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El día que casi me vuelvo loco porque Japón, con sus peculiaridades, no permite silenciar la cámara de los móviles

El día que casi me vuelvo loco porque Japón, con sus peculiaridades, no permite silenciar la cámara de los móviles
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Pasé una tarde entera con una japonesa en un parque natural de Nueva Zelanda y fue un infierno. No por ella ni por el lugar, sino por la tecnología y mis obsesiones. Yo, que tengo mi iPhone en modo silencio desde hace una década, me vi de repente bombardeado por cientos de "pssht" de su iPhone disparando foto tras foto. Con los nervios a flor de piel y de la forma más sutil que se me ocurrió acabé por preguntarle por qué no usa el iPhone en modo silencio. Ella, con una mirada de lo más desconcertada, me respondió con un "lo está, ¿por qué?".

Ahí estaba yo, "el experto en tecnología" frustrado por demostrarle que no, que su iPhone estaba en modo normal porque por eso hacía el dichoso sonido. Activando y desactivando el interruptor del iPhone constantemente, comprobando los ajustes del sistema y hasta llamando a su móvil para ver si sonaba. Resulta que ella tenía razón, el móvil estaba en modo silencio y no había ningún error.

Boton silencio iPhone Probablemente la primera cosa que hago al adquirir un nuevo iPhone es ponerlo en modo silencio. Ese botón lo tengo en rojo desde hace una década.

Ante el voyeurismo, sonido obligatorio

Los iPhone y prácticamente la mayoría de smartphones que se venden en Japón vienen con esta peculiar característica. No se puede silenciar la cámara. Aunque sea el mismo modelo de iPhone, el mismo modelo de Samsung o el mismo modelo de Huawei que se vende en el resto del mundo, se diferencia por esta curiosa característica. No hay ajuste en el sistema para modificarlo manualmente ni tampoco vale con cambiar de región la ubicación del móvil.

Se trata de una medida tomada por las operadoras hace casi dos décadas. A principios del milenio, cuando empezaban a llegar los primeros móviles con cámara, se popularizaron las fotografías no consentidas a desconocidos (especialmente por debajo de la falda a mujeres en lugares públicos). Ante este problema y sin ninguna ley al respecto, las operadoras llegaron a un mutuo acuerdo de pedir a los fabricantes un sonido obligatorio al hacer fotografías. Así ha sido desde entonces, los móviles y después los smartphones vendidos en el país del sol naciente traen el irrevocable sonido.

Metro en Japón

No se trata de ningún sonido en especial, sino el mismo que hace el teléfono cuando no está en modo normal. Por alguna razón el sonido también se mantiene en las capturas de pantalla, por lo que quizás sea buena idea el método coreano para no sentirte incómodo siempre que hagas una captura de pantalla.

Es importante tener en cuenta que es un acuerdo entre operadoras y fabricantes, no es una ley de las autoridades de Japón. Es posible encontrar algún que otro smartphone sin el sonido en Japón, generalmente porque se importa desde fuera. Y, evidentemente, cualquiera puede usar su teléfono comprado fuera de Japón y sin el sonido obligatorio de forma totalmente legal.

Con tal de no pasar de nuevo por la misma situación, me puse a investigar si hay forma de librarse de él. Fácilmente no, pero hay formas. En algunos teléfonos Android se activa y desactiva por la SIM utilizada, si es de una operadora japonesa se activa y de lo contrario se desactiva. También hay formas de editar el archivo de sonido en Android, aunque requiere algunos conocimientos de desarrollo.

Oppo

En iPhone es más complicado ya que iOS no es un sistema tan abierto para hacer estos cambios. Da igual la SIM utilizada porque depende del iPhone directamente, por lo que el jailbreak es una opción. También es posible utilizar algún truco como reproducir música y bajar el volumen al 0%, de este modo no se escucha ni el sonido ni la música. Tanto en iPhone como en móviles Android también existe la alternativa de utilizar simplemente una app de cámara de terceros que desactive el sonido.

Un problema mucho más grave que mis manías

Efectiva o no la medida, el problema de las fotografías no permitidas y las cámaras espía en general en Japón es importante. Además del smartphone (que en cierto modo es la cámara más común que llevamos a mano), también se han descubierto otros métodos de lo más ingeniosos. Cámaras ocultas en detectores de incendios, en percheros de baños públicos, y hasta en zapatos. Si el sonido irrevocable ayuda a reducir estas situaciones, bienvenido sea.

Por mi parte lo tengo claro, no voy a comprarme nunca un smartphone en Japón. Y para no estropear la relación o mi cerebro, ahora usamos mi iPhone (comprado en Nueva Zelanda) para las fotos.

Más información | Japan Inside y The Japan Times
Imagen | @notto_13 y @ajaymurty

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