos soporta el WiFi? 

Vodafone Wifi

WiFi 6 admite hasta 120 dispositivos conectados sin que afecte a la calidad de las comunicaciones. Eso sí, si un número significativo de ellos está haciendo uso de una cantidad de datos elevada, los 600 Mbps o 1 Gbps tendrán que repartirse

La tecnología WiFi empleada también influye en la calidad de las conexiones. WiFi 6 no es la más reciente, siendo WiFi 7 la más novedosa, aunque hay que tener en cuenta que solo nos beneficiaremos de una tecnología WiFi dada cuando los dispositivos conectados al router también sean compatibles con ella. Y lo más probable es que no tengamos dispositivos compatibles con WiFi 7 aún.

Hay otro factor que debemos tener en cuenta: las conexiones WiFi emplean varias bandas de frecuencia. Generalmente, 2,4 GHz y 5 GHz. Para disfrutar de la máxima velocidad, lo suyo es conectarnos a la banda de 5 GHz, aunque a frecuencias más altas, mayor será la degradación a causa de obstáculos o la distancia. Además, hay dispositivos, como los del Internet de las Cosas o IoT, que solo son compatibles con la banda de 2,4 GHz.

Otra ventaja de WiFi 6 estriba en que admite hasta 120 dispositivos conectados sin que afecte a la calidad de las comunicaciones. Eso sí, si un número significativo de ellos está haciendo uso de una cantidad de datos elevada, los 600 Mbps o 1 Gbps de nuestra conexión de fibra tendrán que repartirse entre todos ellos, lo que supone un ancho de banda efectivo menor para cada ordenador, consola o televisor conectados a la misma red.

Es un escenario que se da, por ejemplo, en hogares con hijos en los que ambos cónyuges teletrabajan y los hijos estudian o juegan, al tiempo que hay instaladas cámaras de vigilancia o se están viendo series o películas en plataformas de streaming. En estos casos, la conexión de 1 Gbps será más recomendable, al igual que una visita a la web de Vodafone, que incluye paquetes convergentes de acuerdo a las necesidades de los usuarios.

Captura De Pantalla 2026 05 19 091132 Un test de velocidad ampliamente usado para veriticar el estado de una conexión es SpeedTest de Ookla.

De la latencia hablaremos más adelante, al hilo del gaming. Es otro parámetro que mide el retardo que experimentan las transmisiones de datos entre nuestros dispositivos y los servidores en la nube. La tecnología empleada para ello influye en esta latencia.

Por ejemplo, las comunicaciones móviles experimentan mayor latencia que la fibra. Y la tecnología WiFi también implica una mayor latencia frente a la conectividad por cable de red físico, por ejemplo. Cuanto mejor sea la instalación WiFi, menor latencia tendremos (y más velocidad).

Rendimiento inalámbrico del router WiFi 6 de Vodafone

En el caso de tener una casa grande y/o con más de una planta, es conveniente usar extensores de cobertura. Vodafone también lo pone fácil con el servicio Super WiFi 6

En el caso concreto del router WiFi 6 de Vodafone, la velocidad máxima teórica es de 4,8 Gbps, aunque no se corresponde con la real por causas relacionadas con la propia tecnología inalámbrica. Básicamente, esos 4,8 Gbps son de tráfico “bruto”, donde se incluye el tráfico de red propiamente dicho y el de control necesario para transportar los datos sobre ondas electromagnéticas.

La velocidad real que podemos obtener en condiciones óptimas es de 900 – 950 Mbps para cada dispositivo con latencias de entre 10 y 25 ms. Es decir, podemos aprovechar la práctica totalidad del ancho de banda disponible en la conexión de 1 Gbps.

En el caso de tener una casa grande y/o con más de una planta, es conveniente usar extensores de cobertura. Vodafone también lo pone fácil con el servicio Super WiFi 6. Aquí puedes ver un análisis detallado de este servicio.

Smart home: consume poco ancho de banda… pero exige estabilidad

Vodafone Smart Home

Los dispositivos que conforman el hogar conectado pueden parecer irrelevantes de cara a diseñar una conexión WiFi en condiciones. Hablamos de bombillas inteligentes, timbres electrónicos, cerraduras, videoporteros, enchufes y regletas inteligentes, altavoces conectados o incluso electrodomésticos.

