Bajo las aguas del lago Taihu, en la provincia china de Jiangsu, se encuentra el túnel subacuático más largo construido jamás en China. Si bien sirve a día de hoy como una gran solución para descongestionar una de las regiones más dinámicas del país, también se ha convertido, casi por sorpresa, en un destino turístico por sus propios méritos. La razón: un majestuoso techo repleto de luces LED que cambian de color y una arquitectura casi diseñada más para ser contemplada que para ser funcional.
Un punto clave. Tal y como mencionábamos, el túnel se extiende bajo el lago Taihu, en la provincia de Jiangsu, a unos 50 kilómetros al este de Shanghái. Tiene el objetivo de conectar las autopistas de Súzhou, Wuxi y Changzhou para aliviar la presión del tráfico en las ciudades junto al lago, mientras sirve además para impulsar el desarrollo económico de la región del Delta del Río Yangtsé.
Es, además, un segmento de la autovía que conecta Shanghái y Nankín, antigua capital nacional. Por ello mismo, se trata de una pieza clave en la red de infraestructuras de China, pero su diseño y espectáculo de luces también ha dado pie a que se haya transformado en toda una experiencia turística.
Cifras. Con 10,79 kilómetros de longitud, el túnel tuvo un coste de unos 9.900 millones de yuanes, unos 1.230 millones de euros. Las obras comenzaron en 2018 y se prolongaron casi cuatro años. Para levantar el túnel de doble sentido, con seis carriles y 17,45 metros de ancho, se emplearon más de dos millones de metros cúbicos de hormigón. Para la ventilación, hay tres complejos distribuidos a lo largo de la superficie del lago que garantizan la circulación del aire en el interior.
El reto de construir bajo el fango. No fue una obra sencilla. El lecho del lago Taihu está formado por grandes acumulaciones de limo arcilloso, lo que hizo imposible emplear los métodos convencionales de excavación con tuneladoras. El equipo de ingeniería optó por un sistema de ataguías: se dividió el trazado en nueve secciones y, en cada una, se construía un dique provisional para "crear tierra firme" y trabajar en seco.
Una vez terminada esa sección, se rellenaba de agua y se avanzaba a la siguiente. Según recoge Tunnels & Tunnelling, uno de los mayores desafíos fue impermeabilizar la estructura, ya que en algunos puntos el túnel se encuentra a 20 metros por debajo del lecho del lago.
Las luces LED siempre lo mejoran todo. Sus cifras y el trabajo que se tuvo que hacer para que se materializase algo de tales dimensiones es impresionante. Pero que el túnel haya acaparado cada vez más atención tiene un motivo claro: su techo. Sus responsables instalaron luces LED en el techo del túnel para combatir la fatiga del conductor durante lo que, de otro modo, sería un trayecto muy monótono bajo tierra. Los paneles no proyectan simplemente un color uniforme, sino que muestran imágenes que van cambiando.
Ventilación y arquitectura. Pero los LED del techo no son el único elemento llamativo. Los tres puntos de ventilación que emergen sobre la superficie del lago han sido concebidos como piezas escultóricas. Según China Daily, el situado en el centro del túnel se transformó en un islote artificial de 150 metros de diámetro; el del lado occidental, cerca de Mashan, tiene forma de caracola; y el del lado oriental, junto a Nanquan, evoca la silueta de una barca antigua. El más llamativo es el conocido como "Jade Snail": con 45 metros de diámetro y 39 de altura, está dotado de 174.000 puntos de luz LED.
Un túnel que genera turismo. La empresa constructora CCCC señala que el túnel Taihu es ya la segunda autopista entre Shanghái y Nankín, y ha incrementado en un 50% el número de visitantes a los enclaves turísticos de Lingshan y Nianhua Bay. La zona de Mashan, directamente conectada por el túnel, alberga el Gran Buda de Lingshan, uno de los mayores del mundo y destino de peregrinación para millones de personas.
Liu Xiaoyu, responsable del Complejo Turístico Nacional del lago Taihu de Wuxi, señalaba a China Daily que "el túnel traerá más turistas al área escénica de Lingshan y a los hoteles de la zona."
De récord. Con casi 11 kilómetros, el Taihu es el túnel subacuático más largo de China, pero no ocupa el primer puesto del mundo. El título de túnel de carretera subacuático más largo sigue siendo del noruego Ryfast, con 14,3 kilómetros, que conecta la ciudad de Stavanger con el municipio de Strand. Por otro lado, si hablamos de túneles subacuáticos en general, el Eurotúnel (que une Inglaterra y Francia por ferrocarril) conserva el récord absoluto con 37,9 kilómetros de tramo sumergido.
Imágenes | CGTN
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