El híbrido enchufable y eléctrico chino está arrasando el mercado. Algunos expertos apuntan que nos estamos equivocando

El coche eléctrico y, sobre todo, híbrido enchufable chino está arrasando en ventas pero hay quien defiende que lo mejor es lo de siempre

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Alberto de la Torre

Editor - Xataka Movilidad
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Alberto de la Torre

Editor - Xataka Movilidad

No lo decimos nosotros, lo dicen los datos: el coche chino cada vez vende más en España. No sólo eso, al menos un coche chino está presente en todos los listados de los 10 modelos electrificados más vendidos de nuestro país. Entre los eléctricos, ya son cuatro los que aparecen. Y entre los híbridos enchufables, otros cuatro. No sólo eso, los dos híbridos enchufables más vendidos de nuestro país son dos coches chinos, el BYD Seal U DM-i y el BYD Atto 2 DM-i.

Los coches eléctricos, animados por las ayudas del Plan Auto+ y un precio de la gasolina disparado, no dejan de subir. El crecimiento ha provocado que más del 20% de los coches vendidos en España son enchufables. En este caso, el híbrido supera ligeramente al eléctrico.

Javier Sendín, quien fuera nombrado mejor mecánico de España en 2023, dice que nos estamos equivocando. “Si tuviera que comprarme un coche, sin duda optaría por un híbrido enchufable, y preferiblemente japonés”, explica en una entrevista a Mundo Deportivo.

La falsa sensación de seguridad

Cuando Sendín es preguntado que por qué elegiría esta tecnología, la respuesta es la habitual entre quienes todavía dudan del coche eléctrico: “este tipo de vehículo combina lo mejor de las dos tecnologías: el motor térmico y el eléctrico”. Y es que la tranquilidad de circular día a día en modo eléctrico y eliminar las inconveniencias (o supuestas inconveniencias) de tener que cargar en carretera sigue siendo uno de los argumentos habituales cuando se trata de dar el salto al vehículo enchufable.

Lo cierto es que el coche eléctrico se ha convertido en la opción de compra más racional a la hora de buscar coche. El precio de la gasolina se ha encarecido tanto que incluso recargando exclusivamente en puestos ultrarrápidos y especialmente caros, el coste entre ambas tecnologías sólo se iguala cuando el consumo del coche es muy alto.

Para hacernos una idea, si un híbrido enchufable consume alrededor de 5,5 litros en carretera, estaremos gastando casi 10 euros por cada 100 kilómetros (suponiendo un coste de 1,80 euros/litro). Para movernos en cifras similares, el coche tiene que gastar unos 20 kWh/100 km y cargar a 0,50 euros/kWh. Esa cifra está reservada para los puntos de carga de 150 kW para arriba. De hecho, es la que ofrecerá BYD si cumple su promesa para los puntos que ofrecerán hasta 1.500 kW en nuestro país y que esperan desplegar en los próximos años.

Si el conocido como “mejor mecánico de España” apuesta por el híbrido enchufable es por lo que se conoce como “ansiedad por la autonomía”, la sensación de que no tenemos batería suficiente para hacer un viaje largo. Las cuentas nos dicen, sin embargo, que tendemos a sobrestimar nuestras necesidades.

Y es que el conductor medio español apenas cubre poco más de 12.000 kilómetros al año. Esta cifra crece exponencialmente en los cuatro primeros años de uso hasta los 18.000 kilómetros para luego ir cayendo y quedarse en poco más de 8.000 kilómetros cuando hablamos de coches de más de 20 años. La mayoría de desplazamientos diarios son de menos de 15 kilómetros y casi siempre en el entorno urbano y periurbano.

La mayoría de conductores aumenta sus kilómetros durante sus vacaciones pero coches con baterías de más de 60 kWh permiten cubrir más de 250 kilómetros con una sola carga. Los más eficientes superan ampliamente los 300 kilómetros reales. Esto quiere decir que el conductor no debería tener problemas para detenerse cada dos horas o 200 kilómetros, como recomienda la DGT.

En los últimos años, además, el número de cargadores disponibles en las carreteras españolas se ha disparado, por lo que la ansiedad por la autonomía debería reducirse. Con todo, es normal seguir sintiendo cierto miedo a adentrarse en el coche eléctrico si no se ha tenido experiencia antes o familiares y amigos que hayan dado el paso y nos expliquen su experiencia. Eso sí, las encuestas señalan que quien se compra un coche híbrido enchufable suele saltar al eléctrico en el siguiente cambio de coche. O, como mínimo, no volver a la combustión pura.

Entre estos últimos, Sendín apuesta porque sea de fabricación japonesa. Hay una base para opinar esto y es que las empresas niponas hace años que lideran los listados de las compañías con los coches más fiables del mercado. Sin embargo, si ha entrado con fuerza el híbrido enchufable chino es porque cuentan con más autonomía, más tecnología, más equipamiento y más tamaño por el mismo dinero.

Cuando probamos el Toyota CH-R híbrido enchufable ya hicimos esta apreciación. En líneas generales prefiero el comportamiento y la dinámica de este vehículo frente al BYD Seal U. También su consumo cuando el viaje supera los 150-200 kilómetros. Sin embargo, hay que reconocer que por el mismo dinero Toyota te da un coche menos equipado, menos tecnológico y más pequeño. Y aquí, el bolsillo del comprador, es el que acaba decidiendo. Por eso BYD ocupa los dos primeros puestos entre los 10 híbridos enchufables más vendidos de España.

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