Los dispositivos que conforman el hogar conectado (bombillas, enchufes, etcétera) tienen el hándicap de que pueden estar ubicados lejos del router, provocando que la señal llegue con baja intensidad o sea susceptible a interferencias

En principio, puede parecer que consumen pocos datos, aunque la irrupción de videoporteros o cámaras de vigilancia, por ejemplo, implica que hay que manejar vídeo también para que su funcionalidad sea completa. Los altavoces conectados manejan audio, además de los datos que recojan a partir de otros sensores o los que intervengan en su configuración. Para bombillas, enchufes y electrodomésticos, el volumen de datos será menor.

Sea vídeo, audio o datos de control (encendido, apagado, regulación de intensidad), lo cierto es que no consumirán una cantidad excesiva de datos. Los streams de vídeo y audio en estos dispositivos emplean códecs de compresión muy eficientes, e incluso configurando resoluciones 4K, en principio no habrá problema de ancho de banda.

El hándicap con estos dispositivos está en otros apartados. Pueden estar ubicados en lugares muy apartados del router. Incluso fuera de la casa. Bombillas para alumbrar el exterior o videocámaras que monitoricen el perímetro estarán fuera de las cuatro paredes de la casa. Los termostatos de calderas o las lavadoras instaladas en cuartos de servicio son otros ejemplos.

En estos casos, a pesar de que se use la banda de 2,4 GHz (en principio, con más alcance que la de 5 GHz) y de que se consuman pocos datos, el problema suele estar en que la señal, aunque llegue, lo hace con poca intensidad y es muy susceptible a interferencias. Hasta el punto de que los dispositivos se desconecten de la red en ocasiones, para volver a aparecer como activos más tarde. Un tiempo lluvioso, sin ir más lejos, o una persiana bajada, puede ser la diferencia para que una bombilla ubicada en el portal o una videocámara en la pared exterior funcionen correctamente.

Con todo, por si solos, los dispositivos conectados no precisan de una velocidad superior a 600 Mbps, aunque sí precisan de una red WiFi correctamente instalada y configurada.

Si tienes cortes, prueba esto antes de subir de "megas"

Super Wifi 6

La instalación de extensores de red de tipo Mesh, como los que ofrece el servicio Super WiFi 6 de Vodafone, o el uso de PLC, que lleva la conexión de Internet a través de la instalación eléctrica, son posibles soluciones ante una mala conexión WiFi

Como decíamos, no siempre los cortes en la conexión se deben a una carencia de velocidad. La ubicación del router y de los dispositivos conectados también influye.

Si tenemos paredes gruesas o con vigas y tuberías, la cobertura del router principal puede degradarse significativamente. Para verificar que los problemas son de la red WiFi en vez de la conexión, prueba a conectar los dispositivos mediante un cable de red. O muévelos a una estancia más cercana al router y repite el escenario de uso en el que detectabas inestabilidad.

La instalación de extensores de red de tipo Mesh, como los que vienen con el servicio Super WiFi 6 de Vodafone o el uso de PLC, que lleva la conexión de Internet a otras estancias a través de la instalación eléctrica, son otras posibles soluciones.

Si los escenarios de uso son muy exigentes y consumen la mayor parte de los 600 Mbps, entonces sí que será interesante dar el salto a 1 Gbps.

En un escenario de teletrabajo, lo crítico es la subida, la latencia (y el jitter)

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Una de las actividades más exigentes con las conexiones de Internet llega con el teletrabajo. Precisa de una alta velocidad, alta estabilidad y elevada disponibilidad, entendida como su funcionamiento sin cortes ni interrupciones.  

Dependiendo del tipo de trabajo que se realice, el consumo de datos será mayor o menor. Fotógrafos, videógrafos, arquitectos, creadores de contenido, diseñadores gráficos o similares manejan archivos con tamaños considerables que, además, hay que enviar o recibir con la mayor premura posible.

Además, cuando llega el momento de reunirse con el equipo o los clientes, las videoconferencias y las comunicaciones de voz tienen que realizarse de manera impecable, sin cortes ni interferencias.

Vodafone cuenta con el servicio Super WiFi 6, en el que, junto al router, se instalan repetidores con tecnología Mesh para que la señal WiFi llegue con intensidad, estabilidad y fiabilidad a todos los puntos de la casa

Para ello, es importante que los dispositivos que se usen en cada actividad profesional concreta, como portátiles, equipos de sobremesa, smartphones o sistemas de videoconferencia, estén conectados a Internet con tecnologías robustas y fiables. El cable Ethernet conectado directamente al router es la solución definitiva, aunque no siempre es factible ni conveniente, al limitar nuestra movilidad de una habitación a otra, por ejemplo.

