Escocia ya genera más de la mitad de su electricidad con renovables. ¿Cuánto nos queda a los demás?

Escocia ya genera más de la mitad de su electricidad con renovables. ¿Cuánto nos queda a los demás?
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Uno de los grandes problemas que afronta la humanidad en su conjunto es el cambio climático. En Magnet hemos hablado mucho de cómo contaminamos y de qué estamos haciendo para contaminar menos, pero hasta ahora no habíamos escrito sobre un hito que tiene, aunque provenga de un país pequeño, sirve para mostrar lo mucho que se está avanzando en el camino. La noticia saltaba hoy: Escocia produjo el año pasado más de la mitad de su electricidad a través de energías renovables. En concreto, el 57,7%. Es una buena noticia.

Que conviene tomarse con cautela, no obstante. Escocia es un país particular. Primero, no es un estado soberano. Segundo, tan sólo está habitado por alrededor de cinco millones de personas. Es significativo, no obstante, que más de un cuarto de la electricidad renovable generada por Reino Unido provenga de las centrales energéticas escocesas. El gobierno escocés se ha marcado como objetivo 2020, a menos de cuatro años vista, una producción eléctrica 100% renovable. Este año han sobrepasado por un 7% sus objetivos. Es una tarea complicada, pero parecen bastante decididos a conseguirla. Están cerca de ella.

¿Cómo? Un ejemplo: en Noviembre aprobaba la construcción del mayor parque eólico marítimo (no son muy habituales en España, pero son bastante frecuentes en el norte de Europa) del mundo. Con una potencia de 135 gigavatios a la hora, abastecerá a alrededor de 20.000 viviendas (que en un país con la población de Escocia, es un porcentaje significativo de gente). Además, es bastante barato. Como vimos para el caso de la energía solar, y pese a lo barato del carbón, las renovables son cada vez más competitivas en el mercado.

Molinos En Escocia Parques como este, ubicados lejos de las costas, proporcionan a Escocia gran parte de su electricidad.

Escocia cumple sobradamente un objetivo global, fijado a largo plazo en la Cumbre de París. Dar más apoyo y depender en mayor medida de las energías renovables es una tendencia más o menos generalizada, e incluso en países como China, auténticos devoradores de carbón, el crecimiento de la eólica y de la solar es muy significativo. En Estados Unidos, cuya guerra declarada al carbón ofrece positivas perspectivas futuras, su porcentaje en el mix energético sigue siendo pequeño, pero tanto la administración Obama como ambos candidatos demócratas a la carrera presidencial abogan por impulsarlas.

Las renovables: el futuro, aún no el presente

De los gigantes depende en gran medida reducir la dependencia mundial de los combustibles fósiles. Otras naciones, más pequeñas y por tanto menos relevantes, van en buen camino. Hay casos muy particulares que no son representativos. Uno evidente es el de Paraguay: prácticamente la totalidad del país sudamericano, de alrededor de 6 millones de personas, se abastece gracias a la energía hidroeléctrica. Gracias, en gran medida, a la presa de Itaipú, ubicada en pleno río Paraná. Es una de las más grandes y espectaculares del mundo, y liberó a Paraguay de dependencia energética externa cuando fue construida en 1984.

Itapu Casi el 90% de la electricidad de Paraguay se genera aquí. Es un caso excepcional.

Le pasa algo semejante a Albania, a Lesotho, a Bután, a Islandia (que también cuenta con un importante porcentaje de energía geotérmica) y a Mozambique o Zambia. Son países de vastísimos recursos hídricos. ¿Qué hay de los demás? O, al menos, de los países más avanzados, mucho más responsables de la contaminación mundial por combustibles fósiles. En ese sentido, Brasil o Nueva Zelanda, gracias en gran medida también a la energía hidroeléctrica, superan ampliamente el 50% de producción energética renovable.

En España, el 30% de la electricidad las producen las energías renovables. Es una buena cifra, por encima de países semejantes a nosotros

Conforme bajamos en la tabla, comenzamos a toparnos con los sospechosos habituales. España produce un 30% de su electricidad gracias a las renovables, destacando la hidroeléctrica, pero por encima de todo la eólica. En términos totales, somos el décimo productor mundial de energía renovable, pero insuficiente aún para cubrir toda la demanda. Ya lidera, sin embargo, lo cual es una noticia muy positiva. Le siguen de cerca el gas natural y la nuclear, que afronta serias dudas sobre su futuro (en toda Europa, en general).

Francia, con un 15%, tiene un largo camino por recorrer (aunque su mix energético sea muy dependiente de la nuclear, que sí contamina, pero no afecta al cambio climático). Estados Unidos sigue dependiendo mucho del carbón y del gas, y pese al repunte de la renovable a nivel nacional, su porcentaje en el mix energético es de escasamente el 12%. Al Reino Unido le pasa algo muy semejante. China, gracias sobre todo a la hidroeléctrica (la presa de las Tres Gargantas es la que más electricidad produce del planeta), supera el 20%, y creciendo. Alemania se marcha al 24% y Rusia al 16%. India, al 15%.

Wind Si el mundo quiere deshacerse de los combustibles fósiles, va a tener que construir muchos de estos.

Son las cifras que importan para frenar el cambio climático, y ahí aún se está bastante lejos. Ejemplos, al margen de excepcionalidades como Paraguay, hay. Marruecos está siendo sorprendentemente innovadora en materia de energía solar. Y Suecia, un país puntero en tantos aspectos, anunciaba el año pasado su intención de convertirse en un país 100% libre de combustibles fósiles. Si lo consigue, al igual que Escocia, habrá marcado el camino al resto de países europeos, y habrá demostrado que, poco a poco, es posible abastecernos de electricidad sin dañar aún más al planeta.

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