Amazon tiene una política de devoluciones envidiable. La tranquilidad de saber que podemos comprar un producto y si no nos encaja podemos devolverlo y recuperar el dinero. Amazon ha conseguido una gran reputación en este sentido, pero es obvio que esta generosa política tiene un coste.
Os explicamos cuáles son las actuales condiciones y qué va a cambiar en España a partir del próximo 1 de enero de 2025. Unos cambios en las devoluciones que la propia Amazon describe que son para "hacer frente a los costes operativos de las devoluciones y disminuir los residuos".
Qué límites en las devoluciones tiene Amazon
En primer lugar hay que apuntar que todos los compradores en España tienen el derecho a desistir del contrato de compra, sin indicar el motivo, durante los 14 días naturales desde el día que se ha recibido el producto. El caso es que más allá de este derecho, Amazon permite la devolución hasta 30 días después.
La condición que expone Amazon en su política es que estos deben ser devueltos "nuevos, sin usar y completos".
Adicionalmente hay una serie de excepciones que impide la devolución. Por motivos de higiene no se pueden devolver cosméticos; por motivos de personalización no se pueden devolver los de Amazon Handmade y por motivos de caducidad no se pueden devolver prensa diaria.
La devolución normalmente se realiza con una etiqueta y franqueo pagado. En función del servicio utilizado hay unos gastos, que pueden ir desde 2,99 euros para Correos o 5,50 euros si es una devolución internacional. Los productos vendidos directamente por Amazon están exentos.
El pasado 5 de febrero de 2024, Amazon cambió sus tarifas por devolución al vendedor y puesta de inventario. Desde el pasado 1 de junio de 2024 también hay cambios en las tarifas por procesamiento de devoluciones, en Estados Unidos. En el caso de España, estas nuevas tarifas se aplicarán a partir del año que viene.
Amazon pone freno a los productos más devueltos
El próximo 1 de enero de 2025 entra en vigor en nuestro país la "nueva tarifa por procesamiento de devoluciones a los productos con una ratio elevada de devoluciones", salvo en categorías especiales como ropa, gafas, zapatos y complementos.
Esto es, Amazon empezará a cobrar extra a los vendedores cuyos productos sean devueltos en masa. No afectará directamente al consumidor, pero sí a los vendedores.
Según explica Amazon, este aumento de las tarifas se aplicará para los productos que superen determinado umbral, en función de cada categoría. Y los cargos empezarán a llegar entre el 7 y el 15 de abril.
¿Cómo calculará Amazon este umbral? Se tendrá en cuenta el porcentaje de unidades enviadas y los que se devuelven entre ese mes y los dos naturales siguientes. Los pequeños vendedores no se verán afectados, pues para los productos que se envían menos de 25 unidades al mes no se tendrá en cuenta.
Los clientes de Amazon seguirán teniendo 30 días para devolver los productos, pero esta estrategia no sale gratis.
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Usuario desactivado
Menudo click bait
mszerox
Amazon solito se esta poniendo al soga al cuello para finalizar su participacion.
marta_mmm
Vaya clickbait!!!
luci69
Yo ultramarinos Garcia, un nuevo producto cada dia.
marcorv99
Creo que debería de haber ciertas penalizaciones también al consumidor, en base al porcentaje de devoluciones.
He escuchado de gente que dice que solo pide los productos para verlos "al cabo que los puedo devolver después de haberlo probado una semana gratis".
stranno
Me hace gracia la doble moral de Amazon. Se ponen muy gallitos con estos temas, pero cero problemas a la hora de que las tiendas estafen descaradamente con las imágenes de los productos (típicos renders completamente desproporcionados, que encargas una sábana y te llega una servilleta), falta de información en los detalles (cosas tan básicas como tamaño o peso), características inventadas (en móviles o drones es un descojone) y un 98% de valoraciones hechas por bots.
Amazon hace tiempo que es AliExpress, pero con otro nombre. Especialmente desde que AliExpress gestiona los productos y la logística.
UnPollo
He sido cliente de Amazon durante mucho tiempo y siempre consideré que el servicio era excelente. Sin embargo, desconocía lo que implicaba ser una pequeña tienda vendiendo en la plataforma. Ahora puedo afirmar que es una experiencia frustrante, que fomenta prácticas poco favorables: trabajos mal remunerados, abuso de poder y un sinfín de problemas que terminan siendo costeados por los vendedores debido a los abusos de los clientes.
Para empezar, en Amazon prácticamente todo puede ser devuelto, salvo productos recién cortados o hechos a medida. En nuestro caso, vendemos lencería propia y de marca, y de cada tres sujetadores que vendemos, uno es devuelto por problemas de talla. Lo preocupante es que recibimos de vuelta un producto que, por razones de salud, no debería volver a ponerse a la venta, pero a Amazon esto no le importa. Su prioridad es vender, generar ingresos y mantener al cliente contento, mientras que el pequeño comerciante termina pagando los platos rotos.
La única solución para no perder dinero en la plataforma es vender a precios más altos. Sin embargo, cuando intentamos hacerlo con productos de marca, Amazon elimina nuestros anuncios alegando que el precio es abusivo. Lo irónico es que, si se analiza, su comisión es el doble de lo que nosotros ganamos, asumiendo todos los riesgos. Estos riesgos incluyen:
Costos de envío: Si un paquete se pierde, Amazon se lava las manos y dice que sólo ofrece el servicio, pero que debemos resolverlo con la empresa de transporte que pasa la pelota a Amazon.
Reclamaciones injustas: Si un cliente hace una reclamación, aunque no tenga razón, Amazon suele fallar a su favor. El dinero se deduce de la cuenta del vendedor para reembolsar al cliente, sin ningún problema.
Envíos con Prime: Si usamos su servicio Prime, existe una herramienta para recuperar parte del dinero cuando los clientes abusan de las políticas, pero Amazon actúa como juez y en casos idénticos puedes recibir compensaciones muy dispares, como 30 euros en un caso y solo 3 euros en otro. Todo esto mientras nosotros gastamos más de 9 euros en el envío y devolución.
Amazon es un auténtico cáncer para las pequeñas empresas. Con las políticas actuales, vender en su plataforma empobrece a los pequeños negocios, lo que a su vez genera una sociedad más desigual, donde los beneficios se los llevan únicamente el cliente y Amazon. Comprar en Amazon no contribuye a crear un tejido empresarial sano ni a mejorar nuestra economía; dudo que esto ayude a pagar las pensiones en el futuro.
En resumen, si solo te importa lo tuyo, sigue comprando en Amazon.