La conexión WiFi con el router tendría que estar configurada en la banda de los 5 GHz o 6 GHz si nuestro router es compatible, empleando WiFi 6 preferiblemente, que es una tecnología que los portátiles y dispositivos móviles emplean de manera habitual en las gamas recientes. Con WiFi 6, es factible obtener velocidades de transferencia reales cercanas a 1 Gb, cuando la instalación está correctamente realizada.

Proveedores como Vodafone cuentan con un servicio de instalación y mantenimiento de redes WiFi 6 (Super WiFi 6), en el que, junto al router, se instalan repetidores con tecnología Mesh en diferentes puntos del hogar para hacer que la señal WiFi llegue con intensidad, estabilidad y fiabilidad a todos los puntos de la casa.

Para actividades que manejen grandes cantidades de datos, archivos grandes o tiempos de carga y descarga tan reducidos como sea posible, la modalidad de 1 Gbps será la adecuada, junto con un WiFi 6 afinado al máximo y con dispositivos de trabajo compatibles con esta tecnología.

Si hay más de una persona teletrabajando en el hogar, con más razón aún se debe elegir la modalidad de 1 Gbps que comercializa Vodafone. Es importante que la conectividad WiFi esté bien configurada; por ejemplo, parámetros como el jitter miden la variabilidad en el tiempo que tardan las peticiones de red en ir de su origen al destino y vuelta. A menor jitter, mejor, siendo su efecto más apreciable el de deteriorar las comunicaciones de vídeo y audio.

Se puede verificar la calidad de una conexión a través de test como Cloudflare. Se trata de medir la velocidad de bajada y la de subida. En teletrabajo, la velocidad de subida es incluso más importante que la de bajada, ya que de ella depende que nuestros trabajos lleguen sin demoras a los clientes o a los equipos de trabajo en remoto.

Proveedores de conectividad como Vodafone ofrecen velocidades simétricas. Es decir, la velocidad contratada de 600 Mbps o 1 Gbps son iguales tanto para descarga como para subida de datos. Otros proveedores, en ocasiones, publicitan una modalidad usando la velocidad de bajada, mientras que la de subida puede ser una fracción de la de bajada. Sucede de manera recurrente con el Internet por satélite.

Gaming: aquí manda el ping (y que no te “pisen” el upstream)

Gaming

Disponer de una conexión generosa en velocidad, y con una red WiFi bien configurada, evitará que nos “pisen el upstream”; es decir, que nuestros datos de juego tengan que competir con la actividad de otros usuarios en la misma red

En gaming (en red), el parámetro más relevante para mantener una calidad de juego estable y fluida es el ping. Cuando decimos “ping”, hablamos esencialmente de latencia: el tiempo que tardan los datos de control de nuestros movimientos o disparos o cualquier otra acción en el juego en llegar al servidor en la nube

Si nuestro ping es elevado, o más elevado que el de otros jugadores, puede suceder que nuestro disparo se lleve a cabo después de que otro jugador nos haya alcanzado con el suyo, incluso habiendo pulsado la tecla de “fuego” unos milisegundos después que nosotros.

Una banda ancha de fibra servida a través de una conexión WiFi 6 bien configurada arroja latencias muy bajas, aptas para gaming de alto rendimiento, en torno a los 30 ms como máximo. Los problemas pueden surgir cuando hay otros usuarios en la red “tirando” de la misma conexión de banda ancha. Cuando hablamos de latencias bajas, nos referimos a pocas decenas de ms.

Disponer de una conexión generosa en velocidad, y con una red WiFi bien configurada, evitará que nos “pisen el upstream” (que nuestros datos de juego tengan que competir con la actividad de otros usuarios en la misma red) y permitirá que juguemos con las máximas garantías.

Si hablamos de gaming en la nube, como el que ofrece GeForce NOW, las exigencias de red son aún mayores. En este caso, los frames se generan en la nube y la conexión de Internet es la responsable de mantener la máxima calidad de juego en nuestra pantalla. Se necesitan hasta 100 Mbps estables y con baja latencia solo para el juego en su calidad máxima.

Captura De Pantalla 2026 05 19 092754 Los requisitos para jugar directamente en la nube con servicios como GeForce NOW de NVIDIA son muy exigentes y precisan de mucho ancho de banda, baja latencia y alta estabilidad.

