Hay un motivo por el que Google lanza (y abandona) servicios todo el rato. Y tiene que ver con unas ratas

Hay un motivo por el que Google lanza (y abandona) servicios todo el rato. Y tiene que ver con unas ratas
25 comentarios

En 1902 en Hanói (Vietnam, conocido entonces como Indochina francesa) tenían un problema terrible de ratas. El gobierno colonial se puso a dar recompensas por cada rata que mataran los ciudadanos de la ciudad. Para demostrarlo, tenían que llevar los rabos de las ratas a los funcionarios del gobierno.

Pronto esos mismos funcionarios comenzaron a ver por todos lados un montón de ratas sin cola: los vietnamitas que las cazaban solo les cortaban el rabito para luego liberarlas y que criaran más ratas. El problema no solo no se solucionó, sino que se agravó. Fue un ejemplo del "efecto cobra" de los llamados incentivos perversos. Ahora hay quien cree que precisamente Google tiene un problema de incentivos perversos.

Dichoso efecto cobra

Un incentivo perverso es según Wikipedia un incentivo que tiene un resultado no intencionado y no deseado que es contrario a los intereses de los propulsores del incentivo.

Captura De Pantalla 2022 10 05 A Las 14 07 51

Lo de las ratas de Hanói es un buen ejemplo de la consecuencia imprevista o "efecto cobra" de aquel incentivo: la población de ratas no solo no disminuyó, sino que acabó creciendo.

El nombre de ese tipo de consecuencia fue acuñado por el economista alemán Horst Siebert. Se le ocurrió llamarlo así tras estudiar lo que ocurrió en India durante el régimen colonial británico.

En Delhi había demasiadas cobras, así que el gobierno local ofreció también una recompensa por cada cobra muerta. ¿Qué hizo la gente? Criar más cobras para matarlas y cobrar la recompensa. El gobierno se enteró y dejó de dar recompensas, lo que hizo que quienes las habían criado las liberaran. El problema se agravó a pesar de los intentos del gobierno para solucionarlo.

Lanza algo y tendrás éxito

Todo esto nos lleva a una polémica mucho más reciente: la del hecho de que Google no pare de lanzar servicios y productos para luego abandonarlos.

Stadia1

Los ejemplos son muy diversos, y de hecho hay todo un cementerio de productos y servicios Google abandonados. Entre los más populares están Google Reader o Google Wave, pero también muchos otros como el reciente caso de Stadia, que en su lanzamiento prometió de todo para luego causar decepciones con esas promesas incumplidas.

Esos cierren son a menudo inexplicables para muchos de nosotros. Con la cantidad de recursos, talento y dinero que posee Google, ¿cómo es posible que ocurran este tipo de cosas?

Puede haber desde luego motivos financieros —que un producto lanzado no sea rentable—, pero estos días Peter Yang, directivo en Reddit, apuntaba a una discusión que había habido en Reddit estos días tras el cierre de Stadia.

En ella, un usuario de la red social y ex-trabajador de la empresa explicaba que para promocionar y lograr ascensos en Google importa especialmente una cosa: lanzar productos o servicios. "Nadie asciende por mantener o arreglar algo que está roto. No, todo lo que importa es lanzar algo", afirmaba.

De hecho, este usuario explicaba que cuando trabajó en Google en 2012 esa filosofía tenía un acrónimo: el ciclo LPA, de "Launch, Promo, Abandon" ("Lanzar, Promocionar, Abandonar").

Ese mensaje podría ser descartado porque desde aquella experiencia de este usuario —si es que lo que cuenta es verdad—han pasado diez años, pero es que en 2018 un debate en Hacker News apuntaba exactamente a esa misma filosofía.

Allí el usuario —que aún trabajaba en la empresa en esa época y usaba una cuenta de HN desechable– explicaba cómo "Google anima a lo bestia los 'lanzamientos'".

Es más, afirmaba, "no hay castigo si esa mierda está a medio cocinar, no funciona, solo funciona en Chrome o algún tipo de sinsentido similar". Esa filosofía, explicaba, está ahí para ascender. "No puedes ser ascendido a partir de cierto nivel si no "lanzas" algo grande".

Como señalaba Yang, esos comentarios pueden no reflejar la realidad: probablemente fueron escritos por empleados descontentos sobre las mecánicas de la empresa, y el propio Yang admitía que "no sé cómo funciona Google ahora mismo".

Aún así, la teoría parece plausible: lanzar un producto es complejo, desde luego, pero la sensación es que esa es la parte divertida y emocionante. Una vez lanzado, mantener ese producto, corregir fallos y que mejore es una tarea probablemente mucho menos atractiva y más aburrida para quienes lo crearon.

Que se lo digan a los fabricantes de móviles, que a menudo retrasan la aparición de nuevas versiones de Android en sus "viejos" dispositivos. Hasta la Unión Europea tuvo que tomar cartas en el asunto recientemente.

Si esas experiencias son ciertas, en Google desde luego tendrían un problema de incentivos perversos. Lanzar Stadia para luego dejarlo morir parece sorprendente, pero puede que con ello quienes fueron responsables del lanzamiento acaben ascendiendo en la empresa.

Puede que ellos hayan salido ganando. El problema es que muchos usuarios —y una industria que se enriquece cuando hay competencia, alternativas y opciones— no lo han hecho.

Imagen: Alex Dudar

Temas
Inicio