SpaceX lleva células musculares humanas a la ISS con un objetivo ambicioso: comprender mejor por qué nos debilitamos al envejecer

SpaceX lleva células musculares humanas a la ISS con un objetivo ambicioso: comprender mejor por qué nos debilitamos al envejecer
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La nave Falcon 9 de SpaceX que despegó hace varios días desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida (EE.UU.), rumbo a la Estación Espacial Internacional llevaba entre su carga un equipaje poco ortodoxo, incluso para los astronautas más experimentados: una muestra de células musculares humanas cultivadas en el laboratorio por los científicos del proyecto MicroAge.

Y si sorprendente es el equipaje más sorprendente aun es el motivo por el que se cargó a bordo de la misión SpX-24. Sus responsables esperan que pueda ayudarnos a conocer mejor el envejecimiento y responder a una pregunta crucial en un mundo en el que los vientos del invierno demográfico soplan con fuerza: ¿Por qué los músculos se debilitan cuando nos hacemos mayores?

Aprovecharse de los efectos de la microgravedad

El ambicioso objetivo de los investigadores de MicroAge —que embarca a especialistas en diferentes disciplinas de la Universidad de Liverpool, agencias espaciales europeas y Kayser Space Ltd— es realizar experimentos en microgravedad a bordo de la Estación Espacial Internacional. Con la información recabada aprovechando las condiciones especiales de la ISS esperan entender mejor cómo responden los músculos de las personas mayores y los astronautas al ejercicio.

“Los astronautas en microgravedad pierden su masa muscular y fuerza a un ritmo acelerado en comparación con las personas mayores en la Tierra, lo que proporciona un modelo único para determinar rápidamente los mecanismos subyacentes a la pérdida muscular no solo en los astronautas, sino también con relevancia para las personas mayores”, explica la profesora Anne McArdle, del Instituto Universitario de Ciencias Médicas y Ciclo de Vida de Liverpool.

Desde hace varios años el equipo investiga el porqué de de la paulatina pérdida de masa muscular y fuerza que acompaña a la edad. Gracias a las condiciones particulares que se encontrarán en la ISS y con ayuda de los cultivos confían en arrojar nueva luz a esa cuestión. En total —detalla la web de la Universidad de Liverpool— enviarán al espacio 24 unidades experimentales autónomas que contienen “mini músculos” cultivados a partir de células musculares humanas.

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No todas las muestras tendrán el mismo destino. Algunas se estimularán con electricidad con el propósito de generar contracciones en los músculos; otras permanecerán expuestas a cantidades mayores de proteínas protectoras de choque térmico, que —según los estudios previos de los investigadores— ayudan contra el desgaste muscular relacionado con la edad.

Una vez finalizados los experimentos, los músculos se congelarán para su regreso a la Tierra. Según detalla el Gobierno británico, que respalda el proyecto, las células tienen el tamaño de granos de arroz y se colocarán en soportes impresos en 3D. Para garantizar que sobrevivirán a los cambios de temperatura, vibración y fuerza g durante el lanzamiento, se desarrolló un hardware especial.

Para preparar la prueba y permitir que las células creciesen antes del lanzamiento, los científicos de Liverpool se desplazaron al Centro Espacial Kennedy, en Estados Unidos. El proyecto MicroAge cuenta con financiación de la Agencia Espacial de Reino Unido y está apoyado por el Ejecutivo del país, que destaca que su objetivo es “ayudar a vivir vidas más largas y saludables”.

“Cuando los astronautas pasan tiempo en el espacio, sin los efectos de la gravedad, sus músculos se debilitan, al igual que en la vejez, antes de recuperarse cuando regresan a la Tierra. Al estudiar lo que sucede con el tejido muscular en el espacio, el equipo puede comparar los hallazgos con lo que sucede en la Tierra”, argumenta: “Esto ayudará a resolver el enigma de por qué los músculos se debilitan a medida que envejecemos y buscar formas de prevenirlo”.

Una misión ambiciosa que ya está en marcha.

Imágenes: NASA/Joel Kowsky y University of Liverpool

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