En el caso de las consolas, jugar online requiere de entre 10 y 25 Mbps, con latencias inferiores a 50 ms. Si vamos a descargar juegos, cuanta más velocidad, mejor, al reducirse los tiempos de descarga de manera directamente proporcional a los Mbps de nuestra modalidad de fibra. Para un juego de 100 GB, con 300 Mbps se tardan 45 minutos en completar la descarga, mientras que con 1 Gb, el tiempo se reduce a 13 minutos.

Si hay varios usuarios “tirando” de los megas de la conexión de fibra, con 600 Mbps, los tiempos de descarga pueden alargarse. Por ejemplo, si el resto de los usuarios está usando 500 Mbps, nos quedarán 100 Mbps para nuestra descarga, lo cual supone, para el juego de 100 GB, dos horas y cuarto de tiempo.

En gaming, para un único usuario en el hogar, una conexión de 600 Mbps es factible, pero para varios usuarios, la conexión de 1 Gb será la recomendable, especialmente si tenemos en cuenta la diversidad de escenarios a los que nos enfrentamos.

Streaming 4K y ‘multiroom’: el consumo que sí suma

Vodafone Streaming

En muchos hogares, la televisión es el centro del hogar conectado. Cuando configuramos la resolución 4K en las emisiones en streaming, como las que se consumen desde Netflix, Amazon Prime, Disney+ o HBO, entre otras plataformas, resulta necesario una conexión estable de hasta 25 Mbps.

Si tenemos varios usuarios consumiendo contenidos en streaming, como es típico en muchos hogares españoles, podemos tener más de 100 Mbps “comprometidos” solo para este tipo de escenario de ocio. Como se ve, si vamos sumando “megas”, empezamos a acercarnos a los 600 Mbps de la primera modalidad de fibra analizada.

Además, hay que tener en cuenta que algunos servicios permiten la descarga de películas y series en nuestros dispositivos, lo cual añade más "estrés" a la conexión. Y que no es infrecuente que la actividad de acceso a contenidos se realice desde varios dispositivos por usuario.

Alguien que esté teletrabajando puede estar viendo contenidos en streaming en una tableta o smartphone. Lo mismo para estudiantes.  A esto hay que sumar el ancho de banda consumido por otras tareas, tales como descargas, actualizaciones del sistema operativo de los PC o de los dispositivos móviles y tabletas, etcétera.

En el caso del audio, el máximo ancho de banda que puede necesitar una plataforma como Spotify es de 1,4 Mbps para audio sin pérdidas. También suma, aunque menos que otros contenidos multimedia.  

Aquí entran en juego también los altavoces inteligentes. Los altavoces Alexa han sido una referencia dentro de este tipo de dispositivos durante años. Actualmente, Amazon ha empezado a actualizar este servicio a Alexa+ y Vodafone es la única operadora que trae los nuevos dispositivos Echo con Alexa+ activado en acceso anticipado hasta septiembre.  

Además, Vodafone ofrece un decodificador 4K con Alexa integrado para gestionar los servicios convergentes asociados a las suscripciones, aunque en este caso sin Aleza+.

Escenarios reales: ¿600 Mbps o 1 Gbps? 


Con 600 mbps

con 1 gbps

Lo que realmente manda (WiFi, subida, latencia)

teletrabajo x2

Con una red WiFi o cableada impecable, es posible. Si tenemos que manejar archivos grandes tanto para descarga como para compartir online, es aconsejable más velocidad

Es recomendable si, además de teletrabajo, se accede a plataformas de streaming o gaming

En teletrabajo, la velocidad de subida es relevante. También la latencia y el jitter si se hace uso habitual de videoconferencia y reuniones online

GAMING

Para gaming online convencional y sin otros usos, es suficiente. 

Si descargamos juegos habitualmente o si usamos gaming en la nube mientras consumimos contenidos en streaming, 1 Gb da mayor margen

 


Recomendable si se comparte la conexión con otros usuarios que teletrabajan, que también juegan, consumen contenidos en streaming, etcétera. 

Ideal para familias con uno o dos hijos, o pisos de jóvenes y estudiantes

En gaming manda la latencia

La conexión WiFi con la consola o el PC tiene que ser perfecta. 

La conexión por cable Ethernet entre el router y la consola es frecuente en estos escenarios

1/2 TV 4K

Son suficientes. El ancho de banda necesario es de unos 25 Mbps como mucho y hay buffering de por medio, lo que hace que la latencia sea menos crítica.

Solo recomendable si se combina el streaming con otras tareas más exigentes

Aquí manda el WiFi, aunque con pocas exigencias para el escenario concreto de 1 o 2 televisores 4K

DOMÓTICA

El ancho de banda no es una prioridad, aunque sí que la banda de 2,4 GHz esté activa. 

Si hay dispositivos en el exterior de la casa, es conveniente usar extensores de cobertura




1 Gbps no es realmente necesario 

Disponer de un hub domótico como el que ofrece Vodafone con Alexa+  es de utilidad para centralizar el acceso al hogar conectado. Aquí manda el WiFi, especialmente si hay dispositivos IoT en el exterior de la casa, tales como bombillas o cámaras de vigilancia o sensores de movimiento. 

La banda de 2,4 GHz es especialmente importante

DESCARGAS GRANDES

Para un único usuario, 600 Mbps son suficientes. Para varios, pueden quedarse cortos.

Juegos, películas, actualizaciones de los sistemas operativos, etcétera, son ejemplos habituales

Es la modalidad recomendable para tener margen de maniobra y tiempos de descarga tan rápidos como sea posible

Aquí manda el WiFi 6, que es la tecnología que permite aprovechar todo el ancho de banda disponible en la conexión de 1 Gb

CASA GRANDE

En este escenario lo más importante es la cobertura. El ancho de banda depende de los usos y del número de usuarios. Pero, si la cobertura no es buena, no se podrá aprovechar ni una fracción de los 600 Mbps

La cobertura vuelve a ser clave y, si no es buena, no se podrá aprovechar ni una fracción del 1 Gps. El ancho de banda depende de los escenarios de uso y del número de usuarios

Fundamental la cobertura WiFi. El uso de extensores de cobertura como el Super WiFi 6 o el cableado Ethernet de la casa o el uso de PLC son de utilidad para asegurar el máximo aprovechamiento del ancho de banda contratado

Checklist antes de pagar por más Mbps

Antes de pagar por más megas, asegúrate de que la falta de ancho de banda no es debida a causas relacionadas con la instalación o configuración de la red doméstica.

¿Router en zona central?

Si tienes el router en la zona central del hogar, es posible que las zonas periféricas reciban una señal WiFi débil o atenuada. En este caso, la solución pasa por usar repetidores o configurar una red Mesh.

¿Separación 2,4/5 GHz?

Algunos dispositivos, especialmente los del Internet de la Cosas o IoT, precisan de que la banda de 2,4 GHz esté activa. En algunos casos podemos caer en la tentación de desactivar el canal de 2,4 GHz al ser más lento y poco usado, pero si tenemos dispositivos tales como bombillas, enchufes o detectores de presencia conectados, tendremos que usar la banda de 2,4 GHz de nuestro router.

¿Canal saturado?

En el caso de que estemos en ubicaciones con múltiples redes WiFi visibles, puede suceder que el canal WiFi que esté empleando el router esté siendo sobreutilizado, lo cual provoca caídas de rendimiento en las conexiones.

En este caso, una solución pasa por usar routers con tecnologías tales como WiFi 6 que mejoran el comportamiento en este tipo de escenarios.

¿Mesh o repetidor? (Mesh mejor)

Los repetidores WiFi tradicionales han sido la solución habitual para ampliar cobertura. Ahora, las redes Mesh son mejores, al mantener el SSID de la red WiFi en todos los rincones de la casa, al tiempo que facilitan que los dispositivos se conecten automáticamente al dispositivo Mesh más cercano cuando nos estamos moviendo.

¿Ethernet para consola/PC?

Usar un cable Ethernet para conectar las consolas o el PC es la solución definitiva para mejorar la latencia o ping, así como para garantizar una conexión estable para nuestros juegos online o gaming en la nube.

¿Invitados/IoT en red separada?

Los routers actuales permiten crear redes diferentes que conviven de forma inocua sin interferencias en un mismo hogar conectado. Crear redes para invitados, con privilegios y prioridades que impiden que deterioren la calidad de las conexiones de los usuarios principales, es una buena estrategia para aprovechar al máximo los 600 Mbps o 1 Gbps contratados.

También es posible crear una red propia para los dispositivos IoT, lo cual reduce la probabilidad de interferencias e inestabilidades en las conexiones.

Imágenes: Por Mamboo / ryanking999 / standret / Jakub


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